¿A dónde vas?
Para Ania, Agniezska, lo importante era el destino, no el viaje. Para ella, lo banal era el movimiento. Yo intenté varias veces hacerle entender mi punto de vista.
No hace mucho me lo recordó y me dijo que, tal vez, el destino no es lo importante. Creo que Ítaca le ha decepcionado un poco.





