En otro lugar
¿Qué me interesó de aquella ciudad polaca? Agniezska nunca estuvo allí, pero la nombraba a menudo.
Vivimos muchas veces de lo que otros nos cuentan y llegamos a recordar o a sentir familiares lugares que jamás hemos pisado o no llegaremos a pisar.
Así que, podría decir sin error, que aquella ciudad polaca olía a Agniezska. Cuando la llamé desde allí, a Ania le tembló la voz y calló un momento. La imaginé con la mirada iluminada y la sonrisa cálida del metro, la de la primera vez en que me encontré con ella. Después me dijo aquella frase polaca que nunca entendí del todo.
Pero en aquella ciudad polaca también descubrí un detalle terrible del pasado de Agniezska. Nunca le conté nada. Pero ya no tiene nada de lo que avergonzarse.
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