La vida es así
Hace tiempo que quiero escribir sobre... la verdad es que tengo muchas cosas de las que hablar, pero como no tengo tiempo para contarlas todas, las resumiré en un solo artículo.
Hoy tengo unos minutos en el trabajo para relax, en verdad no los tengo pero he hecho por cogerlos porque echaba de menos "desahogarme" y leer algunos blogs que tengo abandonados.
La última vez que escribí conté el mes tan movidito que había tenido y si digo la verdad, el mes de diciembre no ha sido menos. Lo mejor de todo es que después de tres años y medio en mi trabajo, me han hecho fija a jornada completa y estoy más que feliz, aunque eso haya restado a mi vida el poco tiempo libre del que disponía. Todo tiene su parte menos buena y yo ésta la acepto encantada. Supondrá este ascenso, una tranquilidad laboral que necesitaba, un salario bastante mayor, que qué os voy a decir y una mayor cotización en el caso de que algún día me vea obligada a coger el paro y todo eso que ya sabeis.
Por otro lado, espero la visita este mes de mi hermanita, que ya tiene una buena barriga y a la que estoy deseando ver; le hemos comprado un montón de cosas a mi futuro sobrino y en casa todos estamos loquitos con la llegada del nuevo bebé, pues será el primer nieto y sobrino. Además mi madre está muy muy bien (no lo diré muy alto), se encuentra muy animada y con fuerzas, casi como si el cáncer nunca hubiera existido y eso también repercute en mi estado emocional de manera muy positiva.
Esto ha sido la parte feliz de mi vida este mes pero por desgracia, también hay cosas malas y aunque no puedo quejarme por nada, pues mi vida ahora está muy requetebien, también quiero contar la parte menos buena.
Ya hablé de mi amiga, la que estaba pasando una mala época por culpa de una ruptura sentimental, pues bien, a pesar de que está llevando las cosas mejor de lo que pensaba, es cierto que ha llegado un punto en el que no sé qué aportarle más, veo que su manera de afrontar algunos temas la está desbordando y por más que intento que abra los ojos, no lo consigo. Tiene 28 años y parece que tiene 18, que acaba de despertar a la vida y la vive tan intensamente que se puede meter en más de un quebradero de cabeza. Se pasa los días tirada en la cama llorando y las noches de fiesta y cubatas, conociendo a chicas que no le dan nada pero por las que hace locuras que antes no había hecho. En fin, creo que se le está escapando el tema de las manos y me da mucha rabia, pues pienso que es una persona muy capaz que está tirando los mejores años de su vida y no sé como hacer para que despierte.
Por otro lado, tener tanto trabajo ahora me ha quitado las fuerzas para atender a mis amigos como creo que se merecen, los tengo abandonados y no me gusta nada mi actitud con ellos. El caso es que con esta amiga lleno todo el tiempo libre y a los demás no los llamo ni los atiendo. Con esto además me doy cuenta de que cada vez estoy más encerrada en el trabajo y mi casa, apenas salgo a la calle ni me relaciono con nadie que no sea mi pareja (y porque vivimos en la misma casa) y lo llevo un poco mal, aunque he de decir que tampoco es que me apetezca mucho socializarme.
Supongo que es pura contradicción mi vida y mis sentimientos pero es lo que siento y tengo que, al menos, escribirlo para no reventar.
Sueños, espero no haberte abandonado demasiado.
Hoy tengo unos minutos en el trabajo para relax, en verdad no los tengo pero he hecho por cogerlos porque echaba de menos "desahogarme" y leer algunos blogs que tengo abandonados.
La última vez que escribí conté el mes tan movidito que había tenido y si digo la verdad, el mes de diciembre no ha sido menos. Lo mejor de todo es que después de tres años y medio en mi trabajo, me han hecho fija a jornada completa y estoy más que feliz, aunque eso haya restado a mi vida el poco tiempo libre del que disponía. Todo tiene su parte menos buena y yo ésta la acepto encantada. Supondrá este ascenso, una tranquilidad laboral que necesitaba, un salario bastante mayor, que qué os voy a decir y una mayor cotización en el caso de que algún día me vea obligada a coger el paro y todo eso que ya sabeis.
Por otro lado, espero la visita este mes de mi hermanita, que ya tiene una buena barriga y a la que estoy deseando ver; le hemos comprado un montón de cosas a mi futuro sobrino y en casa todos estamos loquitos con la llegada del nuevo bebé, pues será el primer nieto y sobrino. Además mi madre está muy muy bien (no lo diré muy alto), se encuentra muy animada y con fuerzas, casi como si el cáncer nunca hubiera existido y eso también repercute en mi estado emocional de manera muy positiva.
Esto ha sido la parte feliz de mi vida este mes pero por desgracia, también hay cosas malas y aunque no puedo quejarme por nada, pues mi vida ahora está muy requetebien, también quiero contar la parte menos buena.
Ya hablé de mi amiga, la que estaba pasando una mala época por culpa de una ruptura sentimental, pues bien, a pesar de que está llevando las cosas mejor de lo que pensaba, es cierto que ha llegado un punto en el que no sé qué aportarle más, veo que su manera de afrontar algunos temas la está desbordando y por más que intento que abra los ojos, no lo consigo. Tiene 28 años y parece que tiene 18, que acaba de despertar a la vida y la vive tan intensamente que se puede meter en más de un quebradero de cabeza. Se pasa los días tirada en la cama llorando y las noches de fiesta y cubatas, conociendo a chicas que no le dan nada pero por las que hace locuras que antes no había hecho. En fin, creo que se le está escapando el tema de las manos y me da mucha rabia, pues pienso que es una persona muy capaz que está tirando los mejores años de su vida y no sé como hacer para que despierte.
Por otro lado, tener tanto trabajo ahora me ha quitado las fuerzas para atender a mis amigos como creo que se merecen, los tengo abandonados y no me gusta nada mi actitud con ellos. El caso es que con esta amiga lleno todo el tiempo libre y a los demás no los llamo ni los atiendo. Con esto además me doy cuenta de que cada vez estoy más encerrada en el trabajo y mi casa, apenas salgo a la calle ni me relaciono con nadie que no sea mi pareja (y porque vivimos en la misma casa) y lo llevo un poco mal, aunque he de decir que tampoco es que me apetezca mucho socializarme.
Supongo que es pura contradicción mi vida y mis sentimientos pero es lo que siento y tengo que, al menos, escribirlo para no reventar.
Sueños, espero no haberte abandonado demasiado.





