La mujer del tren
No he hecho más que llegar a casa y ponerme a contarlo.
No eres una mujer espectacular, de las de revista, pero había algo en ti, un imán sexual bestial, que despertó mis deseos.
Ibas en el asiento de atrás al mio en el tren. Me pediste el periódico y ya algo en tu cara me despertó un instinto. Nada más durante el viaje hasta la llegada a Madrid.
Salí detrás de ti, y caminé cerca, observándote, por la estación de Atocha hacia el metro.
No tienes mucho pecho, pero se adivina delicioso. Unas tetas casi siempre son deliciosas.
Yu falda era generosa. Generosa en marcar tu figura y mostrar tus piernas.
Durante los 3 minutos que estuve hipnotizado por el vaiven de tu culo camino al metro mis fantasías se centraron en el.

Te imaginé con el culo en pompa, y yo adorándolo con mis manos, mi boca, saboreándo tu sexo así espuesto y lamiendo tu agujero complaciente y deseoso. Imaginé agarrándote las caderas y clavándote mi poya, poseyéndolo, mientras mis dedos hurgaban tu sexo.
Te imaginaba gimiendo de placer, gozando con mis movimientos, dejándote poseer, y desparramándome entre tus glúteos, dejando tu precioso y delicioso canal anegado de semen caliente mientras tus últimos espasmos acaban por derrumbarte en la cama.
Sí cielo. Hacía tiempo que no me quedaba inmantado por un culo como ayer por el tuyo. Espero que perdones que te haya reducido a eso en estas lídeas, pero no me lo tomes en cuenta. Solo es una fantasía que tu me regalaste sin saberlo.
No eres una mujer espectacular, de las de revista, pero había algo en ti, un imán sexual bestial, que despertó mis deseos.
Ibas en el asiento de atrás al mio en el tren. Me pediste el periódico y ya algo en tu cara me despertó un instinto. Nada más durante el viaje hasta la llegada a Madrid.
Salí detrás de ti, y caminé cerca, observándote, por la estación de Atocha hacia el metro.
No tienes mucho pecho, pero se adivina delicioso. Unas tetas casi siempre son deliciosas.
Yu falda era generosa. Generosa en marcar tu figura y mostrar tus piernas.
Durante los 3 minutos que estuve hipnotizado por el vaiven de tu culo camino al metro mis fantasías se centraron en el.

Te imaginé con el culo en pompa, y yo adorándolo con mis manos, mi boca, saboreándo tu sexo así espuesto y lamiendo tu agujero complaciente y deseoso. Imaginé agarrándote las caderas y clavándote mi poya, poseyéndolo, mientras mis dedos hurgaban tu sexo.
Te imaginaba gimiendo de placer, gozando con mis movimientos, dejándote poseer, y desparramándome entre tus glúteos, dejando tu precioso y delicioso canal anegado de semen caliente mientras tus últimos espasmos acaban por derrumbarte en la cama.
Sí cielo. Hacía tiempo que no me quedaba inmantado por un culo como ayer por el tuyo. Espero que perdones que te haya reducido a eso en estas lídeas, pero no me lo tomes en cuenta. Solo es una fantasía que tu me regalaste sin saberlo.
Comentario:
Me hubiera encantado ver tu cara mientras imaginabas todo esto... Excitante imaginación la tuya.
Besos Arnand... nos seguimos leyendo ;)
Besos Arnand... nos seguimos leyendo ;)
Comentario:
Uuufff, esa imaginación... como funciona. No creo que tengas que disculparte con ella por tener esa fantasia... a mi por lo menos, me gusta provocarlas y me halagan.
Un besito.
Un besito.





