Cajón desastre
¿Qué hay en un cajón desastre? Vamos, vamos, pensad un poco. Pues eso.
Acerca de
¿Cómo se puede una describir? Hummmmmmm... pues mejor lo dejo a la imaginación de cada uno. De todas formas, todos tenemos muchas personalidades juntas y revueltas (o eso pienso yo), por lo que no resultará dificil que con alguna de las mías os podais sentir a gusto. O no. Correo: Des0104-blog@yahoo.es "HUMEDAD RELATIVA" (Libro) Support independent publishing: buy this book on Lulu.
Sindicación
 
Bajo mis pies
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Es una habitación cutre, fea, pequeña… en un hotel cualquiera. El aire acondicionado emite un zumbido insoportable, por lo que lo apagamos de vez en cuando. Sudamos, pero no importa. Como tampoco importa el horrible cobertor de la cama. Preferimos el suelo, en el que yaces de lado, en posición fetal… a mis pies. Mis pies calzados sólo para ti, con cintas que salen del empeine y cruzan mis piernas. Me gusta verte allí tendido. Me excita que introduzcas la lengua por el pequeño espacio que queda entre la planta del pie y el calzado, mientras acaricias mi sexo que se moja sólo con mirarte.

De pie, me apoyo en la pequeña mesa que hay junto a la ventana con las piernas ligeramente entreabiertas. Noto tu presencia detrás de mí, arrodillado, acariciándome despacio. Entreabres mis nalgas y tu lengua dibuja filigranas por la fina raya que las separa. Se acerca poco a poco a su oscuro centro. Me quema tu aliento. Me abro un poco más al tiempo que me inclino ligeramente. Su extremo puntiagudo, húmedo y caliente se abre paso, me penetra… y yo me siento morir de placer. Me tiemblan las piernas mientras ella hurga y se retuerce en mi interior. Tu mano se ha colado entre mis piernas y acaricia mi sexo mojado. Un dedo se hunde con fuerza, dos, tres… me penetran. Yo me doblo, me ensarto en tu mano entera, mientras tu boca sigue entre mis glúteos, tu lengua incansable… no puedo… no puedo aguantar más el orgasmo que siento ahí mismo. Está a punto de estallar, se me doblan las piernas mientras siento que voy a desmayarme, que este placer inmenso no es de este mundo. Pronuncio tu nombre con voz ronca, entrecortada… y caigo al suelo, a tu lado.

Me aprieto contra ti. Es tan tibia tu piel. Nos besamos una, y otra, y otra vez… sé que cuando nos separemos tendré los labios doloridos, sensibles… tengo ganas de morder los tuyos, sentir su carne entre mis dientes… Me levanto despacio, mirándote, mientras tú permaneces desnudo en el suelo. Sabes lo que voy a hacer y en tus ojos veo reflejado el deseo… ¿y tú? ¿qué lees en los míos?

Pongo un pie sobre ti, luego otro y los muevo despacio. Camino por tu estómago, tu pecho, tus muslos… y tu sexo crece mientras el mío vuelve a desearte. Te observo. Y veo como tus ojos se cierran de placer. El calzado que llevo puesto deja marcas en tu cuerpo. Son las huellas del placer compartido. Acerco uno a tu boca, quiero que lo beses… me excita tanto. Y lo haces… adorándolo. ¿Sabes? Estando así, sobre ti, pisándote, sé que sólo a ti te pertenezco y te siento mío… soy tu dueña, mi amor, y tu mi dueño.

Nos vestimos despacio y en silencio. No sé qué piensas tú pero en mí hay una mezcla de sentimientos difícil de explicar. Tristeza y alegría a un tiempo. Amor y deseo. Mis zapatos yacen en el suelo y me siento en la cama para ponérmelos. Tú sales en ese momento del baño y te arrodillas ante mí. Los colocas despacio, besando cada pie… y por el modo en que lo haces, siento que tienes un tesoro en tus manos. Te acuestas nuevamente y volvemos a empezar, esta vez yo, sentada, con mis pies sobre ti como sobre una alfombra. El bulto de tu sexo empieza a hacerse visible bajo los pantalones y yo estoy mojando mis bragas. Seguimos, seguimos nuestro juego, olvidándonos ya del tiempo… ¿qué coño nos importa ese tirano? Que espere… que se joda.

Una mancha húmeda de semen se extiende por tus pantalones, sobre las ingles. Y yo caigo de espaldas sobre la cama mientras mi sexo se contrae con los espasmos de ese orgasmo que hace que mi corazón se haga agua, me inunde y como un manantial corra por mis piernas.

No me importa morir así contigo, lo juro, no me importa mi amor, porque sé que esas horas que me escapo y te encuentro, son para mí la vida.


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Comentario:
sencillamente... brutal!
 
Comentario:
Si es que tengo una imaginación.... o no. Yo que tú tendría a mano una enfermera... ya me entiendes.
Des.
 
Comentario:
tus historietas cada dia me ponen mas "enfermo"... :)

pero me molan !
No