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CANTOS DE SIRENA
"La mar es una noche desbordada, un cielo que, en azul, se desordena" R.E
Sirena es:
Un mar en continuo movimiento, pero estoy en la orilla, tomando el sol.
Sindicación
 
CONXUROS

Desde que te conocí, me convertí en bruja contigo. Juntos, inventamos recetas que hicieron volar las lágrimas y bajo la luna llena firmamos nuestros pactos de sangre. Con tu inteligencia y mi vitalidad creamos las mejores pócimas y la vida fue sólo un escondite dónde tu y yo ejercíamos de habitantes normales que esperaban ansiosos esa hora del día en que, mientras todos duermen, nosotros nos deleitábamos en el embrujo de nuestro pequeño mundo.

Desde entonces, de tu balcón al mío, sólo hay un salto. Pero hoy tengo miedo de buscarte y no verte. Y caer al vacío porque no sé volar... Si no te veo me quedo sin poderes.

Hace ya tiempo que no subes a bailar sobre mi escoba. Las nubes y yo te echamos de menos. Y tu risa y mi encanto se quedan a oscuras. Poco a poco mi magia se debilita porque solo funciona si tu por las noches me acompañas a encender las estrellas.

Yo, por si acaso, sigo esperando sentada sobre el borde de mi azotea para agitar mi varita entre tus ojos negros y llenártelos de luz si te asomas a verme... pero hoy, tampoco vienes. Tu ausencia se ha vuelto mi rutina, por eso mi varita mágica se llena de polvo.

Empieza a oscurecer. Se acerca una tormenta. El cielo se nubla como mis ojos y se enturbia el día como mi alma. Se pinta tristeza... las señales me avisan que es hora de hacer otro conjuro. Ésta vez estoy yo sola y, aunque llena de tristeza, voy a hacerlo sin llorar:

Gotas de nieve, ralladura de queso, raspas de sardina y esencia de limón.

¡Rayos!

Mi brebaje está listo.

Ahora toca jugar a sapificarte... sólo tengo que arrojar tu foto a mi caldero y pronunciar las palabras mágicas...

-Abracadabra patadecabra-.



 
SI YO FUERA...



Primero fue Azul, después Hannah y ahora yo. También acostumbro a copiar este tipo de test.


Me gustaría escribir, tengo mil ideas rondando la cabeza pero demasiado poco tiempo libre, por no decir ninguno... así que estas preguntas me permiten renovar este blog mientras alargo el tiempo para conseguir dar forma a mi próximo post...



Aquí dejo otro aperitivo a modo de autoretrato...







Si yo fuera:

una estación del año sería... otoño

un mes... diciembre

un día de la semana ... el octavo

un momento del día sería… el amanecer

un planeta sería… la tierra

un animal sería… un caballo

un mueble sería... un escritorio

un líquido sería… batido de vainilla

un instrumento musical sería… una guitarra

un sentimiento sería… vitalidad

una verdura sería… judias

un verso sería... "Cada beso perfecto aparta el tiempo,
le echa hacia atrás, ensancha el mundo breve
donde puede besarse todavía..."

una canción sería… una nana

una comida sería… canelones

una parte del cuerpo sería… las manos

un olor sería… a violetas

un objeto sería…un libro

una asignatura sería… literatura

un dibujo animado sería… willy fog

una figura geométrica sería… la que rompa los moldes

Si yo fuera un número sería…el 7

una flor sería... margarita

un coche sería… un monovolumen

un famoso sería… ummmmm pasopalabra

un color sería… blanco

una ciudad sería… Turquía

un dolor sería… el de la melancolía

un mar sería… uno en calma

un idioma sería... el de los ojos.
 
PRINCIPIOS DE NAVEGACIÓN.

Te escribo para contarte que he decidido abrir el grifo del agua fría del lavabo, ésa que se mezcla con mis lágrimas cuando te pienso. Y dejo el agua correr, mirándola deslizarse con fuerza, perdiéndose tuberías abajo sin que mi cuerpo haga nada. Sólo mirar, observar como parten mis miserias hasta la ribera del faro de Lisboa, allá a unos 650 km de distancia. El motivo es tan sencillo como incomprensible. No quiero volver a ver encogerse nuestras vidas al pasar por el desagüe de nuestros cuartos de baño y saber que se arropan con las aguas turbias de aquello que no nos hemos dicho.

