Cajón desastre
¿Qué hay en un cajón desastre? Vamos, vamos, pensad un poco. Pues eso.
Acerca de
¿Cómo se puede una describir? Hummmmmmm... pues mejor lo dejo a la imaginación de cada uno. De todas formas, todos tenemos muchas personalidades juntas y revueltas (o eso pienso yo), por lo que no resultará dificil que con alguna de las mías os podais sentir a gusto. O no. Correo: Des0104-blog@yahoo.es "HUMEDAD RELATIVA" (Libro) Support independent publishing: buy this book on Lulu.
Sindicación
 
Un día de playa


Pues sí, queridos blogers, acabo de llegar de pasar el día en la playa. Todavía tenía fiesta hoy, es que aqui en Valencia y en algunas comunidades más hacemos largas las Pascuas.
Y aproveché el día: me fuí a la playa, que está casi al ladito de casa. La playa de mi pueblo está ahora en plan de urbanización, está proyectado y ya en marcha un paseo marítimo a lo largo de 5 o 6 kilometros de playa, divididos en calas, separadas cada una de ellas por escolleras o espigones construidos a base de grandes rocas que van encajandose entre sí. Quedará bonita. Pero la cala a la que yo suelo ir, es como suelo decir: territorio de nadie. Perteneces al municipio vecino, pero la gente que suele disfrutar de ella somos los vecinos de mi pueblo, y de momento (cruzo los dedos) está fuera del plan de urbanización, aunque supongo que con los años también le llegará su San Martín.
El caso es que me encanta, es solitaria y tranquila, sin apartamentos, ni turistas. A veces, en plena tarde de Agosto estoy bañándome sola. tienes sitio de sobra para tumbarte al sol, sin tener que escuchar la conversación de tus vecinos de toalla. Los domingos de invierno por la mañana puedes ver a algunos jinetes con sus monturas cabalgando por la arena. Una preciosa estampa, os lo aseguro.
Hoy estaba preciosa, parecía más un lago que el Mar Mediterráneo. Sólo una pequeña ola final venía a romper suavemente en la arena. Había un poco de niebla hacía el horizonte por lo que se hacía dificil distinguirlo, ésto daba una sensación de irrealidad. Tenía un color de plata vieja tirando a verdosa, ya que el cielo no estaba totalmente despejado. Los rayos de sol que se filtraban entre las nubes, ponían reflejos brillantes y plateados como si las aguas estuviesen plagadas de estrellas marinas que enviasen su luz hacía la superficie.
Era un placer pasearse por la orilla, dejando que el agua bañase mis pies.
Se me ocurrió que el mar es comparable a la vida. A veces, se presenta como una fuerte marejada, que te hace luchar a brazo partido para que no te envuelva y te arrastre violentamente hacía el fondo. Si logras vencerla, terminas totalmente exhausta, pero con una sensación de orgullo por haberla vencido y con fuerzas renovadas. Otras veces, está en calma, como hoy. Y te parece incluso aburrida. No pasa nada, todo discurre con un suave vaivén que te adormece. En ocasiones, engaña. La miras y te parece que no hay peligro, soplan vientos tranquilos, pero cuando te sumerges en ella te das cuenta que fuertes corrientes intentan arrastrarte. Corrientes contrarias, unas tiran hacia un lado y otras hacia otro. Y tú no sabes hacía cual debes dejarte llevar, no sabes cual es la que te llevará a buen puerto. Unas veces, aciertas. Otras, no.
En fin, que me perdí en extraños pensamientos.
Luego, practicamos el tiro al bote de Coca-Cola, o a todo lo que pudiera ser "tirable". Estamos "picaos" mi hijo y yo a ver quien tiene mejor puntería con su carabina de perdigones. Su padre y él jugaron un pequeño partido con las raquetas. Reímos, comimos, bebimos, y por fín de vuelta a casa, rendidos pero contentos.
Y mañana, de nuevo al curro.
Os eché de menos, así que voy enseguida a darme una vueltecita por vuestras casas. Pa los que ya habéis empezado a trabajar, espero que hayáis tenido un buen día.
 
 
Comentario:
¿A que da gusto hacer algo sencillo, sin complicaciones, con los tuyos? Muchas veces se nos olvida, y parece que necesitamos hacer un viaje a las Seychelles para estar al loro. Espero que te hayas relajado para atacar la semana con garantías, linda Des. Escribe, que disfrutamos, corazón. Besazos playeros.
 
Comentario:
Cara y prolífica Des: Tenías razón en el comentario que dejáste en casa de Doc, parece que hoy nos lanzamos todos a la mar de cabeza.

Yo también solía bañarme, durante el tiempo que viví en un pueblo junto al mar, en ese punto donde se juntan la ola que va a romper a la playa, con la de resaca, se formaba un remolino y nos dejábamos llevar y nos arrastraba hasta el fondo para luego escupirnos a la orilla embozados en arena y riéndonos mareados. Hoy tu hermoso post me trajo esos recuerdos. Un beso libertario Des.
 
Comentario:
El mar es imprevisible, como las personas.
Tengo tantas ganas de poder bañarme en el, pero ya sabes que hoy en Catalunya es dia de monas y niños. Vale la pena esperar.
Un beso
 
Comentario:
¡qué envidia me has dado! el mar como la vida, es cierto. A veces paseas por la orilla y no dejas que el agua te salpique y otras veces, te pilla desprevenida y te empapa entera. Muchos besitos, de recuperación acelerada.
No