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una sonrisa contra el cáncer
experiencias sobre esta enfermedad
Acerca de
Contaré mi experiencia con esta enfermedad y veintemil cosas más que necesite decir. Si me quieres escuchar, aquí estaré.
Sindicación
 
No hay arreglo
Hace mucho tiempo que decidí no seguir escribiendo este blog. Había muchas razones pero por encima de todas había una que imperaba entre todas ellas: recordar el hecho que me llevó a crear el blog me hacía daño.

Siempre he pensado que lo que a alguien le hace daño tiene que sacarlo, y eso es lo que yo hacía con el blog, hablar de mi madre, del cáncer que tenía, de su carácter... y después acabé hablando un poco de mí, de las cosas que me rondaban por la mente.

Llegó un momento en el que pensar en mi madre me saturaba, pues mis sentimientos hacia ella están llenos de contradicciones y no quería ni hablar ni pensar sobre la persona que me trajo a este mundo.

Hoy tenía que volver a recordar mi blog, mi desahogo, pues si ya en alguna ocasión me ayudó, así espero que lo haga ahora.

Mi madre tuvo cáncer de mama del que afortunadamente se está curando, como todos sabeis y sin embargo tiene otro cáncer aún peor del que dudo que jamás se cure: la depresión.

Desde que tengo uso de razón la recuerdo durante bastantes temporadas "mala" (como dice ella), llorando, tirada en la cama maldiciendo, maltratando y humillando a quien estaba a su alrededor: mi padre sobretodo.

Eso me causaba un dolor que no era posible aguantar y aún hoy condiciona mi bienestar mental y físico como nada en el mundo. Ni siquiera mis baches sentimentales han dejado tanto dolor como las palabras y hechos de mi madre.

Hace unos días, y tal y como me aconsejó una psicóloga, le leí la cartilla, o al menos eso intenté, pues cuando está así ni ve, ni oye, ni nada de nada. Sólo insulta, humilla, y revienta sin importarle a quién le pueda salpicar toda la mierda que a ella le da la gana de escupir.

Hace daño, mucho daño vivir con la depresión y no hay arma que la destruya más que un afán inmenso de querer curarse (a veces eso tampoco vale) y suerte para salir de esa situación, pero el verdadero problema es que mi madre está encantada de hacernos sentir mal a los demás. Es una víctima a la que le gusta ser una víctima y ante eso ¿qué hacemos los demás?, pues hasta ahora, estar a su lado aguantando el chaparrón hasta que ella decidía que el castigo que nos estaba infringiendo era suficiente pero ya, a mis treinta años, lo siento, pero no aguanto más.

"No quiero saber nada de ella en mi puta vida", son sus palabras hacia mí, y eso, de todo lo que dijo fue lo que menos me dolió; me arden sus palabras hacia mi padre, hacia mis hermanas.... porque se desviven porque ella esté bien y sólo sabe responder con patadas.

Nunca me va a leer, ni a escuchar ni a entenderme, pero necesito reventar, escupir todo lo que ella me genera de manera que no repercuta en los demás, sin hacer daño a nadie con mis palabras ni con mi ira. Al menos en eso no me quiero parecer a ella.

Espero que algún día se alegre de que alguien le haya dicho todas las verdades a la cara, aunque sinceramente, lo dudo mucho.

A mi madre: no te voy a pedir perdón si te ofendí en algo porque no lo hice y ojalá sirva para que, de una vez por todas reconozcas al pedazo de hombre que tienes por marido. Se merece un gesto amable tuyo, al menos uno, pues a pesar de que no te lo mereces, aún te quiere.

Haz por ser feliz antes de que de verdad no tengas oportunidad.
 
Tanto homenaje e información de basura cansa
Hola a todos,
como no podía ser de otra manera, me toca comentar este tema tan trillado ya, en mi opinión, el homenaje al futbolista Puerta y otras cositas.

Hace tiempo que yo seguía a este jugador por unas cuantas cosas: primero porque siempre me han gustado los jugadores con garra, los que luchan sin apenas notarse porque no marcan tantos goles ni son brasileños, los que de verdad jugan por amor a un deporte, a un club, y porque me parecía un jugador con mucho talento y que se merecía llegar lejos, fichar por un club que le diera títulos y sobretodo un nombre.

El caso es que diciéndolo ahora parece que lo hemos descubierto todos a raíz de lo pasado, y en mi caso, para nada es así; por eso es que quiero que cesen tantos homenajes, tantos programas del corazón y todo el circo que, a mi manera de pensar están haciendo con la desgracia de este chico.

