El Stand
Coincidimos en una reciente feria del sector. La firma para la que trabajaba ella ocupaba un stand junto al de la mia.
Me fijé en ella el primer día. Una mujer próxima a los 40, que irradiaba sensualidad y morbo con su voluptuoso cuerpo y sus coquetos movimientos.
Desde el primer día, en los momentos en que no había clientes a los que atender, me dedicaba a imaginar sus pechos desnudos, su falda levantada, su culo en mis manos... Me cazó varias veces mirándola, devolviéndome siempre una deliciosa sonrisa.
Al final del día iba quedando menos gente, y me acerqué a su stand.
"Ya no queda casi nadie. ¿Me invitas a algo? Me llamo Arnand."
"Yo Eva. Siéntate, que saco un vino para los dos".
Se fue a un cuartito que había detrás de una barra en el stand, y sacó una botella de Rioja y dos copas. Se sentó junto a mi, ladeada, sugerente.
Charlamos un rato. Mi cabeza estaba en la conversación, pero también en sus pechos, en el travieso lunar que había entre ellos, en sus muslos desnudos, así sentada, hasta un palmo por encima de sus rodillas, en el morbo que me despertaba esa mujer.
"Ven, que te doy un regalo", y me cogió la mano llevándome al cuarto de detrás de la barra.
El cuerto estaba lleno de material publicitario, una nevera, cajas de material variado, y una tumbona como de playa que me dijo que usaban para echar una cabezadita después de comer.
De una caja sacó un bolígrafo enorme. Era realmente grande. Es increible las chorradas que se dan en algunas ferias, porque apenas se podía escribir con el de lo gordo que era.
"Más que un bolígrafo parece un..."
"¿Consolador?"
"Sí":
"Ja ja ja... ya lo había pensado... Tendré que probarlo..." Y me miró pícaramente.
Aquello me encendió, me acerqué a ella, ella a mi, y comenzamos a besarnos como dos posesos, cogiendo nuestras cabezas, lamiendo nuestras bocas, juntando nuestras lenguas.
Busqué sus gluteos, palpándolos por encima de la falda. La acerqué hacia mi, dejando que notara la erección bajo mi pantalón.
Ella me separó, dirigió su mano a mi bragueta y liberó mi polla totalmente erecta. Se agachó y sin mucha dilación la engulló, devorándola con voracidad, hambrienta, deseosa.
Ella estaba totalmente abierta de piernas, su falda leventada hasta su cintura, y con una mano urgaba en su sexo, bajo su falda. De repente sacó la mano y vi el bolígrafo húmedo. Dejó mi polla para chuparlo y volver a introducírselo.
Su lengua comenzó a lamer mis huevos mientras con su mano libre me masturbaba. Siguió así un rato antes de subir por mi polla y acabar lamiendo mi glande a punto de estallar.
Yo estaba a cien, y mis gemidos se fundían con los suyos entrecortados.
La levanté, besé sus labios y le di la vuelta. Se apoyó sobre una nevera pequeña, que apenas levantaba 1 metro del suelo. Su falda seguía a nivel de sus caderas.
Retiré un poco su braga y comencé a lamer la entrada de su vagina. Ella abrió las piernas todo lo que pudo para facilitarme el trabajo, y continué disfrutando de su sexo.
No pude resistirme a lamer su ano. Me volvía loco ese culo. Dió un respingo cuando notó mi lengua en su agujero, y se abandonó a la sensación del roce de mi lengua.
Cogí el bolígrafo y lo devolví a su agujero. Comencé a follar su vagina con el mientras mi lengua penetraba todo lo que podía en su ano. Lo tenía relajado, húmedo con mi saliva, abierto para mi.
"Déjame el bolígrafo donde está y fóllame el culo, por favor".
Aquella petición me encendió más si cabe. Humedecí bien su entrada, y acerqué mi polla despacio.
Ella estaba casi tumbada sobre la nevera, el culo en pompa, sus piernas abiertas. Empujé despacio, y dejé que fuera ella la que se introdujera mi verga con pequelos movimientos. Se la metió centímetro a centímetro, jadeando, miestras resbalaba el bolígrafo y caía al suelo.
Así, poco a poco, gané su entrada, y comenzamos a movernos lentamente. Yo jadeaba totalmente excitado e invadido por la deliciosa opresión que abrazaba a mi polla. Dejé que fuera ella la que con el movimiento de sus caderas maracara el ritmo, y me abandoné a la deliciosa música que eran para mi sus gemidos.
