EL VERDADERO VALOR
Las cosas no se pueden de dejar de ser de un día para otro, y todos somos un poco egoístas y caprichosos, lo malo es cuando esto impide y es un obstáculo para nuestra formación como personas, para nuestra propia realización y relación con los demás. Todo se va construyendo poco a poco, con nuestros defectos, virtudes, errores y aciertos. Nos equivocaremos muchas veces, pero existe el perdón, la comunicación, el respeto.
En esta vida hay dos aptitudes que tomar para todo, la de preocupado o ocupado. “¿Cuántas veces dudo de mi propio valor? De que realmente merezco más y que puedo conseguirlo si me lo propongo claro que no basta con el mero propósito... Se requiere acción y existen muchos caminos.”
La clave está ahí en la ACCION, te llevará a ver el valor de las cosas. Puede tomar dos posturas la de PREOCUPADO que es la actitud de quejarse o la de OCUPADO que es la actitud de la acción, el hombre que sólo se preocupa siempre se queja, el que se ocupa es el que deja las quejas y se mete en la acción, a ocuparse del problema no ha preocuparse del problema. El que se preocupa no avanza, si el que se ocupa, además en el momento que te ocupas de las cosas, aunque te equivoques desaparece la preocupación, porque has avanzado no te has instalado. Y el pasar al la acción, no es olvidar, es afrontar. Es averiguar las causas y aprender.
Mientras te quejas por tu indecisión aparece la preocupación, en el momento que te ocupas del problema y pasas a la acción se quito tal preocupación, ya has elegido. Pero ocuparse no es olvidarse, ni huir eso es infantilismo. Estas más preocupado en ti y en los demás, que ocupado de ti y de los demás. En lugar de preocuparnos de cuanto valemos y cuanto nos valoran, más importante ocuparnos de nuestro valor y del valor de los otros, y dependiendo ese valor, si es según nuestra escala de valores si nos interesa o no, o si hay que hacer algo por ello.
EL VERDADERO VALOR DEL ANILLO
-Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo ganas de hacer nada(quejarse y no hacer nada, no pasar a la acción, preocuparse en lugar de ocuparse). Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto ( Y enzima homosexual.) ¿cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?
El maestro, sin mirarlo, le dijo:”Cuanto siento, muchacho. No puedo ayudarte, ya que debo resolver primero mi propio problema. Quizá después...” Y, haciendo una pausa, agregó: ”Si quisieras ayudarme Tú a mí, yo podría resolver este tema con más rapidez y después tal vez te pueda ayudar”: ( Que inteligente el maestro, astutamente hace que pase a la acción, que se ocupe, aunque sea de él).
-E... encantado, maestro- titubeó el joven, sintiendo que de nuevo era desvalorizado y sus necesidades postergadas.
-Bien –continuó el maesrtro. Se quitó un anillo que llevaba en el dedo meñique de la mano izquierda y, dándoselo al muchacho, añadió-: Toma el caballo que está ahí fuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo porque tengo que pagaruna deuda. Es necesario que obtengas por él la mayor suma posible, y no aceptes menos de una moneda de oro. Vete y regresa con esa moneda lo más rapido que puedas.
El joven tomó el anillo y partió. Apena llegó al mercado, empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes, que lo miraban con algo de interés hasta que el joven decía lo que pedía por él.
Cuando el muchacho mencionaba la moneda de oro, algunos reían, ottros le giraban la cara y tan sólo un anciano fue lo bastante amable como para tomarse la molestia de explicarle que una moneda de oro era demasiado valiosa como para entregarla a cambio de un anillo. Con afán de ayudar, alguien le ofreció una moneda de plata y un recipiente de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro y rechazó la oferta.
Después de ofrecer la joya a todas las personas que se cruzaron con él en el mercado, que fueron más de cien, y abatido por su fracaso, monto en su caballo y regresó.
Cuánto hubiera deseado el joven tener una monda de oro para entregársela y liberarlo de su preocupación, (La preocupación le llevaba a la angustia, porque tenia que queda bien ante el maestro le preocupaba una vez mas que no había dado la talla)para poder recibir al fin un consejo y ayuda.
Entró en la habitación.
-Maestro –dijo-, lo siento. No es posible conseguir lo que me pides. Quizás hubiera podido conseguir dos o tres de plata, pero no creo que yo pueda engañar a nadie respecto del verdadero valor del anillo. (Tu piensas y me lo has dicho que no eres lo suficiente valioso para mi, pero tu no ves lo que yo veo, si que es verdad que si tu no te das el valor que tiene, buscaras lo primero que te ofrezcan, yo dejaré de valorarte y no me interesará alguien que no se preocupa de su valor, ni el que yo valgo, lo que vale se cuida. Te acuerdas de sueño que se iba borrando la cara? No digo con esto que no me valores, pero en la medida que tu te valoras, valoraras a los demás).
-Eso que has dicho es muy importante, joven amigo –contestó sonriente el maestro. Vuelve a montar tu caballo y ve a ver al joyero. ¿Quién mejor que él puede saberlo? Dile que desearías vender el anillo y pregúntale cuánto te da por él. Pero no importa lo que te ofrezca: no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo.
El joven volvió a cabalgar.
El joyero examinó el anillo a la luz del candil (importante ante la luz, ante la verdad), lo miró con su lupa, lo pesó y luego le dijo chico (también es verdad que hay que darse tiempo para valor):
-Dile al maestro, muchacho, que si lo quiere vender ya mismo, no puedo darle más de cincuenta y ocho monedas de oro por su anillo.
