Blogs.ya.com Quitar publicidad
Casado de noche y solo
Soy casado, pero por por la noche estoy solo... ¿qué hago? Pues imaginarlo...
Acerca de
Hola majet@s. Soy un casado de 37 tacos, sin hijos, que por la noche a veces navega y ha decidido crear su blogg. Lo que meobsesiona un poco es el sexo, por que lo practico poco con mi mujer, y no me queda más remedio que hacerlo solo... Me teneis tambien en arnand32es@yahoo.es
Sindicación
 
Al cerrar la tienda.
Cuando fui a última hora a la tienda me sorprendió de nuevo tu mirada, sugerente, pícara, sensual. No podía evitar acordarme de como lo pasamos en la trastienda, y pronto me dirias de una manera muy especial que tu tampoco.

Pediste que te acercara hacia tu casa, y en el coche no pude dejar de mirar tus muslos apenas cubiertos por tu falda. Mis comentarios fueron pueriles hasta que, percatándote de mis miradas furtivas, entreabriste un poco las piernas y me comentaste lo mucho que habías disfrutado con nuestro polvo salvaje.

Dirigiste una mano hacia mi entrepierna y me miraste. Era al atardecer, no había demasiado tráfico, y disminuí la marcha.

De repente tus manos recorrieron tus muslos, alzaron tu falda, y dejaron expuesto tu sexo cubierto por una braguita minúscula. Metiste tu mano y empezaste a acariciarte. Yo comencé a ponerme cardiaco, a mil, y comencé a disminuir mi velocidad.


Retiraste la braguita a un lado y dejaste expuesto tu sexo entreabierto, y comenzaste a acariciarlo lentamente. Yo miraba y seguía la marcha, despacio, pero cogí un desvío hacia una zona tranquila que conocía.

Al parar, seguiste masturbándote, mirándome, y me pediste que sacara mi polla: sabías que la tenía totalmente dura. La miraste. No podía más y comencé a acariciar mi glande erecto y húmedo.

De repente te agachaste sobre mi entrepierna, y sin preámbulos y sin dejar de masturbarte, engulliste todo lo que pudiste de mi verga. Comenzaste a bombear hambrienta, con ansias, rápido, sin tapujos, arrancándome sensaciones exquisitas pero a la vez buscando compulsivamente mi eyaculación.



Ajustaste la intensidad de tus dedos en tu clítoris esperando mi momento. Cuando intuiste mi corrida, aceleraste el ritmo con tu mano y con tu boca, e inmediatamente después de desparramarme entre tus labios noté tus convulsiones, tus jadeos amortiguados por mi polla y un delicioso olor a sexo que inundaba todo mi coche.

Me gusta, pero el próximo polvo juntos será planeado...

 
Mis 5 extraños hábitos
Una amiga me ha enganchado a esta cedena de hábitos, pero me temo que se quedará aquí... soy muy malo y rompo todas estas cadenas.

1º.- No pisar las partes negras en los pasos de cebra... siempre por la pintura. Lo hago desde que tenía 6 o 7 añitos. Bueno, no siempre voy pendiente, pero muchas veces pe sorprendo dando saltitos para evitar caer en el asfalto.

2.- El citurón de seguridad: una cosa que no soporto es montarme en un coche, incluso parado, y no ponerme el cinturón de seguridad... ¿será por que soy inseguro y necesito seguridad?

3.- El despertador: Nunca me lo pongo a horas exactas. Siempre a y 17, y 14, y 53... no redondeo ni a 5 ni a 0.

4.- La rutina al despertarme: creo que nos pasa a casi todos. El orden exacto es: 10 minutos de vidilla después del primer toque del despertador; Lavabo; Ducha; afeitarme; peninarme; desayunar; vestirme. Bajo ningún concepto puede cambiarse el orden, que ya empieza mal el dia.

5.- Autopista: cojo con frecuencia una autopista. Las calles que utilizo para pagar o coger el ticket SIEMPRE son las mismas, aunque haya una cola de kilómetros y las otras estén vacías.

Bueno, si alguien quiere seguir la cadena...

Besox
 
Intranquilo (o la segunda parte de tranquila)
Reposas a mi lado después de correrte, tranquila.

Me miras a los ojos, sonries tranquila, y cojes mi polla con la mano. Me dices "tranquilo, relájate. Disfruta tu".

Me tumbo. Quiero dejarme hacer. Estoy intranquilo pero me quiero relajar y disfrutar.

Siento tu lengua en mis pezones. Los mordisqueas. Tranquilamente bajas hacia mi vientre. Juegas en el vello de mi pubis, esquivando mi verga.

Me abro de piernas cuando siento en la piel de mi escroto el dulce roce de tus labios. Gimo. Me retuerzo un poco. Delicioso. Te pido que sigas un poco, lo justo.

Intranquilo comienzo a desear que asciendas lentamente por el tallo de mi verga erecta, sentir lametazos cada centímetro conforme avanzas hacia mi glande rosado, húmedo, sensible, duro.



