2 años idos
2 años idos... y aprovechados. Se puede vivir mucho en dos años. Cosas buenas, recuerdos amargos, derrotas, algún premio, y un balance positivo, en definitiva.
2 años ya desde que empecé este viaje en la red. Hoy quería recuperar un trozo del primer post de este blog, ya hablando de lobos, y mostrando el blanco y negro que me caracteriza, la cara y la cruz.
"Mañana vuelve a amanecer aunque sea tarde; siempre sale el Sol, incluso cuando no tiene ganas, o cuando le cuesta. Muchas veces le miro, no mucho porque siento cierto apego por mis retinas; y le veo ahí arriba, sin quejarse, siempre con la exactitud que se le supone a un reloj suizo, aunque sea Made in Korea.
Uno de aquellos pinchazos [en el corazón] tuvo la misma sutileza con la que mata el lobo: ninguna. El colmillo rojo al cuello, y el miedo en los ojos que se apagan. Me despedazó desde dentro... aunque solamente fue un aviso. Soy sólo un lobo furtivo, deambulando en busca de algo que matar. He visto al grillo oscuro que conocí cuando era niño; dice que ya no confía en mí, porque no le gustan mis paredes blancas ni mis ojos negros. Me lo he comido, así no tengo que pedirle perdón. Sin embargo, sigo con hambre de sol y de viento. Voy a salir a la calle a comer".
Kaizen, un niño que soñó ser lobo...
Octubre 2004.





