Contra el padre
Eladio vive en el piso de abajo y supera los ochenta años. Su mujer no sale casi de casa, porque tiene dificultades para caminar, pero él sigue dándose sus paseítos diarios; el primero, siempre muy temprano y no es raro que coincidamos en la escalera.
Hoy he tenido que asistir a una escena totalmente incomprensible. Tras oír un escándalo enorme en la escalera, me he asomado y me he encontrado con que Pepe, el hijo de Eladio, tenía agarrado por el cuello a su padre. Después de bajar y, por la fuerza, separar al hijo del padre, me ha tocado oír una amenaza hacia Eladio, antes que Pepe se marchara definitivamente.
Eladio, después, me dio las gracias, con mil excusas, metiéndose en su casa deprisa y cerrando la puerta. Apenas se cerró la puerta, lo oí llorar desconsoladamente. Era como el llanto por alguien querido que ha muerto.