Obedeces a mi pensamiento y me muero al sentir el roce de tu lengua con el borde de mi capullo. Lo lames despacio, tranquila, mientras sientes el temblos intranquilo, impaciente, de mi miembro.

Gozo al sentir mi polla dentro de tu boca. Noto tu lengua, tus labios, tus dientes buscando cada punto de placer. Gimo con cada movimiento de tu cabeza.



Tu mano desciende hacia mis huevos. Me gusta que jueges con ellos mientras me devoras. Estoy intranquilo por sentir como los aprietas, los estrujas suevemente. Siento tu mano en mi perineo, jugando con zonas más recónditas para el placer.

Sigo gimiendo, moviéndome, gozando cuando tu dedo busca mi culo y juega con su entrada. Lo humedeces con tu saliva y doy un respingo intranquilo al sentirlo dentro de mi.

Mi mente comienza a nublarse por el placer. Buscas derrotarme de gusto con el orgasmo que con cada movimiento tuyo está más cerca.

Notas lo casi increible. La piel de mi glande se tensa más si cabe, se ponde más dura y te previene de la inundación que va a llenar tu boca.

Sigues, tranquila, succionando mi intranquila polla. Gimo, me retuerzo y me derramo en 4 deliciosos oleadas de semen en tus labios, aprisiono tu dedo y me ahogo en una oleada de placer que me deja sin aliento durante unos segundos.



Ahora, tranquilos, me besas con tu boca llena de sexo y nos preparamos para volver a disfrutar, esta vez juntos, del mejor regalo que nos ha dado la naturaleza.
 
¿Quien conoce a Antony?
Hoy ha sido uno de esos dias matadores, que sales de casa a las 7.30 y llegas a las 22.00 agotado.

La tarde se me hacía espesa de vuelta a casa, en el coche, dándole vueltas a los diferentes marrones que ha tenido el día (el día ha tenido marrones, grises y algún negro) cuando he echado mano de un cedé, lo he puesto en el "comediscos" y me he dejado sorprender de nuevo por Antony.

Antony no estaba sólo. Suele cantar con "the johnsons", aunque también lo ha hecho con cocorosie y algún otro. De vez en cuando lo saco del archivador de compactos y me dejo llevar por algunas de sus canciones.

¿Alguien conoce a Antony and the Johnsons? Yo no puedo dejar de escuchar su "fistfull of love"...

Bueno, hoy tocó post musical.
 
Tranquila
Tranquila. Quiero que estés tranquila. Déjate llevar, déjame hacer, y permanece tranquila.

Tranquila. Disfruta mientras yo disfruto de ti, mientras gozo viéndote, oliéndote, saboreándote, tocándote, oyéndote.

Quiero que estés tranquila, tus ojos vendados, tus manos suavemente atadas, tu cuerpo desnudo, tu piel sensible, tu boca entreabierta.

Tranquila mientras mis manos y mis labios recorren todo tu cuerpo. Todo. Piel suave. Recorrido tranquilo. Lento. Piel deliciosa, trémula, pálida, sensible. Besos tranquilos. Roces tranquilos.

Procura permanecer tranquila. Quiero disfrutar de cada segundo dándote placer. No te impacientes. Tranquila. Todo llegará.

Tranquila, si puedes, cuando tus pezones desaparezcan entre mis labios. Cuando los succiones, los provoque. Cuabdo erectos me desafíen a seguir comiéndome tus pechos y a avanzar hacia tu pubis.

¿Podrás permanecer tranquila cuando los rizos de tu vello acaricien mis labios?. Cuando tu monte de venus sucumba a mis caricias y tus labios se entreabran, ansiosos, intranquilos, deseando su premio.

Dudo que sigas tranquila cuando mi lengua juegue en los pliegues de tu sexo. Difícil cuando roce tu clítoris y lo lama con devoción, te saboree y beba tu delicioso licor sexual.

Imposible que sigas tranquila cuando escuches un sonido. Sí. Siéntelo, primero en tus pezones. Una vibración, una sensación nueva.

Absolutamente intranquila cuando lo sientas entre tus piernas. Vibra entre tus labios, roza tu clítoris unos segundos y busca la entrada de tu vagina.

Ya no estás nada tranquila cuando como tu sexo mientras te penetro con semejante juguete: grande, duro, vivo. Te taladra y te llena mientras con cada lametazo dejas escapar gramos de tranquilidad. La excitación sigue llenando el hueco que deja libre la tranquilidad, llenándote, invadiéndote.

Te mueves, te retuerces, gimes, lloras, ries, gritas y gozas cada segundo un poquito más. Sigo lamiendo, penetrando. Abuso de tus manos atadas, de tu tranquilidad perdida, de tu excitación, de tu inminente orgasmo.

Es delicioso sentir como llega. Te corres y siento la presión que tu vagina ejerce sobre el vibrador con cada espasmo, la pulsión de tu clítoris en mi lengua, tu temblor.

Siento como te relajas. Deliciosa, agotada. Y de nuevo, reposas tranquila, a mi lado, mientras ahora es mi polla la que ha perdido su tranquilidad. ¿Qué podemos hacer ahora con ella?.