El Lobo Solitario (II)
Extraña búsqueda la tuya Capitán, todo el día rodeado de tus mapas, de tus cartas planas y esféricas, confiando en aparecer en el sitio justo y en el momento adecuado para devolver a la vida todas las bofetadas que dices que te han dado… Suerte, Capitán.
También tenemos a un Galeote. Nadie sabe su nombre, de hecho no tendría nada que lo diferenciase de otros galeotes, de no ser por su excesivo egoísmo, su afán de tomar de la vida lo que quiera, y no lo que pueda o lo que ésta le ofrezca, su continuo miedo al tiempo perdido que ya no recuperará y que dejará para siempre un “podría haber hecho esto…”. El Galeote, yo se lo he oído contar a su compañero de banco entre crujidos de látigos y redoble de tambores, cumple una pena que lo libró de la prisión para enviarlo a una prisión mayor. Su crimen no ha transcendido, pero debió ser bastante grave.
El resto de la tripulación, decenas de personas, son como tú, amigo lector. Gente que va y que viene y que tiene su vida y sus preocupaciones, y que intenta ser feliz a toda costa… gente normal y corriente que hasta la fecha, no me han aportado nada nuevo.
Luego está el pasaje. Cabe destacar al pasajero 122 (psj122), un joven bohemio que disfruta con la compañía de los demás; sincero, atrevido y noble que no dudaría en coger una espada y defender un principio por encima de todo. Un joven cuyo máximo afán es entender el comportamiento de la gente y las cosas, los famosos por qués que a todos nos torturan, que gusta de leer y no quiere (de hecho, llega a despreciar,
a los falsos, los hipócritas y los cínicos, a los que castiga con su indiferencia más atroz y sus comentarios más mordaces.)
Por último, nuestra enigmática pasajera 54 (psj54), sólo se sabe de ella que pertenece a la nobleza, y que como muchos aristócratas, actúa por capricho o por instinto. A veces hace daño a los demás, por acción y u por omisión. A veces causa la dicha en su entorno… Nunca se sabe por dónde va a actuar. Y su belleza y su gracia y su arte le ayudan a conseguir una acción u otra.
Bien, amable lector. Si has llegado hasta aquí comprenderás lo anteriormente publicado. Si eres nuevo, espero que más tarde o más temprano comprendas comprendas esto:
Soy El Lobo Solitario. Y aquí empieza mi Viaje.
Nota del autor: Estos libros han sido encontrados dentro de un viejo arcón carcomido por el tiempo y la humedad "hasta que aquel que de cinco haga uno lo encuentre, y pueda hacerlos públicos junto con sus pensamientos y sentimientos..."
estos pensamientos y sentimientos vendrán recogidos bajo el título "Posteando, que es Gerundio"
También tenemos a un Galeote. Nadie sabe su nombre, de hecho no tendría nada que lo diferenciase de otros galeotes, de no ser por su excesivo egoísmo, su afán de tomar de la vida lo que quiera, y no lo que pueda o lo que ésta le ofrezca, su continuo miedo al tiempo perdido que ya no recuperará y que dejará para siempre un “podría haber hecho esto…”. El Galeote, yo se lo he oído contar a su compañero de banco entre crujidos de látigos y redoble de tambores, cumple una pena que lo libró de la prisión para enviarlo a una prisión mayor. Su crimen no ha transcendido, pero debió ser bastante grave.El resto de la tripulación, decenas de personas, son como tú, amigo lector. Gente que va y que viene y que tiene su vida y sus preocupaciones, y que intenta ser feliz a toda costa… gente normal y corriente que hasta la fecha, no me han aportado nada nuevo.
Luego está el pasaje. Cabe destacar al pasajero 122 (psj122), un joven bohemio que disfruta con la compañía de los demás; sincero, atrevido y noble que no dudaría en coger una espada y defender un principio por encima de todo. Un joven cuyo máximo afán es entender el comportamiento de la gente y las cosas, los famosos por qués que a todos nos torturan, que gusta de leer y no quiere (de hecho, llega a despreciar,
a los falsos, los hipócritas y los cínicos, a los que castiga con su indiferencia más atroz y sus comentarios más mordaces.)Por último, nuestra enigmática pasajera 54 (psj54), sólo se sabe de ella que pertenece a la nobleza, y que como muchos aristócratas, actúa por capricho o por instinto. A veces hace daño a los demás, por acción y u por omisión. A veces causa la dicha en su entorno… Nunca se sabe por dónde va a actuar. Y su belleza y su gracia y su arte le ayudan a conseguir una acción u otra.
Bien, amable lector. Si has llegado hasta aquí comprenderás lo anteriormente publicado. Si eres nuevo, espero que más tarde o más temprano comprendas comprendas esto:
Soy El Lobo Solitario. Y aquí empieza mi Viaje.
Nota del autor: Estos libros han sido encontrados dentro de un viejo arcón carcomido por el tiempo y la humedad "hasta que aquel que de cinco haga uno lo encuentre, y pueda hacerlos públicos junto con sus pensamientos y sentimientos..."
estos pensamientos y sentimientos vendrán recogidos bajo el título "Posteando, que es Gerundio"