-¿Cincuenta y ocho monedas?- exclamo el joven.
_Sí – replicó el joyero-. Yo se que con tiempo podríamos obtener por él cerca de setenta monedas, pero si la venta es urgente....
(Pero ese valor pierde su valor, ya sea como amigo, amante, familia, pareja, si su dueño no lo valora. Porque algo de 70 monedas de oro, las vendería por una moneda de plata. Y lo malo es que lo mismo haría con el valor de los demás. Pero es bueno pensar en esto ).
El joven corrió emocionado a casa del maestro a contarle lo sucedido.
-Siéntate –dijo el maestro después de escucharlo-. Tú eres como ese anillo: una joya, valiosa y única. Y como tal, sólo puede evaluarte un verdadero experto. ¿Por qué vas por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor?
Y, diciendo esto, volvió a ponerse el anillo en el dedo meñique de su mano izquierda.
En esta vida hay dos aptitudes que tomar para todo, la de preocupado o ocupado. “¿Cuántas veces dudo de mi propio valor? De que realmente merezco más y que puedo conseguirlo si me lo propongo claro que no basta con el mero propósito... Se requiere acción y existen muchos caminos.”
La clave está ahí en la ACCION, te llevará a ver el valor de las cosas. Puede tomar dos posturas la de PREOCUPADO que es la actitud de quejarse o la de OCUPADO que es la actitud de la acción, el hombre que sólo se preocupa siempre se queja, el que se ocupa es el que deja las quejas y se mete en la acción, a ocuparse del problema no ha preocuparse del problema. El que se preocupa no avanza, si el que se ocupa, además en el momento que te ocupas de las cosas, aunque te equivoques desaparece la preocupación, porque has avanzado no te has instalado. Y el pasar al la acción, no es olvidar, es afrontar. Es averiguar las causas y aprender.
Mientras te quejas por tu indecisión aparece la preocupación, en el momento que te ocupas del problema y pasas a la acción se quito tal preocupación, ya has elegido. Pero ocuparse no es olvidarse, ni huir eso es infantilismo. Estas más preocupado en ti y en los demás, que ocupado de ti y de los demás. En lugar de preocuparnos de cuanto valemos y cuanto nos valoran, más importante ocuparnos de nuestro valor y del valor de los otros, y dependiendo ese valor, si es según nuestra escala de valores si nos interesa o no, o si hay que hacer algo por ello.
EL VERDADERO VALOR DEL ANILLO
-Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo ganas de hacer nada(quejarse y no hacer nada, no pasar a la acción, preocuparse en lugar de ocuparse). Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto ( Y enzima homosexual.) ¿cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?
El maestro, sin mirarlo, le dijo:”Cuanto siento, muchacho. No puedo ayudarte, ya que debo resolver primero mi propio problema. Quizá después...” Y, haciendo una pausa, agregó: ”Si quisieras ayudarme Tú a mí, yo podría resolver este tema con más rapidez y después tal vez te pueda ayudar”: ( Que inteligente el maestro, astutamente hace que pase a la acción, que se ocupe, aunque sea de él).
-E... encantado, maestro- titubeó el joven, sintiendo que de nuevo era desvalorizado y sus necesidades postergadas.
-Bien –continuó el maesrtro. Se quitó un anillo que llevaba en el dedo meñique de la mano izquierda y, dándoselo al muchacho, añadió-: Toma el caballo que está ahí fuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo porque tengo que pagaruna deuda. Es necesario que obtengas por él la mayor suma posible, y no aceptes menos de una moneda de oro. Vete y regresa con esa moneda lo más rapido que puedas.
El joven tomó el anillo y partió. Apena llegó al mercado, empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes, que lo miraban con algo de interés hasta que el joven decía lo que pedía por él.
Cuando el muchacho mencionaba la moneda de oro, algunos reían, ottros le giraban la cara y tan sólo un anciano fue lo bastante amable como para tomarse la molestia de explicarle que una moneda de oro era demasiado valiosa como para entregarla a cambio de un anillo. Con afán de ayudar, alguien le ofreció una moneda de plata y un recipiente de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro y rechazó la oferta.
Después de ofrecer la joya a todas las personas que se cruzaron con él en el mercado, que fueron más de cien, y abatido por su fracaso, monto en su caballo y regresó.
Cuánto hubiera deseado el joven tener una monda de oro para entregársela y liberarlo de su preocupación, (La preocupación le llevaba a la angustia, porque tenia que queda bien ante el maestro le preocupaba una vez mas que no había dado la talla)para poder recibir al fin un consejo y ayuda.
Entró en la habitación.
-Maestro –dijo-, lo siento. No es posible conseguir lo que me pides. Quizás hubiera podido conseguir dos o tres de plata, pero no creo que yo pueda engañar a nadie respecto del verdadero valor del anillo. (Tu piensas y me lo has dicho que no eres lo suficiente valioso para mi, pero tu no ves lo que yo veo, si que es verdad que si tu no te das el valor que tiene, buscaras lo primero que te ofrezcan, yo dejaré de valorarte y no me interesará alguien que no se preocupa de su valor, ni el que yo valgo, lo que vale se cuida. Te acuerdas de sueño que se iba borrando la cara? No digo con esto que no me valores, pero en la medida que tu te valoras, valoraras a los demás).
-Eso que has dicho es muy importante, joven amigo –contestó sonriente el maestro. Vuelve a montar tu caballo y ve a ver al joyero. ¿Quién mejor que él puede saberlo? Dile que desearías vender el anillo y pregúntale cuánto te da por él. Pero no importa lo que te ofrezca: no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo.
