Blogs.ya.com Quitar publicidad
Casado de noche y solo
Soy casado, pero por por la noche estoy solo... ¿qué hago? Pues imaginarlo...
Acerca de
Hola majet@s. Soy un casado de 37 tacos, sin hijos, que por la noche a veces navega y ha decidido crear su blogg. Lo que meobsesiona un poco es el sexo, por que lo practico poco con mi mujer, y no me queda más remedio que hacerlo solo... Me teneis tambien en arnand32es@yahoo.es
Sindicación
 
De nuevo en la tienda
“Hace días que no venías por aquí”.

“He tenido mucho trabajo, pero me he acordado mucho de ti. Más de lo que te imaginas.”

“Y yo de ti, Arnand. He echado de menos alguna visita tuya... especialmente alguna tarde en que mis manos y mi sexo te han estado recordando.”

“¿Sí? A mi me ha pasado parecido: mi mano ha sustituido a tu mano, a tu boca, a tu vagina...”.

“Me gusta que me digas eso. Me encanta saber que he sido tu musa, que te he inspirado lo mismo que tu a mi. Me excita saber que te excito, y me excita imaginarte masturbándote.”

“Pues imagíname tocándome, mi polla dura, erecta, mientras te recordaba. Me da morbo que te ponga esa imagen.”

“Mírame, no imagines. Mira como levanto mi falda, mis piernas abiertas. ¿Ves como tengo de húmedas mis bragas? Me encanta retirarlas a un lado como lo estoy haciendo ahora, así sentada, cuando no hay nadie, y comenzar a recorrer mi coño lentamente, así, despacio, con un dedo, desde la entrada de mi vagina hasta mi clítoris.”



“Me encanta verte así. ¿Ves como me la has puesto? Está mejor así, liberada. Me gusta tenerla así de llena por ti. Notar mi capullo a reventar, húmedo, sensible. Lo agarro con mi mano y noto su tensión. Lo humedezco y meneo mi mano lentamente así, despacio, disfrutando... y más viéndote así”.

“Espera, quiero que veas otra cosa que me gusta. Me encanta este rotulador gordo: tiene el tamaño perfecto. Lo paso por mi raja y luego me lo meto, así, ¿ves?, y lo muevo un poco con una mano mientras la otra se centra aquí, en mi clítoris, así... mmmm... que bueno... ¿te gusta lo que ves?”

“Me encanta, cielo, no tienes más que verme... ufff... me excita mucho verte así, ¿no ves lo grande y húmeda que está?”

“Arnand, creo que será mejor que pasemos a la trastienda. Mira, he colocado una colchoneta. Túmbate. Me pondré encima de ti: sólo mira, no me toques y déjame hacer.”

Hice lo que me dijo. Colocó su sexo encima de mi cara, lo suficientemente alto como para que me fuese difícil alcanzarlo con mi lengua. Con el grueso rotulador todavía dentro comenzó a frotar su clítoris mientras engullía mi verga y comenzaba a succionar con ansia, intensamente, ininterrumpidamente.



Su boca supo transmitir el placer, la pasión, el deseo. Supo acoplarse a mi glande. Supo arrancarle y transmitirme todo el placer. Supo hipnotizarme con el movimiento de sus dedos en su sexo. Supo alejarme del mundo y acercarme al éxtasis.

Ella acompasó el ritmo de su boca y de su mano de modo que nos corrimos casi uno detrás del otro, dejándome tan sólo lamer la humedad que resbalaba por entre sus piernas. Me corrí deliciosamente, llenando su boca, aspirado y lamido hasta la última gota de mi semen. Ella tembló y se retorció después, desplomándose sobre mi, jadeando, suspirando.

Nos quedamos así un rato, y de nuevo salimos a la tienda.

“Por cierto Arnand, ¿necesitabas algo?”

“Sí. Quería un rotulador igual que ese. Ahora sólo quiero ese”.

Sin más, me lo acercó a la nariz, aspiré el delicioso olor a sexo que lo impregnaba y la oí decir “recuérdame cada vez que lo utilices”.
 
Estás
Se que estás allí. Te siento quieta, expectante, curiosa. Por eso gracias de nuevo. Por estar tu seguiré escribiendo yo. Por que jamás soñé con 10000 visitas.
 
Hambre
De vez en cuando me da un ataque de hambre. Ese hambre casi irracional de colocarte y devorarte.



Colocarte de manera que pueda contemplarte. De manera que pueda acercarme y oler tu sexo, de manera irracional, casi animal.

