Cajón desastre
¿Qué hay en un cajón desastre? Vamos, vamos, pensad un poco. Pues eso.
Acerca de
¿Cómo se puede una describir? Hummmmmmm... pues mejor lo dejo a la imaginación de cada uno. De todas formas, todos tenemos muchas personalidades juntas y revueltas (o eso pienso yo), por lo que no resultará dificil que con alguna de las mías os podais sentir a gusto. O no. Correo: Des0104-blog@yahoo.es "HUMEDAD RELATIVA" (Libro) Support independent publishing: buy this book on Lulu.
Sindicación
 
Pídeme la luna
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Pretendes que te olvide y lo dices así, serio y sereno. Y a mí me da la risa. No, no es que lo tome a broma ni me burle de ti, no, déjame que te explique: es esa tierna ingenuidad que muestras lo que dibuja en mi rostro una sonrisa. Estás completamente convencido que la tarea de olvidarte no es nada de otro mundo, que es algo tan sencillo como ha sido quererte. Y no, mi amor, andas equivocado.
Más de media vida tardé en hallarte, después de mucho andar y equivocarme, después de tropezar una y mil veces con pobres sucedáneos de aquello que con tanto afán yo pretendía. No sabía que fabuloso tesoro perseguía, ni dónde, cuándo o cómo iba a encontrarlo, pero estaba segura que lo reconocería en el mismo momento que osara cruzarse en mi camino. Más de media vida tardé en hallarte, y bastaron tan sólo un cruce de miradas, un abrazo, y un simple par de besos para empezar a amarte. Haz cuentas, haz cuentas y verás que se lo que me digo.
Y ahora ¿pretendes que te olvide?
Dime que apague el sol, que cuelgue un par de estrellas en el techo encima de tu cama, que deje de fumar, que me convierta al budismo o que aprenda a bailar claqué o sevillanas. Pídeme que acabe mi vida en un convento, que atraviese el desierto del Sahara, o que vaya nadando hasta Canarias, que suba el Everest o que recorra descalza la muralla China. Haz la prueba: pídeme la luna y la tendrás esta noche en tu ventana.
Pero jamás me pidas que te olvide porque en eso no puedo complacerte. Es imposible, amor, lo juro, es del todo imposible… aunque quisiera.
No es tan sólo mi mente que recuerda, la piel también tiene memoria. Son mis ojos, mi boca, la curva de mi cuello, mis orejas, mi vientre y el hueco de mi ombligo. Son mis piernas, mis brazos, mi nariz, mi espalda, y ese lugar exacto donde pierde su nombre. Son mis nalgas, mi sexo, mis manos, mis pies y hasta mis botas. Todos ellos, y alguno que me olvido, llevan algo de ti: una mirada, tu aroma, una caricia, dos gotas de sudor, el calor que desprendes, el sabor de tus labios, tu saliva, la marca de tus dientes…
Por eso es que me río al oír que pretendes que te olvide… anda, no digas tonterías y pídeme la luna, eso sí puedo conseguirlo.

 
Comentario:
Ahhh!! si pudieramos manejar los recuerdos a nuestro antojo,otro gallo cantaria!!
 
Comentario:
Me ha encantado... Wow!! Sigue así, en serio... Me ha recordado, a una etapa mia. Animo!! Sigue Así!
 
Comentario:
caray. que suerte, que alguien se cuelgue tanto de ti ! :).

ciao. parlem !
 
Comentario:
Una preciosa carta de amor a un amante que desea dejar de serlo.
Te aseguro que a mi me escriben esto y... no se olvidan.
No