El joven volvió a cabalgar.
El joyero examinó el anillo a la luz del candil (importante ante la luz, ante la verdad), lo miró con su lupa, lo pesó y luego le dijo chico (también es verdad que hay que darse tiempo para valor):
-Dile al maestro, muchacho, que si lo quiere vender ya mismo, no puedo darle más de cincuenta y ocho monedas de oro por su anillo.
-¿Cincuenta y ocho monedas?- exclamo el joven.
_Sí – replicó el joyero-. Yo se que con tiempo podríamos obtener por él cerca de setenta monedas, pero si la venta es urgente....
(Pero ese valor pierde su valor, ya sea como amigo, amante, familia, pareja, si su dueño no lo valora. Porque algo de 70 monedas de oro, las vendería por una moneda de plata. Y lo malo es que lo mismo haría con el valor de los demás. Pero es bueno pensar en esto ).
El joven corrió emocionado a casa del maestro a contarle lo sucedido.
-Siéntate –dijo el maestro después de escucharlo-. Tú eres como ese anillo: una joya, valiosa y única. Y como tal, sólo puede evaluarte un verdadero experto. ¿Por qué vas por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor?
Y, diciendo esto, volvió a ponerse el anillo en el dedo meñique de su mano izquierda.
LA AUTOESTIMA
CARACTERÍSTICAS DE LA PERSONA CON AUTOESTIMA
Desde varias perspectivas, y según los puntos de vista de expertos y usuarios, la persona con elevada autoestima es alguien con estas características.
1.No tiene miedo a comunicar sus sentimientos, emociones, reacciones, opiniones, pensamientos, etc. (Me gustaría que no tuvieras miedo a decirme tus emociones y pensamientos)
2. Acepta los errores y las críticas como instrumentos de aprendizaje.
3. Se acepta a sí mismo como es.
4. Sabe escuchar de forma activa y empática.
5. Ha reconocido, asumido, procesado e integrado que tiene sentimientos de origen infantil, como los de culpa, miedo, vergüenza y orgullo.
6. Es optimista, ya que cree en la capacidad de progreso de sí mismo y de los demás.
7. Es honesto y sincero. La honestidad y la sinceridad son una consecuencia directa de la fe en uno mismo y en los demás.
8. Es tolerante y comprensivo.
9. Tiene sentido del humor
10. Tiene necesaria humildad. Ésta la interpretamos en el sentido de reconocer tanto las propias limitaciones como las propias cualidades.
11. Es capaz de gozar de las pequeñas cosas de la vida.
12. Tiene buena capacidad de empatía, en el sentido de poder ver las cosas desde la perspectiva de la otra persona.
13. Está abierto a lo imprevisto.
14. Tiene una mente creativa, analítica e inquisitiva en la búsqueda de nuevas ideas y soluciones alternativas.
15. Es individualista en el sentido del propio auto desarrollo personal y social. Es consciente de que, dentro de las similitudes que tenemos en muchos aspectos, cada uno es distintos.
16. Tiene convicciones propias y está disponible para cambiarlas.
17. se interesa con sinceridad u compresión por la forma de ser de las personas.
18. Tiene confianza en la capacidad de los demás para resolver sus propios problemas.
19. ve a la gente como prevalentemente amistosa y propiciatoria, y no como amenazadora y hostil.
20. Busca lo positivo de cada uno.
21. Le gusta la interacción con la gente y disfruta con ella en lugar de considerarla amenazadora de su propia seguridad.
22. Confía en sí mismo y es su capacidad de resolver la problemática de su propia vida.
23. Delante de las dificultades, no pierde tiempo ni energías preocupándose o quejándose (te suena esto), sino que busca soluciones.
24. Comprende y justifica en lugar de condenar.
25. Acepta a los demás por lo que son, sean cuales sean las circunstancias, en lugar de rechazarlos.
Desde varias perspectivas, y según los puntos de vista de expertos y usuarios, la persona con elevada autoestima es alguien con estas características.
1.No tiene miedo a comunicar sus sentimientos, emociones, reacciones, opiniones, pensamientos, etc. (Me gustaría que no tuvieras miedo a decirme tus emociones y pensamientos)
2. Acepta los errores y las críticas como instrumentos de aprendizaje.
3. Se acepta a sí mismo como es.
4. Sabe escuchar de forma activa y empática.
5. Ha reconocido, asumido, procesado e integrado que tiene sentimientos de origen infantil, como los de culpa, miedo, vergüenza y orgullo.
6. Es optimista, ya que cree en la capacidad de progreso de sí mismo y de los demás.
7. Es honesto y sincero. La honestidad y la sinceridad son una consecuencia directa de la fe en uno mismo y en los demás.
8. Es tolerante y comprensivo.
9. Tiene sentido del humor
10. Tiene necesaria humildad. Ésta la interpretamos en el sentido de reconocer tanto las propias limitaciones como las propias cualidades.
11. Es capaz de gozar de las pequeñas cosas de la vida.
12. Tiene buena capacidad de empatía, en el sentido de poder ver las cosas desde la perspectiva de la otra persona.
13. Está abierto a lo imprevisto.
14. Tiene una mente creativa, analítica e inquisitiva en la búsqueda de nuevas ideas y soluciones alternativas.
15. Es individualista en el sentido del propio auto desarrollo personal y social. Es consciente de que, dentro de las similitudes que tenemos en muchos aspectos, cada uno es distintos.
16. Tiene convicciones propias y está disponible para cambiarlas.
17. se interesa con sinceridad u compresión por la forma de ser de las personas.
