Deporte y monstruos
Hola a todos,
¡¡por fín en vuelto después de tener Internet averiado!!.
Llevo 14 años jugando al fútbol sala como federada. Jamás he ganado nada, (bueno sí, en un torneo fui la máxima goleadora, pero eso no cuenta). Siempre he hecho deporte por placer, por verdadera vocación y nunca he conseguido grandes logros por esa razón, por no tener espíritu competitivo.
Ahora con el fútbol sala me pasa lo contrario, aunque tampoco he conseguido mucho, pero pienso en mis compañeras y eso me hace jugar al máximo, me hace querer ganar todos los partidos y también me ayuda a salir de las lesiones más rápidamente.
Este domingo nos jugábamos el primer puesto de la liga y como sólo nos quedan dos partidos para terminar contra equipos fáciles, suponía ganarla por primera vez en mi vida.
Pues bien, jugábamos un domingo a las 11 de la mañana y eso supone encontrarnos como árbitro a un niñato (los domingos no pitan los más experimentados en nuestra liga). Sabíamos que lo tendríamos complicado pero a "nuestro favor" teníamos que el árbitro era amigo de una de nuestro equipo, por lo que creíamos que al menos no nos iba a perjudicar.
¡Qué inocentes nosotras!, no sólo era un niñato sino que además estaba cagado. En frente teníamos a una de las niñas que, probablemente, tenga el historial más negro que haya en España. Acumula sanciones y peleas una tras otra y en innumerables ocasiones ha linchado a los árbitros con la única sanción que varios partidos sin jugar.
Nada más empezar el partido, hace la primera entrada, obviamente mi compañera cae lesionada sin que ni siquiera pite falta a favor . No pasan más de 5 minutos cuando hace la segunda falta, y lo mismo que antes, ni falta ni apercibimiento. Lo tercero que hace es amenazar a otra de mis compañeras diciendo: "si no te encargas tú de ella, déjamela a mí que no se escapa" en tono más que amenazador y con la consiguiente entrada (falta para los que no sepan de fútbol sala). Y la que remata la faena: a una de las mejores del equipo le hace una entrada a la altura de la rodilla que la deja lesionada para el resto del año. ¿Qué pita? falta a secas y cuando mi compañera le reclama la tarjeta porque ya ha hecho muchas le saca la amarilla y a mi compañera azul por insultar a la contraria. A todo esto, el árbitro no escucha el insulto, se deja llevar por lo que, déjenme llamarla, la MONSTRUO le dice y por eso la echa del campo.
En medio de este batiburrillo que estoy haciendo, mi entrenadora decide que abandonemos el partido porque el público ha entrado en el campo y nos están insultando. El árbitro, muy chulo el sin vergüenza, dice: "queréis iros, pues ala." Encima el desgraciado viene con esas.
El resultado es que adiós a la liga, a mi sueño y al de mis compañeras y además, humillación porque el árbitro dice que nos fuimos porque no estábamos de acuerdo con su decisión de echar a mi compañera, ¿será desgraciado?. Nos fuimos porque ese MONSTRUO ha sido la única persona que me ha lesionado en mi vida, iba decidida a machacarnos y yo prefiero ser segunda y tener la cabeza bien alta y las dos piernas enteras a ganar 20 ligas amenazando y lesionando a la gente.
Quizá no leas esto nunca, pero desde aquí te digo que no vales nada, que todas las ligas que has ganado son una patraña, un timo y que el deporte nunca sabrás lo que es.
Prefiero no ganar nada en la vida a hacerlo como tú.
¡¡por fín en vuelto después de tener Internet averiado!!.
Llevo 14 años jugando al fútbol sala como federada. Jamás he ganado nada, (bueno sí, en un torneo fui la máxima goleadora, pero eso no cuenta). Siempre he hecho deporte por placer, por verdadera vocación y nunca he conseguido grandes logros por esa razón, por no tener espíritu competitivo.
Ahora con el fútbol sala me pasa lo contrario, aunque tampoco he conseguido mucho, pero pienso en mis compañeras y eso me hace jugar al máximo, me hace querer ganar todos los partidos y también me ayuda a salir de las lesiones más rápidamente.
Este domingo nos jugábamos el primer puesto de la liga y como sólo nos quedan dos partidos para terminar contra equipos fáciles, suponía ganarla por primera vez en mi vida.
Pues bien, jugábamos un domingo a las 11 de la mañana y eso supone encontrarnos como árbitro a un niñato (los domingos no pitan los más experimentados en nuestra liga). Sabíamos que lo tendríamos complicado pero a "nuestro favor" teníamos que el árbitro era amigo de una de nuestro equipo, por lo que creíamos que al menos no nos iba a perjudicar.
¡Qué inocentes nosotras!, no sólo era un niñato sino que además estaba cagado. En frente teníamos a una de las niñas que, probablemente, tenga el historial más negro que haya en España. Acumula sanciones y peleas una tras otra y en innumerables ocasiones ha linchado a los árbitros con la única sanción que varios partidos sin jugar.
