Ni psicólogos, ni psiquiatras. Ni palabras, ni Motivan. Cree en mi.
Que me sujetes, que me aprietes bien fuerte de la mano, ese es el antídoto.
Tu, hombre bueno de mí futuro, mi única garantía de salud física y mental.
Que creas en mí, que bebas de mí, que hidrates tu corazón y tu piel con la ayuda de mis manos. Y vernos el uno en el otro y amarnos y penetrarnos y cubrir los espacios que esperan nuestra presencia conjunta. Que llevo una vida perdida, esperando tu llegada. Si no llegas, entonces es que eres parte de mi pasado y como un pingüino al que se le muere su única, leal y fiel pareja, viviré de pena hasta querer que llegue pronto la muerte.
Espero el refugio de tus brazos llenos de abrazos.
El dolor de entrañas ya casi no me sujeta en pie. El desarraigo cruel, la terrible carencia, la brutal dependencia emocional me hace un ser cada vez más pequeño.
Hubo un tiempo en el que era luz, creía en mí.
Hoy ni el, ni tu, ni yo somos esa pareja de pingüinos, hasta que la ingrata muerte nos separe.
Tu, hombre bueno de mí futuro, mi única garantía de salud física y mental.

Que creas en mí, que bebas de mí, que hidrates tu corazón y tu piel con la ayuda de mis manos. Y vernos el uno en el otro y amarnos y penetrarnos y cubrir los espacios que esperan nuestra presencia conjunta. Que llevo una vida perdida, esperando tu llegada. Si no llegas, entonces es que eres parte de mi pasado y como un pingüino al que se le muere su única, leal y fiel pareja, viviré de pena hasta querer que llegue pronto la muerte.
Espero el refugio de tus brazos llenos de abrazos.
El dolor de entrañas ya casi no me sujeta en pie. El desarraigo cruel, la terrible carencia, la brutal dependencia emocional me hace un ser cada vez más pequeño.
Hubo un tiempo en el que era luz, creía en mí.
Hoy ni el, ni tu, ni yo somos esa pareja de pingüinos, hasta que la ingrata muerte nos separe.
A Antonio Gala
Hace ya no recuerdo la tonelada de emociones, vivencias, lagrimas, alegrías, ni años que el significado de las letras de mi, tu, suyo, tuyo, nuestro, de el, de todos, de nadie Antonio Gala, se asentaron en mi alma de tal manera que, sin darme cuenta durante todo este tiempo, no hice mas que asentirles con la cabeza de arriba abajo, gesticulando un Si, no quiero.
Sólo intento agradecerles a ellas y a ti esa sensación de menos aislamiento.
Me he quedado en la Soledad del que es capaz de morir de amor por aquel que un día creyó con toda la certeza y postrándose ante mí, en mí, esa certeza que sólo saben los que aman sin dejarse nada para si.
No consiste el desamor en echar de menos o de mas, un hombre, un nombre o apellido, es al sentimiento fisiológico en si y da igual con quien.
Una vez palpado el cielo, ¿cómo se puede, siquiera imaginar, resignar el Amor a menor altura? ¿Y una vez que lo conoces, como recuperar el equilibrio sin sufrir por ello, su síndrome de abstinencia?
No es de las personas de quien nos enamoramos, es del sentimiento que sentimos por o con ellas, por eso somos reciclables, prescindibles, renovables y nuevos.
Mientras siento este daño, este dolor recién nacido hace unos años, aun tierno y sin la huella de los surcos del tiempo, ni los callos que anteponen paredes impermeables a más miedos, inseguridades, ansiedades o sensaciones vertiginosas. Mientras llega la nueva coincidencia de encajar mi alma en otra que aseguro, destronará al anterior. Mientras encuentro el equilibrio, el báculo, la rama…Sólo estas palabras son el testimonio de que sigo viva al otro lado de la realidad en la que me he quedado muda, expectante. Ellas, por el momento, aún no quedan quietas, ni inmovilizadas como yo, son las únicas mensajeras. Como el filatélico que colecciona sellos para ordenar (eso es lo que el cree) un poco el caos que ve en el mundo.