Muchos están sacando partido del dolor de la familia, de su mujer, de su hijo, de él... de todo lo que lo rodea y cada palabra que sale en los medios de comunicación es para ganar dinero a su costa y me parece injusto que ahora que no está, todos lo recordemos y lo adoremos y nos aprovechemos de la manera en la que lo estamos haciendo.

Dice el refrán que no nos acordamos de Santa Bárbara hasta que truena y en este caso, no puede ser más apropiado el refrán. Está bien que nos acordemos de alguién que murió muy joven, que tenía una proyeccción futbolística bastante buena, que luchó por sus sueños como un jabato, pero hasta ahí; ya hay que dejarlo descansar en paz y a la familia también.

Nos estamos acostumbrando a saber las miserias de vivos y muertos sin importar el dolor que eso causa a la gente que de verdad los quiere sin que haya ningún castigo de por medio. Algunos ponen como excusa que a la gente de la calle le interesa esa información y es la que se consume, pero seguro que no es así. Los que ponen las leyes deberían tomar cartas en el asunto y parar estos circos que lo único que hacen es perjudicar a los personajes y familiares.

¡Basta ya de tanta información de mierda!. No nos interesa.
 
De vuelta de las vacaciones...de vuelta a la vida
¡Cuánto tiempo y qué ansia por volver a tener entre mis manos esta libreta para desahogar mis pensamientos!

Ya habeis visto en el título que estoy de regreso de mis mini-vacaciones. Me he tomado una semanilla para relajarme, descansar, beber cerveza y tomar el sol, que tanta falta me hacía. Todo paz y tranquilidad... por fin.

Hace casi dos meses me saqué el carnet de conducir moto; ha sido una de mis ilusiones desde siempre pero, por unas cosas u otras, hasta ahora no me he decidido a ello. El detonante para sacármelo ha sido sobretodo que disponía de moto y claro, una moto tan chula no podía estar parada en el garaje, así que manos a la obra y carnet sacado. Pues bien, no llevaba ni una semana con ella (una suzuki monísima de 250, tipo chopper), cuando tuve mi primer accidente de circulación. Llevo 5 años con el de coche y jamás he tenido lo más mínimo, y no porque sea una gran conductora.. por suerte o por lo que sea, aún no he tenido ningún problema pero la moto...es diferente.

Tengo que decir que no fue mi culpa, pero eso da igual, el accidente es el mismo y la pupita también. También tengo que decir que estoy bastante concienciada con todo lo que es seguridad y normas de circulación y eso, a fin de cuentas es lo que ha hecho que hoy pueda estar escribiendo en este blog. Llevaba mi casco bien abrochado, con la visera puesta y todo en regla, iba a la velocidad establecida para la vía en la que marchaba pero la señora que me seguía no me vió, nadie se explica cómo en una recta a 50 km/h no fue capaz de ver una moto de 250 tipo chopper pero, así fue, me atropelló literalmente y frenó el coche con mi cabeza, bueno, con mi casco bajo su rueda y, encima, fue lo que me salvó, pues según la guardia civil, si hubiera frenado en seco, el golpe hubiera sido mucho peor.
El caso es que para lo que pudo ser, sólo me llevé un inmenso dolor de cabeza y cuello y quemaduras en un brazo nada más; aunque ahora me estoy dando cuenta de que las cervicales y el hombro los tengo machacados, pero claro, me está doliendo ahora.

Nunca somos lo bastante conscientes de que estamos continuamente en el borde de la vida y la muerte y que cada minuto que pasa en nuestra vida hay que aprovecharlo como si fuera el último porque no sabemos si tendremos más o no. Yo no recuerdo nada del accidente, y eso también me hace penssar que igual que no recuerdo lo que pasó, si no me hubiera despertado nunca, ahora estaría muerta y no tuve tiempo ni de pensarlo siquiera. Eso me asusta, me da mucho miedo y muchas de mis crisis existenciales vienen por ese camino, pero siempre intento sacarle el lado positivo a las cosas y, tras una época muy mala anímicamente para mí, el accidente me ha hecho ver lo afortunada que soy, todo lo que tengo a mi alrededor de lo que puedo y debo disfrutar, que la vida son dos días y esos son para ser feliz y para superar obstáculos que nos enseñan valiosas lecciones de vida, y que de todo se aprende si queremos hacerlo.

Mi madre salió de la enfermedad, bueno, aún está en ello y yo estoy feliz porque todo va viento en popa, pero mis crisis existenciales vuelven a aparecer cada vez que veo alguien en el borde de la, no diré muerte, simplemente el borde y por la oportunidad que tengo de poder vivir mi vida, tendré que superar los obstáculos que vengan porque así, ganaré una batalla por mí y por los que no han tenido las oportunidades que mi madre o yo. No debemos quejarlos por lo que no tenemos y sí ser agradecidos porque, de verdad, que no sabemos lo afortunados que somos.

