logotipo

img_google
Capitan Patera
Acerca de
Sindicación
 
Nocturno
Hace unos cuantos minutos, estaba en el baño y la cabeza no dejaba de acosarme con palabras y palabras, tuve que volver al computador a encenderlo y comenzar a escribir, no me parece que escriba gran cosa, pero a veces me animo, quisiera tener la fluidez y las aventuras del amigo “asturiano”, pero mi vida esta más simple, más taimada procurando mantener el pequeño orden que la compone. De todos modos allá están esos años que nunca volverán donde viví cuanta cosa pude, no se si fue suficiente, pero si fue suficiente para añorar con precisión y cariño. Ahora no me siento viejo, pero veo como se asoma un señor que piensa en pasado y se preocupa por pensiones y la vejez.
Alrededor nos hacemos mayores y quienes persisten con su pelo largo, con la embriaguez matinal y la mujer del prójimo, no dejan de sorprenderme.

En España “no pasa nada” cualquier Español me dirá: -pues vete- Pero señores, después de un tiempo te ves tan atrapado, como si los brazos del sistema te cubrieran los ojos, y te conformas a ser el Capitán Patera, el inmigrante anónimo que va y viene en el metro, en el monótono ritual de los túneles.
Al principio hubo magia, el Retiro y sus largas tardes chupando helado, un embelesado sin futuro ni trabajo, gastándose sus últimas ganancias y que tardes… Así sin nada que decir, sin nada que hacer, sin nada que perder… Pero han pasado los años, aún con los bolsillos vacíos porque aunque los lleno un poco a fin de mes, para vaciarlos solo restan cinco días y no chupo helado, ni hay parque del Retiro; se que hay mucho, pero no logro que signifique tanto como para sentirme en casa.
Amigos, a veces no sabes que hacer .


 
No