Adelanté una mano para alcanzar su clítoris, encontrandome con la suya. Me dejó hacer a mi, aprovechando para apoyarse con sus dos manos en la nevera.
Poco a poco la intensidad de nuestros gemidos aumentó, y uno tras otro nos abandonamos. Fue una corrida deliciosa, larga, intensa. Ella se fue justo tras mis espasmos, con unos temblores que me pareció iban a derrumbarla al suelo. Lanzó unos grititos ahogados antes de separerse de mi y derrumbarse sobre la nevera.
Se volvió, me besó. "Ha sido delicioso".
"Lo mejor es que todavía quedan 3 días de feria".
Salimos del stand y las luces estaban apagadas. Apenas quedaba personal de seguridad y de limpieza. Juntos abandonamos el ferial y nos despedimos hasta el dia siguiente.

Me fijé en ella el primer día. Una mujer próxima a los 40, que irradiaba sensualidad y morbo con su voluptuoso cuerpo y sus coquetos movimientos.
Desde el primer día, en los momentos en que no había clientes a los que atender, me dedicaba a imaginar sus pechos desnudos, su falda levantada, su culo en mis manos... Me cazó varias veces mirándola, devolviéndome siempre una deliciosa sonrisa.
Al final del día iba quedando menos gente, y me acerqué a su stand.
"Ya no queda casi nadie. ¿Me invitas a algo? Me llamo Arnand."
"Yo Eva. Siéntate, que saco un vino para los dos".
Se fue a un cuartito que había detrás de una barra en el stand, y sacó una botella de Rioja y dos copas. Se sentó junto a mi, ladeada, sugerente.
Charlamos un rato. Mi cabeza estaba en la conversación, pero también en sus pechos, en el travieso lunar que había entre ellos, en sus muslos desnudos, así sentada, hasta un palmo por encima de sus rodillas, en el morbo que me despertaba esa mujer.
"Ven, que te doy un regalo", y me cogió la mano llevándome al cuarto de detrás de la barra.
El cuerto estaba lleno de material publicitario, una nevera, cajas de material variado, y una tumbona como de playa que me dijo que usaban para echar una cabezadita después de comer.
De una caja sacó un bolígrafo enorme. Era realmente grande. Es increible las chorradas que se dan en algunas ferias, porque apenas se podía escribir con el de lo gordo que era.
"Más que un bolígrafo parece un..."
"¿Consolador?"
"Sí":
"Ja ja ja... ya lo había pensado... Tendré que probarlo..." Y me miró pícaramente.
Aquello me encendió, me acerqué a ella, ella a mi, y comenzamos a besarnos como dos posesos, cogiendo nuestras cabezas, lamiendo nuestras bocas, juntando nuestras lenguas.
Busqué sus gluteos, palpándolos por encima de la falda. La acerqué hacia mi, dejando que notara la erección bajo mi pantalón.
Ella me separó, dirigió su mano a mi bragueta y liberó mi polla totalmente erecta. Se agachó y sin mucha dilación la engulló, devorándola con voracidad, hambrienta, deseosa.
Ella estaba totalmente abierta de piernas, su falda leventada hasta su cintura, y con una mano urgaba en su sexo, bajo su falda. De repente sacó la mano y vi el bolígrafo húmedo. Dejó mi polla para chuparlo y volver a introducírselo.
Su lengua comenzó a lamer mis huevos mientras con su mano libre me masturbaba. Siguió así un rato antes de subir por mi polla y acabar lamiendo mi glande a punto de estallar.
Yo estaba a cien, y mis gemidos se fundían con los suyos entrecortados.
La levanté, besé sus labios y le di la vuelta. Se apoyó sobre una nevera pequeña, que apenas levantaba 1 metro del suelo. Su falda seguía a nivel de sus caderas.
Retiré un poco su braga y comencé a lamer la entrada de su vagina. Ella abrió las piernas todo lo que pudo para facilitarme el trabajo, y continué disfrutando de su sexo.
No pude resistirme a lamer su ano. Me volvía loco ese culo. Dió un respingo cuando notó mi lengua en su agujero, y se abandonó a la sensación del roce de mi lengua.
Cogí el bolígrafo y lo devolví a su agujero. Comencé a follar su vagina con el mientras mi lengua penetraba todo lo que podía en su ano. Lo tenía relajado, húmedo con mi saliva, abierto para mi.
"Déjame el bolígrafo donde está y fóllame el culo, por favor".