Ánimo y suerte.
 
Un poco más de esperanza
Bueno, aquí estoy de nuevo y hoy, sí que tengo razones para estar más contenta y animada que la última vez que escribí.

Igual que tengo, como todo el mundo, días muy tontos, también otros que desde que me levanto tengo la sonrisa en la boca porque de verdad estoy contenta y hoy, ha sido uno de los días muy muy buenos.

Para empezar, me he levantado tarde, anoche salí y la falta de costumbre pues... ya sabeis. Pero bueno, mi compi me llama para decirme que se viene conmigo al trabajo porque ha perdido el bus y la recojo y ahí viene la primera alegría: le han dado el alta médica porque está "limpia" tras dos años de pruebas y temores por un problema cancerígeno. No podía tragarse las lágrimas de felicidad y, a pesar de que yo soy poco expresiva, me ha llenado de alegría y no podía parar de sonreir.

Llegamos al trabajo y...segunda alegría: el padre de otra compi ya tiene el alta médica tras 10 años sufriendo por un cáncer de colon, iiiiuuuujjjjuuuuu!!!!.

¿Alguien da más?, tanto en el caso de una como en el de la otra, se trataba de tumores muy difíciles de curar, dolorosos,... pero estas noticias hacen que yo coja fuerzas para afrontar lo que queda y que tenga esperanzas en la curación total de todos los cánceres que haya.
Sé, tengo la esperanza de que en un futuro no muy lejano, el cáncer sea algo que se acabe con un buen tratamiento y que éste, no sea tan cruel como lo es ahora. Tengo fe en el que vayan saliendo vacunas como la del virus del papiloma humano y podamos acceder a ellas sin problema.

Hoy, simplemente tengo fe y esperanza.
 
y otro y otro y otro...
Hola de nuevo,
después de mucho tiempo vuelvo a escribir sobre el tema que me trajo a los blogs: el cáncer.

Si antes no he escrito nada es porque no me apetecía pensar en esa enfermedad ni escribir ni decir nada de nada acerca de ella, es como si hubiera querido anularla de mi vida, pero es más fuerte, ella tiene el poder sobre la razón y sobretodo.

En el último mes he recibido dos noticias bastante malas sobre la dichosa palabra y por desgracia me han tocado de nuevo el alma. Hace dos semanas me enteraba de la muerte de una compañera de fútbol con la que compartí equipo durante varios años y una buena relación. Sólo tenía 29 ó 30 años y estaba llena de vida, una persona deportista, alegre, vivaz...y ya no está. Llevaba varios años que no la veía a menudo pero siempre mantuve buena relacione y sabía cómo estaba y cómo le iba. Me extrañó que en los últimos meses no supiera nadie nada de ella hasta que el comentario letal llegó a mí: tenía cáncer pero parecía que le iba bien. De repente se puso malita y ya no pudo salir para adelante.

La noticia de su muerte me dió pena, rabia, una impotencia atroz que me hace estar bastante jodida y no puedo apartarla de mi cabeza.

La otra razón que me trae aquí es que alguien que para mí es como una madre, también está mal. Ayer la operaron y parece que todo ha salido mejor de lo que esperaban. Sinceramente yo tenía muchas dudas de que todo fuera bien porque el cáncer te machaca psicológicamente y hace que no tengas esperanzas en nada, pero una vez más hay que confiar, sacar de donde no hay y apoyar y ponerle una buena sonrisa, pues si no lo haces, sí que todo está perdido.

Ahora le toca lo peor: el tratamiento, pero si, como dice el médico, va muy bien, habrá que confiar y pensar que hay buenos augurios y todo saldrá como tiene que ser.

Contra el cáncer la más mínima esperanza es un gran paso para combatirla y es lo que tengo que meterme en la cabeza.

Mi madre va mejor, aunque tiene muchos achaques y casi ningún día está completamente bien, no nos podemos quejar, pues no todo el mundo tiene la misma suerte y mientras... a esperar que haya mejores tratamientos.

Quería recordar con este artículo la lucha que llevó a cabo mi compañera y a Mari, desearle toda la suerte y darle la fuerza necesaria para combatirla.

Por cierto, entre tanta desgracia: ¡¡¡ya soy tita!!!, por fin una buena noticia.

Fuerza, suerte y esperanza para todos los que estén en esa situación.