18. Tiene confianza en la capacidad de los demás para resolver sus propios problemas.
19. ve a la gente como prevalentemente amistosa y propiciatoria, y no como amenazadora y hostil.
20. Busca lo positivo de cada uno.
21. Le gusta la interacción con la gente y disfruta con ella en lugar de considerarla amenazadora de su propia seguridad.
22. Confía en sí mismo y es su capacidad de resolver la problemática de su propia vida.
23. Delante de las dificultades, no pierde tiempo ni energías preocupándose o quejándose (te suena esto), sino que busca soluciones.
24. Comprende y justifica en lugar de condenar.
25. Acepta a los demás por lo que son, sean cuales sean las circunstancias, en lugar de rechazarlos.
UNA HISTORIA FACTIBLE

No sé que decir, simplemente que no sólo el desear a una persona es suficiente, sino querer hacer mejor su vida, hacer algo por ella, con ella y para ella. Hacer un proyecto, querer mejorar su vida, que en el fondo considero parte de la mía. Ver en la persona que quiero sus posibilidades, ayudarle a querer mejor. Sacar lo mejor que hay dentro de ella y de mí. Lo explico con una historia.
UNA HISTORIA POSIBLE.
En las canteras de Carrara encontraron un bloque de mármol de gran belleza y extraordinaria dimensiones. La piedra era tan hermosa que nadie quería partirla. Llamaron a los mejores escultores para que hicieran con ella algo bello, pero ninguno quiso hacerse cargo de la piedra, excepto Miguel Ángel.
Inmediatamente, vio que su David estaba ahí dentro. Comenzó a quitar todos los trozos de mármol que encerraba la figura. Poco a poco, el David fue saliendo a la luz. Toda su belleza, que tan sólo Miguel Ángel conocía cuando estaba oculta, apareció ante los ojos de los demás.
Tú puedes hacer de la vida y de las cosas, aquello que tú desees. La vida es bella.
La persona, además de conocerse y conocer lo que les rodea, es también capaz de valorar las cosas y valorarse a sí mismo, sintiéndose responsable de su propio destino. Según mi conciencia tengo capacidad de valorar según el bien y el mal que hay en mi alcance.
LAS PERSONAS DESEAMOS SER FELICES III
Algo por lo que vivir
Hay personas que gozan de buena salud, disponen de medios económicos suficiente y, sin embargo, no son felices. Por el contrario, existen otras muchas personas a quienes no les ha sonreído la vida y, sin embargo, son felices. ¿Cuál es la razón?
Quizás les falte lo que decía el poeta:"algo de qué vivir, algo por lo que vivir y algo por lo que morir".
La búsqueda de sentido
En mayor o menor grado, a todos nos preocupa lo que sucede a nuestro alrededor. A veces se trata de problemas cercanos: la salud, la familia, los amigos; otras veces se trata de problemas que, aunque estén alejados de nosotros, nos afectan directa o indirectamente: la violencia, la guerra, la marginación, la pobreza.
Porque estos problemas nos preocupan tratamos de analizarlos y buscar una respuesta satisfactoria. Otras veces las preocupaciones son más profundas y más personales:¿que sentido tiene lo que hago?¿que me espera en esta vida?¿para qué y por qué estoy en este mundo? a estas y parecidas preguntas las denominamos "preguntas por el sentido de la vida"
Donde buscar la respuesta
Estas preguntas sobre el sentido de la vida son fundamentalmente porque de su respuesta depende en gran medida nuestra felicidad. Ahora bien,¿donde encontrar una respuesta válida y convincente?
La respuesta que da la ciencia no es totalmente satisfactoria, porque lo que la ciencia pretende es explicar el funcionamiento de la realidad: pregunta por lo que es observable, por las causas y consecuencias de los hechos, pero no por el sentido de la vida.
Esto no quiere decir que la vida no tenga sentido ni que sea absurda. Al contrario, sabemos por experiencia que la vida merece la pena, tiene sentido y deseamos vivirla con intensidad. Esto es lo que se llama tener fe en la vida, creer en ella.
La búsqueda al sentido de la vida hay quienes la realizan dentro de los limites de la razón y hay quienes, sin dejar la razón, traspasan esa barrera. Son los que buscan a un ser superior, buscan a Dios.
Los caminos son diversos. Hay quienes descubren signos de la presencia de Dios en la naturaleza, en los sucesos de cada día, en su interior.
Creer es razonable; pero nada más, ya que Dios desborda nuestra capacidad humana.
Hay personas que gozan de buena salud, disponen de medios económicos suficiente y, sin embargo, no son felices. Por el contrario, existen otras muchas personas a quienes no les ha sonreído la vida y, sin embargo, son felices. ¿Cuál es la razón?
Quizás les falte lo que decía el poeta:"algo de qué vivir, algo por lo que vivir y algo por lo que morir".
La búsqueda de sentido
En mayor o menor grado, a todos nos preocupa lo que sucede a nuestro alrededor. A veces se trata de problemas cercanos: la salud, la familia, los amigos; otras veces se trata de problemas que, aunque estén alejados de nosotros, nos afectan directa o indirectamente: la violencia, la guerra, la marginación, la pobreza.
Porque estos problemas nos preocupan tratamos de analizarlos y buscar una respuesta satisfactoria. Otras veces las preocupaciones son más profundas y más personales:¿que sentido tiene lo que hago?¿que me espera en esta vida?¿para qué y por qué estoy en este mundo? a estas y parecidas preguntas las denominamos "preguntas por el sentido de la vida"
Donde buscar la respuesta
Estas preguntas sobre el sentido de la vida son fundamentalmente porque de su respuesta depende en gran medida nuestra felicidad. Ahora bien,¿donde encontrar una respuesta válida y convincente?
