Detalle

Hace algún tiempo que lo vengo comprobando: Cada día me cuesta más yacer con un hombre, en el sentido bíblico. No me mires así, me he propuesto no utilizar palabras malsonantes. Decía que me causa pereza y cierto malestar yacer con un hombre… ¿será la menopausia? Quizá podría ser esa la causa de mi poca apetencia si no fuese por un pequeño, ínfimo detalle: sólo me excito (no, ésta no es una palabra malsonante) si me pienso pisándote las tripas… Si se lo cuento a mi psicoanalista seguro lo califica de depravación, desviación, o vete tú a saber, y probablemente intentará meterme mano asegurando sin asomo alguno de vergüenza que se trata de una nueva terapia de choque. Le veo algo salido últimamente. ¡Mierda!, perdón se me escapó, ahora tendré que rezar tres padrenuestros, que es la penitencia que me impuse si soltaba algún taco.
¡Mierda! otra vez, y ya que estamos, me pongo y rezo seis. No encuentro otra palabra que pueda expresar más claramente la frustración que siento.
No, decir ¡cáspita!, ¡mecachis! o ¡pardiez! no causa el mismo efecto.
¡Ay! no se qué voy a hacer…
Comentario:
Ufff, es un problema hormonal, sí, seguro. Anda tu protagonista, pelín irritable.
Comentario:
La menopausia no ayuda, seguro, pero tener a alguien a quien le apetezca pisarle las tripas, menos. Que digo yo que será por algo.
Beso.
Beso.
Comentario:
jajjaja.. No, decir cáspita, mecachis o pardiez no causa el mismo efecto.
Ni jolines, que es de las que ando probando ultimamente para dar ejemplo.
¿Has probado a realizar tu fantasía? Dicen que es la mejor terapia ;-)
Ni jolines, que es de las que ando probando ultimamente para dar ejemplo.
¿Has probado a realizar tu fantasía? Dicen que es la mejor terapia ;-)
