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Historias de la Calle del Pez
Visiones y observaciones de una transeúnte
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La pescadora de historias
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Chinos
En la calle del Pez han abierto una tienda de verduras y frutas regentada por chinos. Hasta aquí nada raro, salvo que los chinos suelen abrir más bien tiendas tipo bazar o tiendas tipo ultramarinos (¡ay! dónde habrán quedado las tiendas de ultramarinos), de esas que están abiertas todos los días y a todas horas.

Esta tienda de la que hablo vende, básicamente, frutas y verduras a un precio tirado. El género no está bien presentado y en algunas ocasiones tiene un aspecto algo feucho, pero alguna vez he comprado allí y en general está bueno.

El problema para mí es el precio, que me hace entrar en una disquisición ética. ¿Compro a los chinos por un precio mucho más bajo dañando a la competencia? (NOTA: La competencia es el comercio tradicional del barrio que abre y cierra a sus horas y paga a sus empleados algo más que un misérrimo sueldo). ¿O compro a la competencia a costa de pagar mucho más y no llegar con mi sueldo a fin de mes?

De todas formas, y pese a mi sueldo, compro en la frutería de toda la vida por dos razones:

1. Si dejamos de comprar allí desaparecerán
2. Me parece injusto primar a gente que explota a sus trabajadores en horarios y en sueldos

Así que me aguanto, llego a duras penas a fin de mes y no les compro frutas ni verduras a los chinos, pese a que venden más bajo. ¿Soy idiota o qué?
 
Cerrado
En la Calle del Pez hay un quiosco y hoy estaba cerrado. Hay mucha gente de vacaciones (macro-puente) pero es raro que cierren un quiosco ¿no? Las noticias siguen ocurriendo y la gente, aunque esté de vacaciones, quiere saber qué es lo que pasa en el mundo.

A lo mejor son imaginaciones mías, pero algo raro pasa con el quiosco.

 
El regreso
El mendigo ha vuelto. Puede ser que alguien lo llevara a un albergue para resguardarse del frío polar que ha hecho en los días pasados. Seguramente fue eso.

Estos días le he vuelto a ver sentado en el mismo sitio de siempre, con su gorrillo y una manta gruesa. Pobre hombre...