La respuesta que da la ciencia no es totalmente satisfactoria, porque lo que la ciencia pretende es explicar el funcionamiento de la realidad: pregunta por lo que es observable, por las causas y consecuencias de los hechos, pero no por el sentido de la vida.
Esto no quiere decir que la vida no tenga sentido ni que sea absurda. Al contrario, sabemos por experiencia que la vida merece la pena, tiene sentido y deseamos vivirla con intensidad. Esto es lo que se llama tener fe en la vida, creer en ella.
La búsqueda al sentido de la vida hay quienes la realizan dentro de los limites de la razón y hay quienes, sin dejar la razón, traspasan esa barrera. Son los que buscan a un ser superior, buscan a Dios.
Los caminos son diversos. Hay quienes descubren signos de la presencia de Dios en la naturaleza, en los sucesos de cada día, en su interior.
Creer es razonable; pero nada más, ya que Dios desborda nuestra capacidad humana.
LAS PERSONAS DESEAMOS SER FELICES II
Necesitamos a los otros
Nosotros solos no podemos cubrir todas las necesidades que tenemos. No hubiéramos nacido si no hubieran existido nuestros padres, ni hubiéramos sobrevivido si, cuando éramos pequeños, no nos hubieran alimentado, cuidado, protegido.
No podríamos desplazarnos, ni tomar alimentos, ni curarnos, ni aprender cosas nuevas sin los demás. ¿Qué haríamos si no existieran los demás?
Necesitamos de los amigos
Los amigos, las personas cercanas, son quienes nos ayudan a desarrollar nuestras cualidades y a reconocer nuestros defectos..., a salir de nosotros mismos y a comprender que los otros también tiene muchas cualidades y muchas ideas de las que podemos aprender.
La amistad exige confianza
Cualquier relación humana de amistad tiene que basarse en la confianza. ¿Que es confiar? Es fiarse de alguien. Cuando decimos de alguien que es nuestro amigo o nuestra amiga es porque nos fiamos de esa persona. Sabemos que no nos va a traicionar y por eso depositamos en ella nuestra confianza.
El grado de confianza aumenta a medida que la persona en quien confiamos se hace más cercana a nosotros. Es el caso de los amigos; solemos decir:"confía en el","tengo fe en él".
Amistad y confianza van unidas: no hay amistad posible y sincera sin confianza mutua.
La confianza suprema
la confianza llega a su máxima expresión cuando amamos a una persona. Amar es confiar. Cuanto más se ama a una persona más se confía en ella. Y porque amamos a esa persona nos entregamos a ella; ponemos nuestra vida en sus manos porque sabemos que no nos va a fallar.
El amor está íntimamente relacionado con la fe, por cuanto la fe es creer en alguien, confiar en alguien, mar a ese alguien.
Confianza, fidelidad y entrega son los componentes de la fe, que llega a su punto culminante en el amor.
Una persona de fe es aquella que se fía, confía, se entrega y ama. ¿De quien se fía? ¿En quien confía?¿A quien se entrega?¿A quien ama? De la respuesta que demos a estas preguntas dependerá en buena medida nuestro grado de felicidad.
Nosotros solos no podemos cubrir todas las necesidades que tenemos. No hubiéramos nacido si no hubieran existido nuestros padres, ni hubiéramos sobrevivido si, cuando éramos pequeños, no nos hubieran alimentado, cuidado, protegido.
No podríamos desplazarnos, ni tomar alimentos, ni curarnos, ni aprender cosas nuevas sin los demás. ¿Qué haríamos si no existieran los demás?
Necesitamos de los amigos
Los amigos, las personas cercanas, son quienes nos ayudan a desarrollar nuestras cualidades y a reconocer nuestros defectos..., a salir de nosotros mismos y a comprender que los otros también tiene muchas cualidades y muchas ideas de las que podemos aprender.
La amistad exige confianza
Cualquier relación humana de amistad tiene que basarse en la confianza. ¿Que es confiar? Es fiarse de alguien. Cuando decimos de alguien que es nuestro amigo o nuestra amiga es porque nos fiamos de esa persona. Sabemos que no nos va a traicionar y por eso depositamos en ella nuestra confianza.
El grado de confianza aumenta a medida que la persona en quien confiamos se hace más cercana a nosotros. Es el caso de los amigos; solemos decir:"confía en el","tengo fe en él".
Amistad y confianza van unidas: no hay amistad posible y sincera sin confianza mutua.
La confianza suprema
la confianza llega a su máxima expresión cuando amamos a una persona. Amar es confiar. Cuanto más se ama a una persona más se confía en ella. Y porque amamos a esa persona nos entregamos a ella; ponemos nuestra vida en sus manos porque sabemos que no nos va a fallar.
El amor está íntimamente relacionado con la fe, por cuanto la fe es creer en alguien, confiar en alguien, mar a ese alguien.
Confianza, fidelidad y entrega son los componentes de la fe, que llega a su punto culminante en el amor.
Una persona de fe es aquella que se fía, confía, se entrega y ama. ¿De quien se fía? ¿En quien confía?¿A quien se entrega?¿A quien ama? De la respuesta que demos a estas preguntas dependerá en buena medida nuestro grado de felicidad.
LAS PERSONAS DESEAMOS SER FELICES
Valorar el propio cuererpo.
