LAS PERSONAS DESEAMOS SER FELICES
Valorar el propio cuererpo.
Nuestro cuerpo es una parte fundamental de nosotros mismos; por medio de él manifestamos nuestros sentimientos, nuestros pensamientos nuestros sentimientos.
Hemos de aceptar nuestro cuerpo de la misma manera que hacemos de aceptar otros elementos de nuestra persona: la inteligencia, el carácter, la forma de ser.
Cultivar las propias capacidades
Cada persona tiene dentro de sí muchas capacidades. Algunas le vienen de nacimiento y otras las ha ido adquiriendo a lo largo del tiempo. el conjunto de las capacidades positivas constituyen lo mejor de la persona.
Si alguien quiere crecer como persona necesita conocer sus propias capacidades. Para ello, conviene que se fije en sus gustos e inclinaciones, y también en el resultado de las cosas que hace.
Conocer las propias capacidades, desarrollarlas y orientarlas hacia una meta determinada hace que nos sintamos felices y podamos hacer felices a los demás.
Cuando una persona no desarrolla sus capacidades positivas es muy probable que se sienta presa de otras capacidades negativas. Entre ellas se encuentra:
-la envidia, que lleva a fiarse en las cualidades de las otras personas en vez de las propias no para copiarlas, sino para dinamitarlas.
-el odio, que cultiva sentimientos de desprecio o de agresividad hacia los otros e incluso hacia nosotros mismos.
-el desprecio hacia los otros y sobre todo hacia nosotros mismos, que nos priva de la esperanza, que es el sentimiento que alimenta la ilusión de vivir.
Construir la propia felicidad no es cuestión de un solo día. Si para aprender a andar necesitamos u año, lo lógico es que para aprender a ser felices necesitamos toda la vida.
Comentario:
Beni, tu ni caso... a mi en la foto esa que tenías me pereces divino de la muerte. Besos!
Comentario:
Perdona, no quiero ser desagradable, pero eres un pelín excesivo, ¿no?
Te extiendes demasiado, y esa foto tan pedantorra...
Cuando pusiste un comentario en mi blog dije, ¡coño! y aún no he podido leerlo todo.
Pero, ea, me caes bien y estoy dispuesto a escuchar lo que tengas que decir. Quid pro quo.
Te extiendes demasiado, y esa foto tan pedantorra...
Cuando pusiste un comentario en mi blog dije, ¡coño! y aún no he podido leerlo todo.
Pero, ea, me caes bien y estoy dispuesto a escuchar lo que tengas que decir. Quid pro quo.





