Callado
Creo que no he parado de pensar en estos últimos días, entre atracón y atracón navideño, incluso en mis horas de ebrio empedernido, en la conversación con Raúl del otro día.
Me dijo que el mundo era muy duro y que el miedo nos hace crueles. Y yo me quedé callado sin decirle que eso no podía justificar la barbaridad que me contó. No sé por qué me quedé callado. No sé por qué no reaccioné inmediatamente y traté de, si no hacerle ver que estaba equivocado, por lo menos, mostrar mi desacuerdo, mi malestar, mi horror. "¡Yo no pienso lo mismo!" No, Raúl, no pienso lo mismo, no señor.
El miedo nos hace crueles. Pero, antes, nos hace cobardes.
Etiquetas: inmovilidad
Comentario:
Hola!
He llegado a tu cuardeno de rebote, como casi siempre. Lo he leido de tirón y me ha gustado muchisimo. Creo que me faltan partes por saber, pero me gusta tu forma de escribir.
Seguire pasandome por aqui.
Me hace pensar tu frase de "si no pudiesemos caminar, no habria mundo", cuando tenga claros mis pensamientos te los explico a ver que opinas.
Nos volveremos a ver.
He llegado a tu cuardeno de rebote, como casi siempre. Lo he leido de tirón y me ha gustado muchisimo. Creo que me faltan partes por saber, pero me gusta tu forma de escribir.
Seguire pasandome por aqui.
Me hace pensar tu frase de "si no pudiesemos caminar, no habria mundo", cuando tenga claros mis pensamientos te los explico a ver que opinas.
Nos volveremos a ver.