Aquella petición me encendió más si cabe. Humedecí bien su entrada, y acerqué mi polla despacio.
Ella estaba casi tumbada sobre la nevera, el culo en pompa, sus piernas abiertas. Empujé despacio, y dejé que fuera ella la que se introdujera mi verga con pequelos movimientos. Se la metió centímetro a centímetro, jadeando, miestras resbalaba el bolígrafo y caía al suelo.
Así, poco a poco, gané su entrada, y comenzamos a movernos lentamente. Yo jadeaba totalmente excitado e invadido por la deliciosa opresión que abrazaba a mi polla. Dejé que fuera ella la que con el movimiento de sus caderas maracara el ritmo, y me abandoné a la deliciosa música que eran para mi sus gemidos.
Adelanté una mano para alcanzar su clítoris, encontrandome con la suya. Me dejó hacer a mi, aprovechando para apoyarse con sus dos manos en la nevera.
Poco a poco la intensidad de nuestros gemidos aumentó, y uno tras otro nos abandonamos. Fue una corrida deliciosa, larga, intensa. Ella se fue justo tras mis espasmos, con unos temblores que me pareció iban a derrumbarla al suelo. Lanzó unos grititos ahogados antes de separerse de mi y derrumbarse sobre la nevera.
Se volvió, me besó. "Ha sido delicioso".
"Lo mejor es que todavía quedan 3 días de feria".
Salimos del stand y las luces estaban apagadas. Apenas quedaba personal de seguridad y de limpieza. Juntos abandonamos el ferial y nos despedimos hasta el dia siguiente.

Comentario:
Finjamos que te estoy buscando y tu me buscas a mi, haria falta un "por favor"??
De hecho, haría falta finjir?
Besos calientes.
De hecho, haría falta finjir?
Besos calientes.
Comentario:
El sexo anal me deja siempre, de alguna manera, descolocada.
Comentario:
...y luego te despiertas.
¡¡ Ja ja ja !!
Pasara o no, fue deliciosa mientras duró (leyéndola y tú escribiéndola, supongo)
Besos de cereza
¡¡ Ja ja ja !!
Pasara o no, fue deliciosa mientras duró (leyéndola y tú escribiéndola, supongo)
Besos de cereza
Comentario:
¿Que tendran esos cuartos de "detras de"?
Que bien describes la intensidad del momento.¿Nos contaras el resto de la feria?.La foto fantastica como siempre, se nota que te la curras.Un beso enorme Arnand.
Que bien describes la intensidad del momento.¿Nos contaras el resto de la feria?.La foto fantastica como siempre, se nota que te la curras.Un beso enorme Arnand.
Comentario:
Excitante historia mmmm. Por cierto me he dado una vuelta por tu blog y joder!! vaya album fotográfico tienes, me han encantado las fotos, me tienes que enseñar a buscarlas jajaja..
bss
bss
Comentario:
Joderrrrr cielo, que manera de trabajar, llegarias a casa agotaitooo.
Me has puesto a cien imaginando que ella era yo y no encontrabamos... ummm
Un besazo.
Me has puesto a cien imaginando que ella era yo y no encontrabamos... ummm
Un besazo.
Comentario:
Realmente estas mujeres existen?
Comentario:
Una chica educada, te pide que la folles "por favor".
Besos prohibidos.
Besos prohibidos.
Comentario:
Muy buena esta historia, humeda como el día de hoy...
Comentario:
me dejas húmeda y latiendo cada vez que te leo.
lengüetazos ansiosos al aire.
phos.
lengüetazos ansiosos al aire.
phos.
Comentario:
Exquisito relato!
Lástima no tenerte en el stand de enfrente en la feria de mi sector. ;)
Besos Húmedos.
Lástima no tenerte en el stand de enfrente en la feria de mi sector. ;)
Besos Húmedos.
Comentario:
Gracias por acercarte a mi Jardín Quedas invitado a pasearte por el cuando quieras, y opinar lo que creas conveniente.
Las visitas serán recíprocas.
Saludos.
Las visitas serán recíprocas.
Saludos.
Comentario:
ya entiendo porqué no me dijiste por dónde me tenía que pasar en la Feria... estabas ocupaditoooo
Comentario:
me mojé!!! ufff....
ha! y tambien quiero un boligrafo como ese!
Salu2 desnudoS
ha! y tambien quiero un boligrafo como ese!
Salu2 desnudoS