Apenas veo borrosas, las letras mientras escribo, porque esta vez eres tú, Antonio el creador, el que silente, sosegado y talvez cansado de no hallar mas coincidencias que las vividas, el que lee desde mi espalda y sobre mis hombros, mientras escribo. Cómo podría meter todo este Amor en una caja y hacértelo llegar sin que lleguen secas las palabras que ahora me empañan y empeñan el alma, el folio, la vida, la piel. Sólo quieren llegarte oportunas, como al que a punto de precipitarse al vacio, le agarran bien fuerte por la cintura, por el pecho, los brazos, la frente, las manos y ya es imposible el vertiginoso salto. Sólo quieren llegarte, sin ningún motor añadido que no sea el de agradecimiento. Acunarte el que quiera de los sentimientos, de unos de tus miles de espacios vacíos o a medio llenar.
Y refiriéndome tan sólo (de los otros miles), al trozo de vida que nos tocó siendo nosotros los Amantes, al menos nos queda el descanso de haberlo sentido, "en esta vida que no es vida si el Amor no la toca".
Y este, queridisimo Amante de Instrumentos Magicales, es el cuento que ayer, antes de dormirnos, no te leí y que tengo aqui, transcrito, hace ya algún tiempo... "Historia de un Amor".
Sólo intento agradecerles a ellas y a ti esa sensación de menos aislamiento.
Me he quedado en la Soledad del que es capaz de morir de amor por aquel que un día creyó con toda la certeza y postrándose ante mí, en mí, esa certeza que sólo saben los que aman sin dejarse nada para si.
No consiste el desamor en echar de menos o de mas, un hombre, un nombre o apellido, es al sentimiento fisiológico en si y da igual con quien.
Una vez palpado el cielo, ¿cómo se puede, siquiera imaginar, resignar el Amor a menor altura? ¿Y una vez que lo conoces, como recuperar el equilibrio sin sufrir por ello, su síndrome de abstinencia?
No es de las personas de quien nos enamoramos, es del sentimiento que sentimos por o con ellas, por eso somos reciclables, prescindibles, renovables y nuevos.
Mientras siento este daño, este dolor recién nacido hace unos años, aun tierno y sin la huella de los surcos del tiempo, ni los callos que anteponen paredes impermeables a más miedos, inseguridades, ansiedades o sensaciones vertiginosas. Mientras llega la nueva coincidencia de encajar mi alma en otra que aseguro, destronará al anterior. Mientras encuentro el equilibrio, el báculo, la rama…Sólo estas palabras son el testimonio de que sigo viva al otro lado de la realidad en la que me he quedado muda, expectante. Ellas, por el momento, aún no quedan quietas, ni inmovilizadas como yo, son las únicas mensajeras. Como el filatélico que colecciona sellos para ordenar (eso es lo que el cree) un poco el caos que ve en el mundo.
Apenas veo borrosas, las letras mientras escribo, porque esta vez eres tú, Antonio el creador, el que silente, sosegado y talvez cansado de no hallar mas coincidencias que las vividas, el que lee desde mi espalda y sobre mis hombros, mientras escribo. Cómo podría meter todo este Amor en una caja y hacértelo llegar sin que lleguen secas las palabras que ahora me empañan y empeñan el alma, el folio, la vida, la piel. Sólo quieren llegarte oportunas, como al que a punto de precipitarse al vacio, le agarran bien fuerte por la cintura, por el pecho, los brazos, la frente, las manos y ya es imposible el vertiginoso salto. Sólo quieren llegarte, sin ningún motor añadido que no sea el de agradecimiento. Acunarte el que quiera de los sentimientos, de unos de tus miles de espacios vacíos o a medio llenar.
Y refiriéndome tan sólo (de los otros miles), al trozo de vida que nos tocó siendo nosotros los Amantes, al menos nos queda el descanso de haberlo sentido, "en esta vida que no es vida si el Amor no la toca".