Nuestro cuerpo es una parte fundamental de nosotros mismos; por medio de él manifestamos nuestros sentimientos, nuestros pensamientos nuestros sentimientos.
Hemos de aceptar nuestro cuerpo de la misma manera que hacemos de aceptar otros elementos de nuestra persona: la inteligencia, el carácter, la forma de ser.
Cultivar las propias capacidades
Cada persona tiene dentro de sí muchas capacidades. Algunas le vienen de nacimiento y otras las ha ido adquiriendo a lo largo del tiempo. el conjunto de las capacidades positivas constituyen lo mejor de la persona.
Si alguien quiere crecer como persona necesita conocer sus propias capacidades. Para ello, conviene que se fije en sus gustos e inclinaciones, y también en el resultado de las cosas que hace.
Conocer las propias capacidades, desarrollarlas y orientarlas hacia una meta determinada hace que nos sintamos felices y podamos hacer felices a los demás.
Cuando una persona no desarrolla sus capacidades positivas es muy probable que se sienta presa de otras capacidades negativas. Entre ellas se encuentra:
-la envidia, que lleva a fiarse en las cualidades de las otras personas en vez de las propias no para copiarlas, sino para dinamitarlas.
-el odio, que cultiva sentimientos de desprecio o de agresividad hacia los otros e incluso hacia nosotros mismos.
-el desprecio hacia los otros y sobre todo hacia nosotros mismos, que nos priva de la esperanza, que es el sentimiento que alimenta la ilusión de vivir.
Construir la propia felicidad no es cuestión de un solo día. Si para aprender a andar necesitamos u año, lo lógico es que para aprender a ser felices necesitamos toda la vida.
EL SECRETO DE TODO TRUNFO: CREER EN UNO MISMO
Recorriendo las pagina de la historia desde una óptica negativa, podemos comprender que en el mundo, siempre ha habido guerras, pestes, miserias y crueldades del hombre con el hombre. Y que en todos los tiempos ha habido personas anunciando el fin o proclamando temporadas de crisis, imposibles de recuperar.
EL VENDEDOR DE BOCADILLOS
Erase una vez un hombre que vivía muy cerca de un importante cruce de caminos.
Todos los días a primera hora de la mañana llegaba hasta allí, donde instalaba un puesto rodante, en el cual vendía bocadillos que él mismo horneaba, era sordo por lo tanto no escuchaba la radio, no veía muy bien, entonces, ni un solo día leía periódicos, pero eso sí, vendía exquisitos bocadillos.
Meses después alquilo un terreno, levanto un gran letrero de colores y personalmente pregonando su mercancía gritando a todo pulmón: ¡Compre deliciosos bocadillos calientes! Y la gente compraba cada día más, aumento la compra de consumo y compro un terreno más grande y mejor ubicado, sus ventas se incrementaron día a día, su fama aumentaba y su trabajo era tanto que decidió buscar a su hijo, un hombre de negocios de una gran ciudad para que le ayudará a llevar el negocio.
A la llamada del padre.-Su hijo le contesto-: pero papá, no escuchas la radio, ni lees el periódico. ni ves la T.V. Este país esta atravesando una gran crisis, la situaciones muy mala, no podía ser peor.
El padre pensó: ¡mi hijo trabaja en una gran ciudad lee los periódicos y escucha la radio, tiene contactos importantes, debe saber de que habla!.
Así que revisó sus costos, compro menos pan, y disminuyo la compra de cada uno de los ingredientes, y dejó de promocionar su producto. Su fama y sus ventas disminuyeron día a día. Tiempo después desmonto el letrero y devolvió el terreno, aquella mañana llamo a su hijo y le dijo: ¡tenias mucha razón, verdaderamente estamos atravesando una gran crisis!.
La historia de la humanidad demuestra que sólo triunfa aquellos que creen poder hacerlo, que no hay crisis o profecía alguna, que pueda con un hombre que tiene la determinación de triunfar, que si enfrentamos la noche pensando en el fracaso, amaneceremos con el temor de fracasar.
El secreto de todo triunfo, es creer en uno mismo, respectad nuestra intuición, saber escuchar, estudiar en profundizad cada situación, discernir. actuar con confianza, certeza y seguridad, ser consciente de que si logramos vencer las dificultades que se nos presentaron ayer, venceremos sin duda la de hoy. Y cuando llegue el momento tan temido, se dará en nosotros, la fuerza, la voluntad y el criterio necesario para superar todas las dificultades.
EL VENDEDOR DE BOCADILLOS
Erase una vez un hombre que vivía muy cerca de un importante cruce de caminos.
Todos los días a primera hora de la mañana llegaba hasta allí, donde instalaba un puesto rodante, en el cual vendía bocadillos que él mismo horneaba, era sordo por lo tanto no escuchaba la radio, no veía muy bien, entonces, ni un solo día leía periódicos, pero eso sí, vendía exquisitos bocadillos.
Meses después alquilo un terreno, levanto un gran letrero de colores y personalmente pregonando su mercancía gritando a todo pulmón: ¡Compre deliciosos bocadillos calientes! Y la gente compraba cada día más, aumento la compra de consumo y compro un terreno más grande y mejor ubicado, sus ventas se incrementaron día a día, su fama aumentaba y su trabajo era tanto que decidió buscar a su hijo, un hombre de negocios de una gran ciudad para que le ayudará a llevar el negocio.
A la llamada del padre.-Su hijo le contesto-: pero papá, no escuchas la radio, ni lees el periódico. ni ves la T.V. Este país esta atravesando una gran crisis, la situaciones muy mala, no podía ser peor.
