Lobo: Bienvenidos a mi conciencia...
Acerca de
No maldigo al Lobo por lo que soy, no es culpable aunque siempre se le acuse, culpable o no. No quiero juegos, no soporto ya el ocio inútil ni el comer pan a lo tonto... Igual que los lobos parecen perros, inmerecido intento deshacer los vientos y despertar los ojos soñolientos; dejar de ser oscuro, que tambien aúlla el perro queriendo recordar lo que fue, pero no ladra el lobo nunca, no quiere aprender lo que nunca deseó ser. ------------------------------------ Deja tu mensaje, no tienes que esperar a oir la señal ni nada. Siéntete libre.
Soy lo que escribo
Sindicación
 
Lo que queda del niño que fui


Kaizen, De un 7 de septiembre a otro.


Una ligera niebla sobrevuela a la Luna, que empieza esta noche a menguar milimétricamente por momentos. Todo el Sur se ilumina hoy; todo el Norte es oscuridad manchada de estrellas.

Entre el estruendo de una fuerte tormenta de final de verano, nació un niño en silencio, rozando la Luna llena. Así, sin hacer ruido, como para no molestar, hasta que el médico le despertó el llanto.
Sin saberlo, nació entre contrastes, la luz del rayo y la oscuridad de la noche, el alboroto del trueno y el silencio de una sala de espera; la humedad de la lluvia y una toalla seca, blanca, que le arropó al nacer.
Cada vez queda menos de aquel niño.

Avanza la noche y la Luna se deja atravesar por una lanza de nubes con la consistencia de una sombra. Babel ya no tiene sentido, no bajo una Luna tan hermosa. Todo parece colocado ahí deliberadamente.





¿Qué queda de aquel niño?
Queda la curiosidad inocente, queda la felicidad que me dan las cosas sencillas, y poco más. Queda la esencia. He cambiado mucho desde entonces, pero los ojos son los mismos. Los ojos nunca cambian: se rodean de arrugas, cicatrices o maquillajes, pero los ojos nunca cambian.

Bajo la Luna, ahora, un lecho de nubes blancas la acomoda y la mece. Nuevas siluetas aparecen entre los grises de la noche: Una solitaria chimenea con tos de pulmón, unos pinos cansados de elevarse, un farol estático sin luz...
Mis ojos se habitúan a la penumbra y todo lo que soy capaz de respirar es absoluta melancolía. Me siento bien.

Ahora soy más árbol de viento y menos planta de adorno.

 
Gracias....
Campeones del Mundo.
Algo impensable hace unos años... se hace realidad y se convierte en sueño cumplido. La grandeza de este maravilloso juego - eso es lo que es - se manifiesta una vez más en los nueve fantásticos partidos de nuestro equipo. La defensa sobre Nowitski, el triple de Nocioni que no entró, la lesión de Pau, la muerte del padre del entrenador la noche antes de la final... una defensa perfecta ante Grecia que apabulló a los helenos junto con un acierto ofensivo sensacional.
I Love This Game.
Sí. Campeones del Mundo. Gracias... y enhorabuena.


AdoptA unA mAscotA!