Olisquearte y saborear: saborear tu sexo excitado, beberte. Lamer la deliciosa humedad que rezuma tu vagina, recorrer la senda hacia tu clítoris, volver alcanzando tu culo con mi lengua mientras te acaricio.

Acariciar tu clítoris mientras mi lengua humedece y hurga en tu ano. Inercambiar dedo-lengua lengua-dedo a la par que percibo tu voz animándome a seguir.

Esa posición me abre el hambre. Y te voy a devorar, te voy a arrastrar hasta los confines del éxtasis, antes de poseerte así. Como un animal.

 
Deseos...
Apenas me queda tiempo para escribir, pero nunca me falta para desear.

Y hoy deseo sentir como tu lengua juguetona va preparando el festín que va a saciar tu boca glotona.

Más palabras sobran: hoy ya sabes lo que deseo.


 
Mirarte
Hoy sólo quiero mirarte.

Hoy quiero que me dejes observarte, disfrutarte. Quiero que te desinhibas, que te exhibas. Quiero que te acaricies, que te muestres, que te goces.

Hoy quiero disfrutarte así.



(Aún hay alguna FOTO más que me gustaba para este post... sólo tienes que pinchar en "foto").
 
Primer encuentro
Te persigo.

He comenzado a perseguirte cuando te he visto en el restaurante. Te he perseguido con la mirada. Te he perseguido cuando te levantaste y me seduciste con tus movimientos, con tus curvas, con una mirada furtiva de cuidada indiferencia en la que se leía "sígueme".

Te he perseguido por calles que jamás recorrí, de cerca, manteniendo una distancia prudente. Te he perseguido cuando después de doblar la esquina, he sentido tu boca abalanzarse sobre la mia, hemos apretado nuestros cuerpos, te has separado de mi y has seguido caminando.

Te he perseguido cuando has entrado en un portal de luz tenue, has dejado la puerta entreabierta y me has vuelto a asaltar en su interior.

A partir de allí no nos hemos separado. Siempre contacto. Labios labios. Lengua piel. Lengua lengua. Manos piel. Manos manos. Labios manos. Siempre sentido, tacto. En el ascensor con mis manos bajo tu blusa. En el rellano con tus labios en mi cuello. En el recibidor con tus manos en mi entrepierna. En el pasillo con mis manos levantando tu falda a la par que recorren tus muslos. En el dormitorio cuando cuatro manos te desnudan, me desnudan. Dos manos, unos labios y una lengua que te recorren y me recorren.

Desnudos enredados en caricias, nos recorremos con nuestros labios, con nuestra lengua. Busco tus pezones para mordisquearlos. Buscas mi vientre, busco tu clitoris, buscas mi glande, nos buscamos, nos lamemos, nos comemos, suspiramos palabras obscenas al sexo del otro, palabras de deseo, de pasión, de lujuria.

Te incorporo para penetrarte, tu sobre mi, mis manos clavadas en tus nalgas, tus pezones llenando mi boca, mis dedos buscando paso en tu culo húmedo, mi polla entrando en tí.

Jadeos, más palabras entrecortadas, deseos de poseernos, dominarnos. Movimiento, sudor, placer. Palabras que hablan de mi sexo, de mis jadeos, de tu incipiente orgasmo, de corridas, de semen, de entrañas, de follar, de no acabar, de acabar para volver a empezar. Acabar y empezar.

Así nos acabábamos de conocer, aunque hacía tiempo que nos conocíamos.
 
Historia de Amor contada en Breve, o pequeños motivos para pensar que soy un romántico, o de como escribir un post casi casi más corto que el título.
-"¿Por qué decidiste venir a esta isla?"

-"Porque me dijeron que era el lugar perfecto para perderse"

-"Pues yo acabo de encontrarte".

Y allí, en Orchilla, contemplaron su primera puesta de sol juntos.
 
¿por que no...?
¿Por qué no quedamos esta noche en ese bonito hotel con vistas al mar?

¿Por qué no te quedas la noche entera para disfrutar de nuestros cuerpos, hasta saciarnos el uno del otro?

¿Por qué no apagamos el fuego que el deseo ha avivado y que está a punto de abrasarnos por dentro?

¿Por qué no saturamos nuestra piel de caricias, nuestros labios de besos y nuestros sexos de atenciones?

¿Por qué no nos poseemos como los amantes furtivos que somos?

¿Por qué no buscamos nuestros límites?

¿Por qué no nos corremos mil veces esta noche?

¿Por qué no nos follamos, mamamos, penetramos, violamos, comemos, eyaculamos esta noche como queramos?