La soledad
Como empiezo, la verdad es que estaba hablando con una amiga, y me a recordado un tema sobre el que hacía tiempo quería escribir, así que allá voy.
Que es eso que sentimos, cuando a nadie sentimos, que es aquello que encontramos, cuando a nadie encontramos. Es ese sentimiento que se instala en nuestro corazón, cuando vemos que todos se han ido de nuestro lado, es ese sentimiento que nos embarga cuando miramos a nuestro alrededor, y tan solo alcanzamos a divisar e paisaje sin ninguna silueta que lo rompa. Es el sentimiento, que por lo general nos inunda cuando nos deja nuestro amor, y por muy acompañados que estemos, no sentimos esa compañía, pues ella era la única capaz de llenar nuestro corazón.
Eso, queridos amigos, es el sentimiento que esta a nuestro lado, cuando estamos solos, es el sentimiento, es la soledad.
Esa soledad que suele aparecer en los momentos de mayor dolor, esa soledad que se manifiesta, muchas veces, en la oscuridad de la noche, en el momento en el que decidimos acostarnos, y nuestra cabeza comienza a pensar en gente, en momentos, y vemos, que realmente, en ese momento, quizás el momento en el que más gente hemos derramado lágrimas, nos damos cuenta de que en ese preciso instante, estamos solos, solos ante el universo, solos ante la noche, solos, solos ante nuestro corazón, y nuestros sentimientos.
Y que debemos hacer, ¿seguir derramando esas lágrimas desde nuestra cama?, ¿seguir pensando en esa soledad que estamos sintiendo?, yo, sinceramente amigos, prefiero levantarme, abrir la ventana, subir las persianas del cuarto, y mirar a la luna, mirar a las estrellas, y pensar, que seguramente, en alguna parte del mundo, alguien más estará haciendo lo que nosotros, dejar de sentir esa soledad, mirando una preciosa luna junto con su manto de estrellas; y por que no, volemos, imaginémonos volando por los cielos, sintiendo esa brisa en nuestra cara, sintiendo ese aliento de la luna, y bañándonos con su luz.
Es solo un pensamiento, una realidad, una ilusión, dejaré que lo sintáis vosotros.
Bueno amigos, me despido, no sin antes decir, que si alguna vez os sentís solos, pensad en esta alma errante que también sintió la soledad en su cuerpo, y e su corazón.
Y por último, quiero dedicar esa carta a María Paloma, María para mí, jeje, cielo, en verdad, cierra los ojos, piensa en mí, mira en tu corazón, y olvida esa soledad que en estos momentos te invade, nunca estás sola, mi corazón te acompaña. UN BESO
Que es eso que sentimos, cuando a nadie sentimos, que es aquello que encontramos, cuando a nadie encontramos. Es ese sentimiento que se instala en nuestro corazón, cuando vemos que todos se han ido de nuestro lado, es ese sentimiento que nos embarga cuando miramos a nuestro alrededor, y tan solo alcanzamos a divisar e paisaje sin ninguna silueta que lo rompa. Es el sentimiento, que por lo general nos inunda cuando nos deja nuestro amor, y por muy acompañados que estemos, no sentimos esa compañía, pues ella era la única capaz de llenar nuestro corazón.
Eso, queridos amigos, es el sentimiento que esta a nuestro lado, cuando estamos solos, es el sentimiento, es la soledad.
Esa soledad que suele aparecer en los momentos de mayor dolor, esa soledad que se manifiesta, muchas veces, en la oscuridad de la noche, en el momento en el que decidimos acostarnos, y nuestra cabeza comienza a pensar en gente, en momentos, y vemos, que realmente, en ese momento, quizás el momento en el que más gente hemos derramado lágrimas, nos damos cuenta de que en ese preciso instante, estamos solos, solos ante el universo, solos ante la noche, solos, solos ante nuestro corazón, y nuestros sentimientos.
Y que debemos hacer, ¿seguir derramando esas lágrimas desde nuestra cama?, ¿seguir pensando en esa soledad que estamos sintiendo?, yo, sinceramente amigos, prefiero levantarme, abrir la ventana, subir las persianas del cuarto, y mirar a la luna, mirar a las estrellas, y pensar, que seguramente, en alguna parte del mundo, alguien más estará haciendo lo que nosotros, dejar de sentir esa soledad, mirando una preciosa luna junto con su manto de estrellas; y por que no, volemos, imaginémonos volando por los cielos, sintiendo esa brisa en nuestra cara, sintiendo ese aliento de la luna, y bañándonos con su luz.
Es solo un pensamiento, una realidad, una ilusión, dejaré que lo sintáis vosotros.
Bueno amigos, me despido, no sin antes decir, que si alguna vez os sentís solos, pensad en esta alma errante que también sintió la soledad en su cuerpo, y e su corazón.
Y por último, quiero dedicar esa carta a María Paloma, María para mí, jeje, cielo, en verdad, cierra los ojos, piensa en mí, mira en tu corazón, y olvida esa soledad que en estos momentos te invade, nunca estás sola, mi corazón te acompaña. UN BESO
El fín
Oh, amigos, que palabras e de mostraros hoy, llevo un tiempo sin escribir, más fue por la pena que embriagaba mi corazón, cuando supe, que el amor, el corazón de ella, la chica de mi carta, no podía ser para mí.
La tristeza me embriagó, me sumió en un mar de lágrimas, y mientras plasmaba mis palabras, la tinta era borrada de este papel por aquellos sentimientos que escapaban a través de mis ojos, para parar en esos textos que expresaban el dolor que mi corazón sentía.
Que duro fue recibir la noticia, esa noticia de que ese corazón no sería mío, como yo anhelaba, que ese corazón, latería a la par de otro mientras el mío seguía latiendo en solitario, que ese corazón, seguiría otro camino que no sería el mío.
Más que puedo pedir, tan solo ansiar su felicidad, tan solo rogar por que ella esté bien, y el amor la invada.
Me retiro de la lucha.
Se feliz
Te quiero
La tristeza me embriagó, me sumió en un mar de lágrimas, y mientras plasmaba mis palabras, la tinta era borrada de este papel por aquellos sentimientos que escapaban a través de mis ojos, para parar en esos textos que expresaban el dolor que mi corazón sentía.
Que duro fue recibir la noticia, esa noticia de que ese corazón no sería mío, como yo anhelaba, que ese corazón, latería a la par de otro mientras el mío seguía latiendo en solitario, que ese corazón, seguiría otro camino que no sería el mío.
Más que puedo pedir, tan solo ansiar su felicidad, tan solo rogar por que ella esté bien, y el amor la invada.
Me retiro de la lucha.
Se feliz
Te quiero





