FINALES
Hace tiempo escribí sobre el momento tranquilo que tenía y mi sexto sentido me decía que no iba a durar mucho, joder, como odio tener razón.
Esta última semana ha pasado un cataclismo, estaba tan destrozada, asustada y triste que no quería escribir, porque cuando escribes algo o lo dices en voz alta te das cuanta que es real.
Estos dos últimos meses, me creía tan feliz con Limón, que nos iba mejor, no paraba de repetirlo a todo el mundo lo bien que estábamos ahora... el último domingo de octubre se fue todo a la mierda, me llamó echo polvo, contándome que no sabía lo que quería, que llevaba mucho tiempo mal, y lleno de dudas respecto a nosotros.
Me hundí, él que es el pilar donde me apoyo, el único que me controla, me da seguridad y estabilidad...
La semana continuó y el jueves por fin nos vimos, hablamos y se supone que bien hasta este sábado...
Me dejó, me sacó el corazón del pecho, lo acuchilló, pisoteó y volvió a colocármelo dentro, dice que no quiere engañarse ni engañarme a mi, y ahora no está seguro de su forma de quererme, no sabe se soy la madre de sus hijos, y yo que me creía tan fuerte supliqué...
Pasaba de la resignación, el enfado, y me tragué todo mi orgullo, rogué que no me dejara... Al final el domingo por la mañana se solucionó algo, pero tengo la sensación de que son parches, me dijo que llevaba tres horas sin mí y se le hicieron un mundo y no se imagina sin mí, después de todo lo que me dijo el sábado.
Puedo parecer una hipócrita, yo le engaño desde hace casi un año con Fresa y a veces tengo serias dudas de lo que quiero, hoy he dormido con Fresa, necesitaba que me abrazaran, necesitaba su cariño, necesitaba olvidar.
Al menos sigo comiendo, aunque no duermo dos horas seguidas desde hace una semana, y para ser medio ninfómana mi lívido ha caído en picado.
Necesito que me quieran. sentirme segura en algo y lo único que tengo seguro es que algún día moriré.
Oír: Esperando la nada. ANTONIO VEGA
Esta última semana ha pasado un cataclismo, estaba tan destrozada, asustada y triste que no quería escribir, porque cuando escribes algo o lo dices en voz alta te das cuanta que es real.
Estos dos últimos meses, me creía tan feliz con Limón, que nos iba mejor, no paraba de repetirlo a todo el mundo lo bien que estábamos ahora... el último domingo de octubre se fue todo a la mierda, me llamó echo polvo, contándome que no sabía lo que quería, que llevaba mucho tiempo mal, y lleno de dudas respecto a nosotros.
Me hundí, él que es el pilar donde me apoyo, el único que me controla, me da seguridad y estabilidad...
La semana continuó y el jueves por fin nos vimos, hablamos y se supone que bien hasta este sábado...
Me dejó, me sacó el corazón del pecho, lo acuchilló, pisoteó y volvió a colocármelo dentro, dice que no quiere engañarse ni engañarme a mi, y ahora no está seguro de su forma de quererme, no sabe se soy la madre de sus hijos, y yo que me creía tan fuerte supliqué...
Pasaba de la resignación, el enfado, y me tragué todo mi orgullo, rogué que no me dejara... Al final el domingo por la mañana se solucionó algo, pero tengo la sensación de que son parches, me dijo que llevaba tres horas sin mí y se le hicieron un mundo y no se imagina sin mí, después de todo lo que me dijo el sábado.
Puedo parecer una hipócrita, yo le engaño desde hace casi un año con Fresa y a veces tengo serias dudas de lo que quiero, hoy he dormido con Fresa, necesitaba que me abrazaran, necesitaba su cariño, necesitaba olvidar.
Al menos sigo comiendo, aunque no duermo dos horas seguidas desde hace una semana, y para ser medio ninfómana mi lívido ha caído en picado.
Necesito que me quieran. sentirme segura en algo y lo único que tengo seguro es que algún día moriré.
Oír: Esperando la nada. ANTONIO VEGA





