Dia de Feria del Libro

Terrible día para mis aspiraciones. Primero, el Grumetillo que ejerce su función más laposa y se pega a mí como carroña al zapato, me sigue a todas partes y no ceja de preguntar y preguntar y volver a preguntar.
No entiendo cómo no se cura nunca esa curiosidad insaciable. El caso es que me vino hasta bien cuando aparecí en la feria del Libro, si no, hubieran volado machetazos en todas direcciones, pero en ocasiones es realmente molesto.
Cansado ya de la rutina de tierra y ansiando ver el mar, aunque fuera de lejos, me acerqué hasta la Feria del Libro, sactasantorum del conocimiento, como digo con una rémora incansable por compañero.
Quería yo conocer de cerca los libreros venidos de todas partes del reino, los libros que allí se reunían, y los precios y volúmenes más asequibles.
Sea como fuere, allí me personé, mas mi decepción fue harto grandiosa, dado que no era el único. Trantando de ver unos grabados antiguos de guerras y batallas y de la ciudad en general, unos ancianos me empujaron para poder situarse ellos en posición ventajosa.
Las personas (mejor decir borregos) allí reunidas iban ora a un lado, ora al otro, en función de dónde se concentraba más gente, pero curioso fenómeno: En cuanto encontraba un hueco en el que aposentar mi espíritu y las inquietas y curiosas alas del Colibrí, alguien se acercaba, me empujaba y cogía los volúmenes que yo manejaba, por si se le había escapado algo y yo se lo "iba a quitar"
El único momento en que fui feliz fue cuando, preguntando por temas de heráldica (apasionantes), un librero extranjero, encantador y despreocupado me dejó pasar dentro de la pequeña tienducha para examinar toda una estantería de volúmenes relacionados con el tema. La gente cuchicheaba, seguros de que yo tendría el mejor volumen y no sería para ellos, y el colibrí revoloteaba por el minúsculo apartamento, preguntanto sin cesar una cosa y otra.Cuando salí y me reintegré en la marea humana, tras ceder el paso a cientos, permitir que se me colaran miles, recibir millones de codazos y miradas de "apártate", teniendo medio cuchillo ya desenfundado, el Grumete me cogió y me indicó un sitio en el cual no había nadie ni visos de haberlo en tiempo. Estaban todos arremolinados en otro lugar.
Así pues, pude observar tranquilo y comprar una joya literaria que leo con sumo deleite, antes de que, nuevamente, la gente, impulsada de Dios sabe qué capricho, se arremolinaran en torno a mí, volando brazos, codos y ojos en todas direcciones. Momento en el cual cogí de las orejas a mi inquieto acompañante y salí furioso de la Feria, renegando de tanto imbécil que nunca compraba nada ni dejaba elegir ni comprar libremente a los demás.
Impresión del Grumetillo: Halaaaaaaaaaaaaa, cuanta gente. No entiendo por qué están todos aquí..... Libros, grabados... hay miles, pero no compra nadie nada. Se limitan a manosear y a toquetear y a descolocar todo. ¿por qué ese interés en colarse unos a otros?.......... Esa señora es realmente molesta... se ha metido en medio y toquetea los libros del pasajero raro este, parece que no le hace mucha gracia... ¡huy un codazo! ¡Anda, se lo ha devuelto!.... Mira, ahí viene otro ¿Pero que haceeeeeeeee? si eso está lleno de gente......pues se ha metido.... madre mía que jaleo.....ahora a otra tienda, ¿más gente?...............¿pero no estaban todos en el puesto anterior?........... No entiendo nada.
Comentario:
Lo único bueno de las multitudes es que puedes desatar tu furia y asestar algún que otro codazo así muy discretamente... como quien no quiere la cosa.
A nadie le pasa cuando está cabreado que te molesta la señora que va delante de ti por la acera y que no te deja adelantarla porque según tú tiras pa la derecha, ella también, y si vas a adelantarla por la izquierda, ella también... pues eso, como decía, a nadie le pasa que le dan ganas de darle una colleja o algo así? sí, si es que soy muy bruta, ya lo sé, pero uf, menudas tentaciones me entran a veces, menos mal que tengo cara de buena y nadie se da cuenta de lo que se me está pasando por la cabeza, jeje.
PD: esto es falso; sólo me ha pasado alguna vez que otra, tampoco es todos los días, que conste.
A nadie le pasa cuando está cabreado que te molesta la señora que va delante de ti por la acera y que no te deja adelantarla porque según tú tiras pa la derecha, ella también, y si vas a adelantarla por la izquierda, ella también... pues eso, como decía, a nadie le pasa que le dan ganas de darle una colleja o algo así? sí, si es que soy muy bruta, ya lo sé, pero uf, menudas tentaciones me entran a veces, menos mal que tengo cara de buena y nadie se da cuenta de lo que se me está pasando por la cabeza, jeje.
PD: esto es falso; sólo me ha pasado alguna vez que otra, tampoco es todos los días, que conste.





