Otra tempestad.

Asómate un poco y mira al horizonte. Busca con la mirada el infinito, donde se encuentra la esperanza. Si miras bien, verás que no estás sola.
Verás que hay gente que te acompaña en el camino, verás que hay gente que se apoya en ti, y que puedes contar con ellos.
Siente la fuerza del Sol en tu espalda y la caricia del viento en tu cara. Sabemos que con tu fortaleza de árbol de viento lo conseguirás todo.
Y el cielo... el cielo lo sabe. Y tú sabes que hay un ángel humilde que nos mira desde allí con su sonrisa abierta de siempre.
Sé que es una tempestad. Que no te ahogue.
Mucho ánimo. Un abrazo fuerte.