El padre pensó: ¡mi hijo trabaja en una gran ciudad lee los periódicos y escucha la radio, tiene contactos importantes, debe saber de que habla!.
Así que revisó sus costos, compro menos pan, y disminuyo la compra de cada uno de los ingredientes, y dejó de promocionar su producto. Su fama y sus ventas disminuyeron día a día. Tiempo después desmonto el letrero y devolvió el terreno, aquella mañana llamo a su hijo y le dijo: ¡tenias mucha razón, verdaderamente estamos atravesando una gran crisis!.
La historia de la humanidad demuestra que sólo triunfa aquellos que creen poder hacerlo, que no hay crisis o profecía alguna, que pueda con un hombre que tiene la determinación de triunfar, que si enfrentamos la noche pensando en el fracaso, amaneceremos con el temor de fracasar.
El secreto de todo triunfo, es creer en uno mismo, respectad nuestra intuición, saber escuchar, estudiar en profundizad cada situación, discernir. actuar con confianza, certeza y seguridad, ser consciente de que si logramos vencer las dificultades que se nos presentaron ayer, venceremos sin duda la de hoy. Y cuando llegue el momento tan temido, se dará en nosotros, la fuerza, la voluntad y el criterio necesario para superar todas las dificultades.
¿CUAL ES LA REALIDAD?
¿CUAL ES LA REALIDAD?
La realidad no es como a mi me convendría que fuera.
No es como debería ser.
No es como me dijeron que iba a ser.
No es como fue.
No es como será mañana.
La realidad de mi afuera es como es.
Útil recordar que el cambio sólo puede producirse cuando somos conscientes de la situación presente.¿Cómo podríamos diagramar nuestra ruta a Nueva York sin saber en qué punto del universo nos encontramos?
Sólo puedo iniciar mi camino desde mi punto de partida, y esto es aceptar que las cosas son como son.
YO SOY QUIEN SOY
Yo no soy quien quisiera ser.
No soy el que debería ser.
No soy el que mi mamá quería que fuese.
Ni siquiera soy el que fui.
Yo soy quien soy.
Para mí toda nuestra patología psicológica proviene de la negación de esa frase.
Todas nuestras neurosis empiezan cuando tratamos de ser quienes no somos.
Si es difícil aceptar que yo soy quien soy, cuánto más difícil nos es, a veces, aceptar “lo que es, es”
Tú... eres quien eres.
Es decir:
Tú no eres quien yo necesito que seas.
Tú no eres el que fuiste.
Tú no eres como a mí me conviene.
Tú no eres como yo quiero.
Tú eres como eres.
Aceptar eso es respetarte y no pedirte que cambies.
Una forma de definir el amor sería como la DESINTERESADA TAREA DE CREAR ESPACIO PARA QUE EL OTRO SEA QUIEN ES.
Esa primera “verdad” es el principio de toda relación adulta.
Se materializa cuando yo te acepto como tú eres y percibo que tú también me aceptas como yo soy.
NADA QUE SEA BUENO ES GRATIS.
Sí Deseo algo que es bueno para mí, debería saber que voy a pagar un precio por ello. Por supuesto, ese pago no siempre es en dinero (si fuera sólo en dinero, ¡sería tan fácil!). Este precio es a veces alto y otras muy pequeño, pero siempre existe. Porque nada que sea bueno es gratis.
Darme cuenta de que si algo recibo de fuera, si algo bueno me está pasando, si vivo situaciones de placer y de goce es porque me las he ganado. He pagado por ellas, me las merezco. (Los pagos son siempre por anticipado: lo bueno que vivo ya lo he pagado. ¡No hay cuotas a plazos!
Incorporar esta verdad (nada que sea bueno es gratis)es abandonar para siempre la idea infantil de que alguien debe darme algo porque sí, porque yo lo quiero.
Es cierto que nadie puede hacer todo lo que quiere, pero cualquiera puede no hacer NUNCA LO QUE NO QUIERE.
Vivir coherente con esta idea no es fácil. Y sobre todo no es gratis.(Nada que sea bueno lo es, y esto es bueno). Nadie puede obligarme a hacer lo que no quiero hacer. Lo máximo que puede pasarme en todo caso, es que el precio sea mi vida. En el día a día el coste es más bajo. EN GENERAL, LO ÚNICO QUE ES NECESARIO ES INCORPORAR LA CAPACIDAD DE RENUNCIAR A QUE ALGUNOS DE LOS DEMÁS ME APRUEBEN, ME APLAUDAN, ME QUIERAN. (Cuando uno se atreve a decir “no” empieza a descubrir algunos aspectos desconocidos de sus amigos: la nuca, la espalda y todas esas otras partes que se ven sólo cuando el otro se va).
La realidad no es como a mi me convendría que fuera.
No es como debería ser.
No es como me dijeron que iba a ser.
No es como fue.
No es como será mañana.
La realidad de mi afuera es como es.
Útil recordar que el cambio sólo puede producirse cuando somos conscientes de la situación presente.¿Cómo podríamos diagramar nuestra ruta a Nueva York sin saber en qué punto del universo nos encontramos?
Sólo puedo iniciar mi camino desde mi punto de partida, y esto es aceptar que las cosas son como son.
YO SOY QUIEN SOY
Yo no soy quien quisiera ser.
No soy el que debería ser.
No soy el que mi mamá quería que fuese.
Ni siquiera soy el que fui.
Yo soy quien soy.
Para mí toda nuestra patología psicológica proviene de la negación de esa frase.
Todas nuestras neurosis empiezan cuando tratamos de ser quienes no somos.