Nos salpicamos de enredos en tinta negra que no llegamos a sellar y mientras yo colecciono recortes del periódico que era mi vida antes de conocerte, tú insistes en llorar otros sucesos que hoy, ya no son noticia. Y poco a poco nos hemos ido mojando de una lluvia que me arrastra entre palabras que te llevas y me pertenecen.

Te he buscado entre mis afluentes, pero tus pequeñas rías parecen estar muy lejos de mis sueños y no sabemos encauzar el manantial de los deseos hacia un mismo propósito. Te he visto morir de sed por unos labios que no son los míos, mientras yo dejo mi vida deslizarse por el curso de un río que determina otro nombre. Queriéndolo, o sin querer, nuestro caudaloso mar de poesía está agotando sus reservas.

Hoy nuestra indigencia, la tuya, la mía, la de los besos que no damos por no saber a quién... va a encontrar al fin su desembocadura porque... si tu no sabes en que puertos atracar; y yo no embarco en tus manos, lo mejor es dejarnos escapar en salinas que habrán de evaporarse con el sol quemándonos las venas.

Lancémonos al mar y dejemos nuestros pequeños barcos de papel a la deriva. Ya no soporto más ésta sequía.

Deja que sea la suerte la que nos lleve vagando sin rumbo entre los lagos del Cáucaso, que nuestras nieves se derritan en el hielo del Ártico y subamos a las nubes para bajar después de forma torrencial. Tal vez nuestros barcos se encuentren un día en mitad del océano pacífico, allí dónde tu corriente y la mía descubran su encuentro y se crucen nuestros mares...

Entonces, surquémoslos juntos, y si no, compañero,

¡buen viaje!



 
ENTRE VISILLOS.



Aunque tú no lo sabes, me he colado en tu alcoba.

Todas las noches cuando duermes, yo doy un salto y me arodillo al borde de tu cama. Allí entretengo mis horas vigilando tus sueños.

A veces te veo perseguir un cuento que quedó atrapado en el tiempo y me impregnas de la muerte de tu corazón en el cemento. Esas noches, a oscuras, me bebo tus lágrimas con mi tristeza y dejo sobre tu almohada, temblorosos, mis besos

...aunque tú no lo sabes...

Hoy, cuando caiga la tarde y te duermas sereno, iré a verte de nuevo; pero ésta vez será diferente. Entraré descalza para pasearme de puntillas por tus labios y volveré a observar tu descanso. Me quedaré mirándote hasta memorizar en cada escalofrío la calidez de tu cercanía y cuando sienta que me llevo de ti todo lo que no he sabido pedirte, antes de marchar para siempre, te susurraré al oído.

Te diré...
Que mi vida algunos días tendrá sonrisas en blanco y negro cuando te eche de menos.

Te diré...
Que los te quiero que no te pronuncio no han de ser menores que los que grito a otro nombre.

Te diré...
que te he querido, aunque el miedo no me haya dejado decírtelo y tú no hayas podido verlo.

Te diré...
Que hablaré de ti con la luna cuando no pueda dormir por tus recuerdos.

Te diré...
Que volveré a escaparme algunas madrugadas para verte despertar detrás de los visillos.

Y después...
Silencio.
Y tu respiración.
Y mi suspiro.
Y un encuentro.
Y una caricia en el aire.

Y seguiré ahí, me quedaré mirándote unos minutos más y te amaré a través de mis pupilas. Te abrazaré en la molécula de espacio que ahogue nuestros aromas. Besaré con mi aire los enredos de tu pelo. Y rozaré con mi pulgar tus labios, pero no los besaré por miedo a resbalarme en tu boca.

Y mientras me despido de ti, lloraré en silencio para no despertarte; pero quizá mi última lágrima no muera en mi barbilla y salte hasta tus ojos y en tal caso, te inunde mi sal, y despiertes.

Quizá desees fingir que sigues durmiendo...
O tal vez, mis palabras te envuelvan y desees pedirme que duerma contigo.

Pero para entonces yo habré dado ya media vuelta y me verás marchar.

Puede que no te importe mi exilio; pero también... es posible que cierre para siempre tu ventana sin saber que me dijiste muy bajito mientras partía:

-no te vayas-