"Zapatones" Takker
Andaba muy ufano y sonriente por cubierta. Aunque de normal poco amistoso, menos sonriente y nada conversador cuando estaba al timón, Takker, que cambiaba radicalmente fuera del mismo, en las tabernas, bares, o simplemente en el sollado con una botella de ron, apareció esa mañana paseando de un álcazar a otro, rodeando martinetes, esquivando rollos de cabo, poleas y puntales, saludando a babor y a estribor mientras iba al Castillo, al Alcázar, a la toldilla, combés arriba y combés abajo.
Todos, pues, se extrañaron de la actitud del personaje, máxime cuando no estaba prevista la arribada a tierra y las aguas en las que navegaban eran un tanto difíciles, por lo que el trabajo del timonel no le daría tregua alguna ni momento de sosiego para hacer lo que estaba haciendo. Intrigados, desde el grumetillo al capitán le miraban ir y venir, hasta que éste último, viendo que resbalaba un par de veces en cubierta, le mandó llamar.
-Espero que no estés borracho.
No señor, el hombre encargado del timón no bebe, aunque bien sabéis que el mismo, cuando no tiene que trabajar, sí. -respondió Takker con una gran sonrisa
-Bien, pues ya me dirás qué es lo que te ocurre... te necesito en tu puesto, no por ahí paseando el palmito.
¡Capitán, Señor!, creo que yo puedo ayudarle en eso -la voz chillona y excitada del Grumetillo, que en todo quería meterse y enterarse, cortó la conversación de raíz- ¡Fíjese, fíjense todos....! Takker se ha hecho con unos zapatos que más que zapatos son zapatones, y que además resbalan con el agua... ¡¡jua, jua, jua juajuajuaaaaaaaa!!
Y mirando todos, efectivamente vieron como los habituales zapatos de Takker, de gruesa suela y material, viejos y agujereados, habían sido sustituidos por unos nuevos de una puntera excesivamente larga, finos y brillantes, con un tacón bastante más alto a lo que estaba acostumbrado a usar, y cuya suela nueva le hacía resbalar con el agua de la cubierta... El pobre se paseaba como un niño con zapatos nuevos, y ante la carcajada y broma del Grumete, secundada por el resto de la tripulación, volvío a su trabajo y no dijo nada en lo que quedaba de mañana.
Reflexión: Eran los más baratos que encontré.... ¿vale?
Todos, pues, se extrañaron de la actitud del personaje, máxime cuando no estaba prevista la arribada a tierra y las aguas en las que navegaban eran un tanto difíciles, por lo que el trabajo del timonel no le daría tregua alguna ni momento de sosiego para hacer lo que estaba haciendo. Intrigados, desde el grumetillo al capitán le miraban ir y venir, hasta que éste último, viendo que resbalaba un par de veces en cubierta, le mandó llamar.
-Espero que no estés borracho.No señor, el hombre encargado del timón no bebe, aunque bien sabéis que el mismo, cuando no tiene que trabajar, sí. -respondió Takker con una gran sonrisa
-Bien, pues ya me dirás qué es lo que te ocurre... te necesito en tu puesto, no por ahí paseando el palmito.
¡Capitán, Señor!, creo que yo puedo ayudarle en eso -la voz chillona y excitada del Grumetillo, que en todo quería meterse y enterarse, cortó la conversación de raíz- ¡Fíjese, fíjense todos....! Takker se ha hecho con unos zapatos que más que zapatos son zapatones, y que además resbalan con el agua... ¡¡jua, jua, jua juajuajuaaaaaaaa!!
Y mirando todos, efectivamente vieron como los habituales zapatos de Takker, de gruesa suela y material, viejos y agujereados, habían sido sustituidos por unos nuevos de una puntera excesivamente larga, finos y brillantes, con un tacón bastante más alto a lo que estaba acostumbrado a usar, y cuya suela nueva le hacía resbalar con el agua de la cubierta... El pobre se paseaba como un niño con zapatos nuevos, y ante la carcajada y broma del Grumete, secundada por el resto de la tripulación, volvío a su trabajo y no dijo nada en lo que quedaba de mañana.
Comentario:
Los zapatos que te hacen resbalar son una broma de mal gusto... a mí me ha pasado un par de veces eso de caerme por culpa de los zapatos y no me hace mucha gracia, no :)
Por cierto, Takker lo tiene más chungo, porque si se resbala y se cae a lo mejor va a parar a las terribles fauces de un tiburón, así que que se ande con cuidado (nunca mejor dicho xD)
Por cierto, Takker lo tiene más chungo, porque si se resbala y se cae a lo mejor va a parar a las terribles fauces de un tiburón, así que que se ande con cuidado (nunca mejor dicho xD)
Comentario:
Un post que tiene su punto. No están nada mal, mu serios, pero zapatos al fin y al cabo ;o)