Si es difícil aceptar que yo soy quien soy, cuánto más difícil nos es, a veces, aceptar “lo que es, es”
Tú... eres quien eres.
Es decir:
Tú no eres quien yo necesito que seas.
Tú no eres el que fuiste.
Tú no eres como a mí me conviene.
Tú no eres como yo quiero.
Tú eres como eres.
Aceptar eso es respetarte y no pedirte que cambies.
Una forma de definir el amor sería como la DESINTERESADA TAREA DE CREAR ESPACIO PARA QUE EL OTRO SEA QUIEN ES.
Esa primera “verdad” es el principio de toda relación adulta.
Se materializa cuando yo te acepto como tú eres y percibo que tú también me aceptas como yo soy.
NADA QUE SEA BUENO ES GRATIS.
Sí Deseo algo que es bueno para mí, debería saber que voy a pagar un precio por ello. Por supuesto, ese pago no siempre es en dinero (si fuera sólo en dinero, ¡sería tan fácil!). Este precio es a veces alto y otras muy pequeño, pero siempre existe. Porque nada que sea bueno es gratis.
Darme cuenta de que si algo recibo de fuera, si algo bueno me está pasando, si vivo situaciones de placer y de goce es porque me las he ganado. He pagado por ellas, me las merezco. (Los pagos son siempre por anticipado: lo bueno que vivo ya lo he pagado. ¡No hay cuotas a plazos!
Incorporar esta verdad (nada que sea bueno es gratis)es abandonar para siempre la idea infantil de que alguien debe darme algo porque sí, porque yo lo quiero.
Es cierto que nadie puede hacer todo lo que quiere, pero cualquiera puede no hacer NUNCA LO QUE NO QUIERE.
Vivir coherente con esta idea no es fácil. Y sobre todo no es gratis.(Nada que sea bueno lo es, y esto es bueno). Nadie puede obligarme a hacer lo que no quiero hacer. Lo máximo que puede pasarme en todo caso, es que el precio sea mi vida. En el día a día el coste es más bajo. EN GENERAL, LO ÚNICO QUE ES NECESARIO ES INCORPORAR LA CAPACIDAD DE RENUNCIAR A QUE ALGUNOS DE LOS DEMÁS ME APRUEBEN, ME APLAUDAN, ME QUIERAN. (Cuando uno se atreve a decir “no” empieza a descubrir algunos aspectos desconocidos de sus amigos: la nuca, la espalda y todas esas otras partes que se ven sólo cuando el otro se va).
ALEJANDRO MAGNO

Ya que está tan de moda este señor, yo os puedo decir que amtes de ser Ben-hur fui Alejadro Magno.jaja
Espero que os guste esta historia.
JAMÁS VOLVER LA ESPALDA.
En el año 335 antes de cristo. Al llegar a costa de fenicia, Alejandro Magno tuvo que enfrentarse con una de sus más grandes batallas.
Al desembarcar, comprendió que los soldados enemigos superaban en cantidad tres veces mayor, a su bravo ejercito. Sus hombres estaban atemorizados y no encontraban motivación para emprender la lucha, habían perdido la fe y se daban por derrotados, el temor había acabado con aquello guerreros invencibles.
Cuando Alejandro Magno hubo desembarcado en la costa enemiga, dio la orden de que fueran quemadas todas sus naves, mientras los barcos se consumían en llamas y se hundían en el mar, reunió a sus hombres y dijo: “observen como se queman los barcos, esa es la única razón por la que debemos vencer, ya que si no ganamos no podemos volver a nuestros hogares, y ninguno de nosotros podrá reunirse con su familia nuevamente, ni podrá abandonar esta tierra, que hoy despreciamos. Debemos salir victoriosos en esta batalla ya que solo hay un camino de vuelta, y es por mar.
Caballeros cuando regresemos a casa, lo haremos de la única forma posible en los barcos de nuestros enemigos”.
Cuantas veces la falta de fe, el temor y la inseguridad, el estar atados a lo seguro, nos priva de conseguir nuevos éxito, nos hace renunciar a los cambios, nos hace renunciar a los sueños, nos hace negar los anhelos y las metas que están grabados en lo más profundo de nuestros corazones, cuanto veces la seguridad de poseer algo nos hace renuncia la posibilidad de conseguir mucho más, cuanta veces lo que tenemos fácilmente a nuestro alcance, nos impide crecer, haciendo que la seguridad se convierta en mediocridad, fracaso y monotonía.
Debemos saber que perseverando todo puede lograse, que del amor y la fe nos dan fuerza necesaria para lograr milagros en mi vida, si así lo deseamos.
Que las personas perseverantes inician sus éxitos, donde otras acaban por fracasar, que ningún camino es demasiado para un hombre que avanza decidido y sin prisas, teniendo claros sus objetivos.
El ejercito de Alejandro Magno, venció en aquella batalla, regresando a su tierra a bordo de los barcos conquistados al enemigos.
Los mejores hombres no son aquellos que han esperado las oportunidades, sino quienes las han buscado y las han aprovechado a tiempo, quienes han asediado a la oportunidad, quienes la han conquistado.
La conquista puede ser un amor, conocimientos, trabajo, riquezas materiales o espirituales, todo está a tu alcance, tu puedes plantearte las metas y los objetivos que deseas, las condiciones para lograr éxitos no son siempre fáciles, no hay otro método que trabajar duro, ser tenaz, soportar, tener fe, luchar, creer siempre, no rendirse y JAMAS VOLVER LA ESPALDA.





