Otra tempestad.

Asómate un poco y mira al horizonte. Busca con la mirada el infinito, donde se encuentra la esperanza. Si miras bien, verás que no estás sola.
Verás que hay gente que te acompaña en el camino, verás que hay gente que se apoya en ti, y que puedes contar con ellos.
Siente la fuerza del Sol en tu espalda y la caricia del viento en tu cara. Sabemos que con tu fortaleza de árbol de viento lo conseguirás todo.
Y el cielo... el cielo lo sabe. Y tú sabes que hay un ángel humilde que nos mira desde allí con su sonrisa abierta de siempre.
Sé que es una tempestad. Que no te ahogue.
Mucho ánimo. Un abrazo fuerte.
Qué rompe un corazón.
A mi prima y el frío blanco de su nombre.
A su marido, mi primo, y toda su grandeza.
A su hija, que nació, vivió y murió la noche del 26 de mayo.
A la Paz que dará ya siempre desde el Cielo.
Con mis rodillas a tierra y mi amarga voz, quebrada.
Ni siquiera el ángel humilde que protege nuestras vidas ha podido hacer nada esta vez.
Ahora que el Sol vuelve a vestirse de naranja y ninguna Luna ya te consuela, veo desvanecerse el frío blanco de tu nombre. Ahora que ninguna palabra puede aliviarte, las mías lo intentan. Ahora que tu corazón lo rompe un sueño de paz evaporado... Ahora... hoy que no hay mañana... te digo:
Oirás una voz que te traerá esperanza. Quiero pensar que esa voz llegará esta madrugada. Tu hija ya tiene voz; es valiente y generosa. Esa voz te va a guiar, lo sé; te va a dar fortaleza y vivirá contigo para siempre. Cuando andes de la mano de la soledad, te acompañará. Cuando la tristeza te paralice, esa voz será como un ángel silencioso. Dáte a la vida. De cada lágrima brotará una gota de aliento nuevo.
La impotencia por no poder aliviar unos ojos desolados me entristece, ahora que un suspiro es más esclarecedor que cualquier explicación. No quiero ver más lágrimas de niños ni madres. Algo aparentemente sencillo, como es responder a un "¿cómo estás?", se vuelve locura y sombra, y uno no sabe dónde esconder los ojos para no parecer lo que se es: una persona rota por un sueño roto. No hay hogar que te lleve a casa, no hay casa en la que sientas un poco de paz.
¡Qué día tan solitario... cuando una sonrisa desaparece!
Sólo el Sol puede hacerte sombra...
Sólo la Luna puede menguar tu vida...
Pero la verdad es que ningún sueño roto puede apagar ni cegar un sol. Sólo puede nublarlo, eclipsarlo, anochecerlo, un sueño roto puede hacer muchas cosas... pero son todas pasajeras.
Verás cumplidas tus ilusiones.
Será duro, que no te importe.
Será una tempestad. Que no te ahogue.
...que ya un inmortal aliento llega.
Oirás una voz que te traerá esperanza. Quiero pensar que esa voz llegará esta madrugada. Tu hija ya tiene voz; es valiente y generosa. Esa voz te va a guiar. Lo sé; te va a dar fortaleza y vivirá contigo para siempre.