Cajón desastre
¿Qué hay en un cajón desastre? Vamos, vamos, pensad un poco. Pues eso.
Acerca de
¿Cómo se puede una describir? Hummmmmmm... pues mejor lo dejo a la imaginación de cada uno. De todas formas, todos tenemos muchas personalidades juntas y revueltas (o eso pienso yo), por lo que no resultará dificil que con alguna de las mías os podais sentir a gusto. O no. Correo: Des0104-blog@yahoo.es "HUMEDAD RELATIVA" (Libro) Support independent publishing: buy this book on Lulu.
Sindicación
 
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He encontrado una página de fotomontajes que me encanta. Y es que la fotografía es otra de mis pasiones. Es una de esas cosas, que descubrí por casualidad (la página y mi pasión, ambas dos). Antes del descubrimiento, yo era la típica que llevaba la cámara al cuello, a poder ser automática de esas que no tienes que hacer nada, sólo darle al botoncito y listo. Ella medía la luz, la sensibilidad, la distancia, el enfoque... todo. Luego llevaba el carrete a revelar y se acabó. Pero, una temporada de esas que me inquietan de vez en cuando, en las que siento una especie de ansiedad por cambiar mi mundo, cayó en mis manos un folleto de la casa de cultura de mi pueblo. En él se informaba que el exceslo ayuntamiento iba a crear diferentes escuelas municipales, una de ellas la de fotografía.
Y, ni corta ni perezosa (mi contrario dice que cuando quiero algo no hay quien me pare), me apunté. Tuve la suerte que el profesor era un enamorado de su profesión, un chico joven que no le importaba perder fines de semana (sábados y domingos) para irnos por ahí a fotografiar todo aquello que se nos ponía a tiro, con el fin de hacer prácticas de la lección técnica que habíamos aprendido durante la semana.
Esto no es muy normal en un profesor, ya que esas horas no las cobraba, pero también es verdad que disfrutaba un montón con nosotras, porque creo recordar que una mayoría eramos mujeres, en una proporción de 7 contra 2 (más o menos). Esto nos sirvió, además de para hacer el trabajo ameno, para crear una corriente de amistad entre todo el grupo que aún dura después de 9 años desde que finalizamos el curso.
A lo que iba, que siempre me enrollo. El caso es que el trabajo de laboratorio, porque revelábamos y ampliábamos nuestros carretes, fue una experiencia incomparable. A raiz de esto, tuve que comprarme una cámara manual, aprender a medir todo lo medible, y sobre todo a mirar con otros ojos una buena foto. Fotografié todo lo fotografiable, utilicé a toda la familia como modelos (gratis, claro), hasta convencí a alguno para recrear desnudos. Aprendí todas las ténicas que se utilizaban hace años y pasé horas coloreando fotos en blanco y negro. Aunque me gustan más, fue para aprender como hacían antes cuando aún no existía la fotografía a color. Es un trabajo muy detallista, ya que tienes que conseguir que los colores parezcan naturales.
En fin, que mi curiosidad no tiene límites, por eso dicen (las malas lenguas) que soy la eterna insatisfecha, pero es que yo me pregunto ¿que sería de mi vida sin sueños?.
No