Y este, queridisimo Amante de Instrumentos Magicales, es el cuento que ayer, antes de dormirnos, no te leí y que tengo aqui, transcrito, hace ya algún tiempo... "Historia de un Amor".
Mi pasado bucanero
"Es que eres muy bruta Lucía, cuando das, no dejas na pa ti"
Efectivamente, esa frase me la dijo alguien que estuvo conmigo unos...mmm...dejame que piense....Sumando días, restando desencuentros, enfados, cuernos, viajes a Nueva York, cuernos, idas, venidas, viajes a Mijas-Costa, México, Miami, Republica Dominicana, sus borracheras, mis desdenes, rabias, cuernos, inseguridades, inmadurez, duelos, batallas, silencios, seis años, si no contara los desencuentros, enfados, cuernos, viajes a Nueva York, cuernos, idas, venidas, viajes a Mijas-Costa, México, Miami, Republica Dominicana, sus borracheras, mis desdenes, rabias, cuernos, inseguridades, inmadurez, duelos, batallas, silencios entonces se trata de diez.
Diez años que se fueron al carajo. El eyaculando ahora en otro cuerpo con el que ya sabe que va a pasar el resto de sus días.
Después (ya que todos los demás sólo son recuerdo y no huella) apareció la persona por la fue creado este vertedero de palabras y que también eyacula en otro cuerpo glorioso. La luna de miel duró un año ¿o fueron dos?, la de hiel aún lo esta haciendo.
No es el tiempo el que mide la intensidad o la calidad del amor, lo se, el caso es que fue tiempo suficiente para alzarme a lo mas alto y dejarme caer, caer, caer…
Puede que se esté acercando el final (una vez mas) de este letargo. Puede que ya sienta como se me alza la cabeza mas a menudo. Son avances, ya no están sus fotos en la estantería;
D E S T R O N A D O S.
Ya se me van los pensamientos hacia otro ser.
El único capaz de apretarme contra el, como a mi me gusta.
Por el momento no soy prácticamente nada para el, pero eso creo que ahora da igual,
lo que importa es que por fin ¿voy?
levantando cabeza.
Efectivamente, esa frase me la dijo alguien que estuvo conmigo unos...mmm...dejame que piense....Sumando días, restando desencuentros, enfados, cuernos, viajes a Nueva York, cuernos, idas, venidas, viajes a Mijas-Costa, México, Miami, Republica Dominicana, sus borracheras, mis desdenes, rabias, cuernos, inseguridades, inmadurez, duelos, batallas, silencios, seis años, si no contara los desencuentros, enfados, cuernos, viajes a Nueva York, cuernos, idas, venidas, viajes a Mijas-Costa, México, Miami, Republica Dominicana, sus borracheras, mis desdenes, rabias, cuernos, inseguridades, inmadurez, duelos, batallas, silencios entonces se trata de diez.
Diez años que se fueron al carajo. El eyaculando ahora en otro cuerpo con el que ya sabe que va a pasar el resto de sus días.
Después (ya que todos los demás sólo son recuerdo y no huella) apareció la persona por la fue creado este vertedero de palabras y que también eyacula en otro cuerpo glorioso. La luna de miel duró un año ¿o fueron dos?, la de hiel aún lo esta haciendo.
No es el tiempo el que mide la intensidad o la calidad del amor, lo se, el caso es que fue tiempo suficiente para alzarme a lo mas alto y dejarme caer, caer, caer…
Puede que se esté acercando el final (una vez mas) de este letargo. Puede que ya sienta como se me alza la cabeza mas a menudo. Son avances, ya no están sus fotos en la estantería; D E S T R O N A D O S.
Ya se me van los pensamientos hacia otro ser.
El único capaz de apretarme contra el, como a mi me gusta.
Por el momento no soy prácticamente nada para el, pero eso creo que ahora da igual,
lo que importa es que por fin ¿voy?
levantando cabeza.






