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una sonrisa contra el cáncer
experiencias sobre esta enfermedad
Acerca de
Contaré mi experiencia con esta enfermedad y veintemil cosas más que necesite decir. Si me quieres escuchar, aquí estaré.
Sindicación
 
Adiós a todo un campeón
Hoy nos hemos despertado con una noticia triste, otra más de tantas, por desgracia: la muerte de Francisco Fernández Ochoa.
Como todos los periódicos, amigos, conocidos,... han destacado, es todo un campeón. Hizo lo que hasta ese entonces, y hasta hoy, nadie ha hecho, por eso es un campeón y por eso todo el mundo lo recuerda.
Yo no voy a hablar de él como deportista porque no viví en su época y lo que se sé de él lo he visto en los anuarios deportivos, en los programas de la televisión y poco más. Yo quiero destacar su lucha contra el cáncer.


Es imposible, al menos para mí, no comparar cómo este hombre ha vivido y luchado contra el cáncer y cómo lo ha hecho y hace mi madre.
Cada vez que salía en la tele, veía una sonrisa en su cara, pero no era eso lo que más se veía en él, sino su alegría de vivir a pesar del dolor que tenía y de saber que le quedaban los días contados. Seguramente su capacidad de sufrir adquirida por el deporte de élite y sobretodo su personalidad alegre influyeran mucho a la hora de llevar la enfermedad. No sé si fue eso pero lo que está claro es que nos ha dado a todos una lección. Después de que a mi madre le diagnosticaran el cáncer y se curara, todo lo que está relacionado con la enfermedad me afecta quizá, en algunos momentos, demasiado. Siento que su lucha es la mia, la de Francisco y la de toda la gente anónima que la padece y que cada día va al hospital a sufrir los tratamientos tan agresivos, que te dejan fuera de órbita y que te agotan de tal manera que se te quitan las ganas de luchar contra ella.

Ahora le están repitiendo las pruebas a mi madre, como parte de la terapia que viene tras la curación durante al menos 5 años y está un poquito nerviosa, baja de ánimo. Para ella, que ya está curada, todo lo que sea un hospital, recordar las puebas que la llevaron a los tratamientos de quimio y radio le pone la carne de gallina y no puede dejar de temer que las noticias que reciba sean malas. Y yo, pues tampoco puedo estar tranquila hasta que no vea que todo está más o menos controlado. Es un temor incontrolable, que te deja paralizada porque es algo que no está en tus manos, la curación total de esta enfermedad hoy por hoy tiene mucho camino que recorrer y hasta que las grandes farmacéuticas no se hagan un poquito más humanas tendremos que estar en sus manos, y eso es bastante jodido.

Alguna vez a través de este blog lo he denunciado y a pesar de no poder hacer nada contra eso, al menos me desahogaré escribiéndolo por si algún directivo petardo me lee, y le entra remordimientos de conciencia (qué utopía la mia).

Bueno, no quiero salirme de mi objetivo de hoy. A Paquito y a todos los que cada día luchan contra el cáncer: ánimo, fuerza y valor: Francisco nos ha mostrado un camino lleno de orgullo que seguro nos servirá en momentos duros. Todo un ejemplo como deportista y como persona.