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una sonrisa contra el cáncer
experiencias sobre esta enfermedad
Acerca de
Contaré mi experiencia con esta enfermedad y veintemil cosas más que necesite decir. Si me quieres escuchar, aquí estaré.
Sindicación
 
Nunca digas "de este agua no beberé"
Siempre ha sido uno de mis refranes preferidos y más utilizados, y ahora tengo que aplicármelo a mí misma.

Casualidades, castigo,... podría decir que es uno de los refranes más acertados porque además de comprobarlo en los demás, lo voy a sufrir en mí por demasiado tiempo.

Desde que tengo uso de razón me han definido de muchas maneras y algunos adjetivos nunca han variado, pero si me conocieran ahora, no los dirían. Me han dicho que soy una persona sensata, cabal, buena persona, malafollá, fiel....y aquí tenemos el problema.

Es verdad que hasta hoy sí que han sido todos ciertos pero la vida cambia, no sabes qué es lo que te espera tras la esquina, ni conoces de antemano las situaciones con las que te vas a encontrar y mucho menos, la reacción que vas a tener.

En mi caso, no es que haya sido fiel por convicción (que también), es que cuando he estado enamorada de alquien, no ha habido sitio para nadie más y así, es fácil ser fiel; el problema es que tras llevar cierto tiempo con mi pareja y ver que a pesar de intentar arreglar algunos asuntillos que no marchan bien, me he dado cuenta de que no es posible, la disparidad de caracteres, necesidades o lo que sea, me han llevado a cometer un error del que puedo salir muy dañada, y también los demás. No quiero poner ninguna excusa, porque cuando lo he visto en los demás, no he admitido ninguna, así que de la misma manera tengo que actuar conmigo misma y aceptar que uno de mis principios básicos se ha roto, me he defraudado a mí misma y lo peor es que, a pesar de sentirme mal, no puedo vitar traicionarme continuamente.

Hay sentimientos que están muy claros en mí pero otros que trato de negar porque sería una locura aceptarlos, rompería todo un mundo creado y que siento pleno, pero que, por alguna extraña razón me cuestiono día tras día. Quizá mi mundo no sea tan bonito, tan placentero, tan lleno como trato de sentir y la vida me está enseñando a verlo de manera bestial, golpeando mis principios de forma que me están martirizando.

Creo que para mí, el peor castigo es ese: haberme decepcionado a mí misma. Tanta madurez que se me presuponía no es así y antes de seguir dando palos de ciego debería plantarme y sopesar qué es lo que tengo y qué lo que busco. Pero soy cobarde, no me atrevo. Tengo miedo a perder lo único que he sentido mío de verdad.

Te quiero amor, pero qué dificil es.
 
Lecciones de Vida
Hola de nuevo a todos,
llevo tiempo sin escribir, como es costumbre en mí, pero esta vez ha sido por un motivo diferente al de siempre.
Gracias a alguien que me escribió al blog he conocido un sitio web donde se habla del cáncer desde la experiencia de cada uno. Algo así como lo que yo pretendí hacer al crear mi blog, sólo que en este sitio, sí que hablan profesionales, enfermos, familiares de enfermos...y se da información sobre todo lo que tiene que ver con esta enfermedad.
En lugar de escribir aquí, me he dedicado a hacerlo en el otro sitio porque además de que me sirve para conocer más acerca de nuevos tratamientos y demás, el poder ayudar a gente que ha pasado por lo mismo que yo, me hace sentirme bien y desfogar un poco, que falta hace sobretodo algunos días.

Es en este sitio , he conocido a mucha gente muy interesante y que aún sin conocernos de nada me han aportado mucha ternura, felicidad, tristeza...todos los sentimientos que experimenté con la enfermedad de mi madre y me han ayudado a entenderlos (a mi madre y al cáncer) mucho más y más que nada a comprenderme a mí misma. Ellos han tenido los mismos sentimientos que yo y no hay nada mejor para superar las cosas que hablarlas con esas personas; pero hay un hombre en concreto que, tras leerlo y saltarse dos lagrimones de mis ojitos, me dió mucho más que nadie hasta ahora y por eso, quiero contar su historia (espero que no se sienta dolido por hacerlo).

Fue su mujer la que enfermó de un cáncer del que NADIE daba un duro por su curación, de pulmón con metástasis ósea. Ni siquiera su oncólogo, uno de los mejores en este tipo de cáncer, le dió la más mínima esperaza y sin embargo acabó tendiendo que resarcirse por su negatividad o incredulidad. Investigó y leyó todo lo que cayó en sus manos y más, se pasó el día entero, pues dejó su trabajo y casi su salud (perdió más de 20 kilos) en lasbibliotecas y las consultas de oncología del hospital hasta que dió con un tratamiento que, si bien al principio también dudaban que fuera efectivo, acabó reduciendo por completo el tumor. El oncólogo no daba crédito al empeño que Vida, así se hace llamar, estaba poniendo en que su mujer se curara.
Pues bien, su mujer está perfectamente ahora, y aunque aún le quedan algunas pruebas que superar, lo más difícil está hecho.
Siempre me han gustado los héroes anónimos, como lo son José y su hijo y por eso creo que se merecen que conozcamos sus luchas y sus experiencias porque son las que de verdad nos enseñan a valorar la vida.
A ellos les dedico con todo mi aprecio este artículo y a ellos les digo que ojalá su esfuerzo se vea recompensado de la mejor manera posible y nosotros aprendamos de ellos.

Sois el oxígeno de mucha gente.