DESPIERTA IMBECIL!!!
Las ganas de darme siguen intactas, sólo que se mueren de dolor por las yagas inesperadas de la ingenuidad de haberme elevado del suelo a tu lado.
Paso mi cuerpo de hombre en hombre, esperando que el disparo de gracia me atraviese el corazón como lo hiciste tu aquella vez apretando el gatillo, soltando la flecha, metiéndome el sexo, de aquella manera, en el alma.
Desde entonces me perdí. ¿Recuerdas que ya me encontraste perdida?, pues eso no es nada comparado con ahora, vago de puntillas sobre un camino que se ha vuelto milimétrico.
Pierdo el rumbo a cada paso que doy, el sentido y el equilibrio ya no recuerdo que son.
Las veces que creo agarrarme a una rama, se rompe. Es como si nadie estuviera dispuesto a pagar el precio de tu desahucio. Tiene su lógica, ya bastante tienen los demás recogiendo sus pedazos.
Me consta que me quisieron, con la exacta intensidad que necesitaba pero por un motivo u otro no resultaban buenos amantes (en lo que a mi se refiere).
En fin, podría explicarte muchas cosas, pero ni soy tu amiga, ni lo puedo ser. Aun duele el daño que has causado en mí. Ya me da igual todo, ya me perdí entregándole a un amor lo que no supo recibir.
Arrío velas, recojo los bártulos, meto en el saco los putos pedazos y espero, que de una vez por todas, pueda cerrar el ciclo. Olvidarme de este amor que me sirvió en su día para subir al cielo, blablablá blablablá ya sabes y después para darme de hostias con la realidad. Como me cuesta asumir esta derrota, como me cuesta asumir este engaño. Si no hubiera sido tan maravilloso no seria difícil, pero lo fue. Se abrieron tantos conductos en mi interior que me llevan hacia ti, que no se como coño parar el afluente. Cascadas desbordadas de amor y desamor me revuelven las entrañas, me retuercen las tripas, me oxidan las neuronas, calambrean los músculos.
La patata pelada, en carne viva se ha pasado en la cocción y quema, vaya si quema.
Sólo tengo un consuelo, este daño me lo devuelve la vida porque debi yo hacerlo también. Ya está bien, ¿no?. Tengo que despertar de mi sueño de siglos. Texto: Lucia Celis.
Paso mi cuerpo de hombre en hombre, esperando que el disparo de gracia me atraviese el corazón como lo hiciste tu aquella vez apretando el gatillo, soltando la flecha, metiéndome el sexo, de aquella manera, en el alma.
Desde entonces me perdí. ¿Recuerdas que ya me encontraste perdida?, pues eso no es nada comparado con ahora, vago de puntillas sobre un camino que se ha vuelto milimétrico.
Pierdo el rumbo a cada paso que doy, el sentido y el equilibrio ya no recuerdo que son.
Las veces que creo agarrarme a una rama, se rompe. Es como si nadie estuviera dispuesto a pagar el precio de tu desahucio. Tiene su lógica, ya bastante tienen los demás recogiendo sus pedazos.
Me consta que me quisieron, con la exacta intensidad que necesitaba pero por un motivo u otro no resultaban buenos amantes (en lo que a mi se refiere).
En fin, podría explicarte muchas cosas, pero ni soy tu amiga, ni lo puedo ser. Aun duele el daño que has causado en mí. Ya me da igual todo, ya me perdí entregándole a un amor lo que no supo recibir.
Arrío velas, recojo los bártulos, meto en el saco los putos pedazos y espero, que de una vez por todas, pueda cerrar el ciclo. Olvidarme de este amor que me sirvió en su día para subir al cielo, blablablá blablablá ya sabes y después para darme de hostias con la realidad. Como me cuesta asumir esta derrota, como me cuesta asumir este engaño. Si no hubiera sido tan maravilloso no seria difícil, pero lo fue. Se abrieron tantos conductos en mi interior que me llevan hacia ti, que no se como coño parar el afluente. Cascadas desbordadas de amor y desamor me revuelven las entrañas, me retuercen las tripas, me oxidan las neuronas, calambrean los músculos.
La patata pelada, en carne viva se ha pasado en la cocción y quema, vaya si quema.
Sólo tengo un consuelo, este daño me lo devuelve la vida porque debi yo hacerlo también. Ya está bien, ¿no?. Tengo que despertar de mi sueño de siglos. Texto: Lucia Celis.
1.60cm, 76 Kilos, 5878 trizas de corazón
Me dejó de la forma mas despiadada.
Me dijo lo maravillosa que era, lo mucho que me habia amado, lo mucho que habia sentido el cielo a mi lado. También me dijo y me escribió en miles de ocasiones que había nacido para estar conmigo, que yo era su alma y su gemela y las dos cosas juntas, también añadió a los dos años de luna de miel, donde la miel lo invadía todo; blablablá blablablá blablablá y asi, hasta donde también me queria "de aqui al cielo ida vuelta" decia, con los brazos extendidos vaticinando el abrazo que dejaba encajar mi pecho contra el suyo y eso de sentirme la mujer mas feliz del mundo en su regazo, era el pan de cada día.
Bendita gilipollez y menuda hostia me di, tenías que haberme visto de brazos extendidos en forma de cruz, el corazón de par en par y a pecho descubierto, así me cai al abismo, en el medio de la puta inmensidad del mar y eso que yo, bien sabía y de sobra, que no se nadar.
El cabrón no cayó en ninguna de mis trampas, me lo crei todito a pies juntillas.
Menuda Imbecil. Texto:Lucia Celis.
Me dijo lo maravillosa que era, lo mucho que me habia amado, lo mucho que habia sentido el cielo a mi lado. También me dijo y me escribió en miles de ocasiones que había nacido para estar conmigo, que yo era su alma y su gemela y las dos cosas juntas, también añadió a los dos años de luna de miel, donde la miel lo invadía todo; blablablá blablablá blablablá y asi, hasta donde también me queria "de aqui al cielo ida vuelta" decia, con los brazos extendidos vaticinando el abrazo que dejaba encajar mi pecho contra el suyo y eso de sentirme la mujer mas feliz del mundo en su regazo, era el pan de cada día.
Bendita gilipollez y menuda hostia me di, tenías que haberme visto de brazos extendidos en forma de cruz, el corazón de par en par y a pecho descubierto, así me cai al abismo, en el medio de la puta inmensidad del mar y eso que yo, bien sabía y de sobra, que no se nadar.
El cabrón no cayó en ninguna de mis trampas, me lo crei todito a pies juntillas.
Menuda Imbecil. Texto:Lucia Celis.