Cajón desastre
¿Qué hay en un cajón desastre? Vamos, vamos, pensad un poco. Pues eso.
Acerca de
¿Cómo se puede una describir? Hummmmmmm... pues mejor lo dejo a la imaginación de cada uno. De todas formas, todos tenemos muchas personalidades juntas y revueltas (o eso pienso yo), por lo que no resultará dificil que con alguna de las mías os podais sentir a gusto. O no. Correo: Des0104-blog@yahoo.es "HUMEDAD RELATIVA" (Libro) Support independent publishing: buy this book on Lulu.
Sindicación
 
La verdadera historia de Romeo y Julieta (II)
Image Hosted by ImageShack.us

(Picasso)


Nos instalamos en una casa que pudimos conseguir gracias a la influencia de un personaje que trapicheaba e intercambiaba favores con los miembros del ejército del condado. Romeo era buen soldado y con su natural atractivo no tardó en contar con un buen número de amigos siempre dispuestos a echarnos una mano. Afortunadamente, en todo eso tiempo Dios quiso que no me quedase preñada, seguramente debido a las dificultades del viaje, los nervios o la mala y escasa alimentación a la que me vi sometida. Pero una vez que parecía que nuestra vida se encarrilaba, mi querido esposo ansiaba tener descendientes, cosa que a la que yo aun no estaba dispuesta.

Como sabes, cuando vivía en Verona, era de sobra conocida mi habilidad en el bordado y en la confección de hermosos tapices, así que decidí que podía ganarme un buen dinero con algo que hacía bien y con lo que además disfrutaba. En un primer momento no le conté a Romeo mis proyectos, porque me barruntaba que no aprobaría la idea, pero como se pasaba la mayor parte del tiempo luchando por la región pensé que a cosa hecha ya nada tendría que decir. Conseguí que me presentasen a una mujer que era realmente prodigiosa en estos trabajos artesanales y que no daba abasto con los encargos de las grandes familias de la ciudad. Se la rifaban. Y sus bordados, ajuares, lencería, y tapices alcanzaban precios muy sugestivos que le permitían vivir como una gran dama.

Estela, que así se llamaba, se quedó sorprendida cuando le enseñé unas enaguas que yo misma había bordado en pocos días utilizando un lino que había conseguido a muy buen precio. Inmediatamente le propuse trabajar para ella durante un mes a prueba, completamente gratis. Podía hacerme los encargos que quisiera para así comprobar mi pericia con la aguja. Y fue de ese modo como me convertí en poco tiempo en su más fiel colaboradora y amiga. Fue también ella quien me aconsejó visitar a una vieja que procuraba remedios para no quedarse preñada, entre otros muchos.

Cuando Romeo se enteró de lo que hacía mientras él estaba ausente puso el grito en el cielo, pero al ver la gran bolsa de monedas que yo tenía bien guardada en el arcón del dormitorio dejó de protestar. Era más de lo que él cobraba guerreando. Y también había que tener en cuenta que gracias a mi trabajo teníamos entrada en las casas más nobles del contorno. Yo vestía como una dama y ya tenía dos sirvientes. Y muy pronto nos trasladaríamos a una casa más grande y mejor que aquella en la que vivíamos. Mis manos estaban suaves y yo había vuelto a tener el aspecto que tenía cuando nos conocimos en Verona.

Lo que no le gustó nada fue descubrir aquellas hierbas que yo tomaba como remedio para la preñez. Él, tan dulce y algo pusilánime, se puso como loco. De aquella me ató a la cama y se pasó siete días y siete noches, que era el permiso del que disponía, poseyéndome una y otra vez. Descansábamos solo para comer, beber y hacer nuestras necesidades. Y luego volvía de nuevo a cabalgarme. Acabé dolorida y con una tremenda escocedura entre las piernas que me impedía andar con normalidad cuando por fin me dejó salir del lecho. Consiguió lo que quería ya que al poco tiempo descubrí que esta vez estaba preñada. Para entonces también a mí empezaba a ilusionarme, tenía un futuro asegurado y podía seguir con mi trabajo hasta que llegase la hora del parto, ya que no me suponía ningún esfuerzo que pudiese perjudicar la buena marcha del embarazo.

(continuará)

 
Comentario:
Hola White, me alegro mucho volver a verte por aqui, ya sabes que siempre eres bienvenida.
Otro para tí, con todo mi cariño.
Des.
 
Comentario:
Hacía mucho que no pasaba por tu casa pero ya estoy poniéndome al día.
Buena historia esta de Romeo y Julieta, la seguiré con interés, un besito
No