Dentro del armario

Imagen: Janto Garrucho
Está sentado en el borde de la cama, desnudo, después de una ducha que pretendió ser relajante. Su pene rojo, hinchado, con la piel tirante, supone casi una molestia. Su mujer entra en la habitación y se arrodilla ante él al tiempo que le separa un poco las piernas. Él se deja hacer. Está hermosa así, con los labios en forma de corazón rodeándole el miembro excitado. La mira y se da cuenta que aquello empieza a perder consistencia. Cierra los ojos intentando concentrarse en las sensaciones que ella le provoca… es inútil. Deja vagar entonces su mirada a través del cristal de la ventana. En la calle el hijo de la Concha, la del tercero, ese muchacho de nalgas apretadas, fuma un cigarrillo apoyado en el capó del coche. Sus ojos se quedan extasiados en su boca, la boca que esa misma mañana mordió en el ascensor, la misma que ahora imagina rodeando su polla que ha vuelto a mostrarse en todo su esplendor.
Soy un puto cobarde – piensa - después de correrse entre las tetas de su esposa.
Comentario:
Está bueno, pero muy corto.
Comentario:
Pobre ella,pobre él.