Nada más empezar el partido, hace la primera entrada, obviamente mi compañera cae lesionada sin que ni siquiera pite falta a favor . No pasan más de 5 minutos cuando hace la segunda falta, y lo mismo que antes, ni falta ni apercibimiento. Lo tercero que hace es amenazar a otra de mis compañeras diciendo: "si no te encargas tú de ella, déjamela a mí que no se escapa" en tono más que amenazador y con la consiguiente entrada (falta para los que no sepan de fútbol sala). Y la que remata la faena: a una de las mejores del equipo le hace una entrada a la altura de la rodilla que la deja lesionada para el resto del año. ¿Qué pita? falta a secas y cuando mi compañera le reclama la tarjeta porque ya ha hecho muchas le saca la amarilla y a mi compañera azul por insultar a la contraria. A todo esto, el árbitro no escucha el insulto, se deja llevar por lo que, déjenme llamarla, la MONSTRUO le dice y por eso la echa del campo.
En medio de este batiburrillo que estoy haciendo, mi entrenadora decide que abandonemos el partido porque el público ha entrado en el campo y nos están insultando. El árbitro, muy chulo el sin vergüenza, dice: "queréis iros, pues ala." Encima el desgraciado viene con esas.
El resultado es que adiós a la liga, a mi sueño y al de mis compañeras y además, humillación porque el árbitro dice que nos fuimos porque no estábamos de acuerdo con su decisión de echar a mi compañera, ¿será desgraciado?. Nos fuimos porque ese MONSTRUO ha sido la única persona que me ha lesionado en mi vida, iba decidida a machacarnos y yo prefiero ser segunda y tener la cabeza bien alta y las dos piernas enteras a ganar 20 ligas amenazando y lesionando a la gente.
Quizá no leas esto nunca, pero desde aquí te digo que no vales nada, que todas las ligas que has ganado son una patraña, un timo y que el deporte nunca sabrás lo que es.
Prefiero no ganar nada en la vida a hacerlo como tú.
Comentario:
Tú y el deporte.... me encanta escucharte hablar de nuevo de tus partidos de futbol sala. Sigue jugando por placer. Yo no entiendo el deporte de otra forma, eso sí... no dejes que te machaquen, eh? Yo esas cosas no las he vivido porque ya sabes que mi pasión es el tenis y ahí... lo único que me hacían era sumarse puntos de mnás si me descuidaba... el jueza siempre brillaba por su ausencia.
Comentario:
En 17 años federado y varios como entrenador he visto cosas de ese estilo pero nunca de consecuencias tan graves.
Tratas de creer en que enfermos así acaben sometidos a la justicia y soportas la primera e incluso la segunda entrada pero, ¿qué haces cuando la justicia también se ríe de tí y, lo que es peor, del propio deporte? Sólo te queda impotencia y rabia. Y a veces esa rabia se acaba desatando y haces cosas de las que te creías incapaz.
Yo he sido duro como jugador y reconozco que más de una vez he buscado el límite de los arbitros para frenar a un contrario. Pero aún así, todo tiene unos límites que cada uno se debe poner sino, uno deja de ser deportista y se convierte en un cerdo enfermo.
Si yo no me puedo tomar una cerveza con un contrario al terminar un partido prefiero dejar el deporte de competición.
Dicen que el tiempo pone a cada uno en su sitio pero compruebo demasiadas veces lo contrario y eso crea mal ejemplo.
Sé como te encuentras, he vivido cosas parecidas. Por eso sé que decirte ahora ¡ánimo! no sirve de mucho. Así que espero no una lesión de esa criatura del pantano sino que en el partido más importante pierdan por un fallo escandaloso y ridículo de ella. Y me gustaría que tú lo estuvieras viendo.
Un abrazo y espero que por otros lugares vuestra "liga" vaya mejor.
Tratas de creer en que enfermos así acaben sometidos a la justicia y soportas la primera e incluso la segunda entrada pero, ¿qué haces cuando la justicia también se ríe de tí y, lo que es peor, del propio deporte? Sólo te queda impotencia y rabia. Y a veces esa rabia se acaba desatando y haces cosas de las que te creías incapaz.
Yo he sido duro como jugador y reconozco que más de una vez he buscado el límite de los arbitros para frenar a un contrario. Pero aún así, todo tiene unos límites que cada uno se debe poner sino, uno deja de ser deportista y se convierte en un cerdo enfermo.
Si yo no me puedo tomar una cerveza con un contrario al terminar un partido prefiero dejar el deporte de competición.
Dicen que el tiempo pone a cada uno en su sitio pero compruebo demasiadas veces lo contrario y eso crea mal ejemplo.
Sé como te encuentras, he vivido cosas parecidas. Por eso sé que decirte ahora ¡ánimo! no sirve de mucho. Así que espero no una lesión de esa criatura del pantano sino que en el partido más importante pierdan por un fallo escandaloso y ridículo de ella. Y me gustaría que tú lo estuvieras viendo.
Un abrazo y espero que por otros lugares vuestra "liga" vaya mejor.





