logotipo

img_google
Casado de noche y solo
Soy casado, pero por por la noche estoy solo... ¿qué hago? Pues imaginarlo...
Acerca de
Hola majet@s. Soy un casado de 37 tacos, sin hijos, que por la noche a veces navega y ha decidido crear su blogg. Lo que meobsesiona un poco es el sexo, por que lo practico poco con mi mujer, y no me queda más remedio que hacerlo solo... Me teneis tambien en arnand32es@yahoo.es
Sindicación
 
Hoy saludé a una vieja amiga
Hoy hemos charlado unos minutos. Hacía más de un año que no nos oíamos y fue mi mejor, mi más querida y más deseada de mis ciberamantes.

Últimamente nos hemos reencontrado en el Chat de movistar, y nos hemos mandado unos pocos mensajes. Ya no estamos solos en casa ninguno de los dos, y no podemos charlar como antes.

Entonces nos gustaba calentarnos el uno al otro por mensajes. Nos contábamos cosas que imaginábamos, lo que nos gustaría hacer, fantasías, lo que empezábamos a hacer en ese momento… Yo muchas noches acababa desnudo en el sofá, excitado, acariciándome lentamente mientras leía los mensajes que me llegaban de ella diciéndome como se había desprendido de su ropa interior y sus dedos rozaban su sexo detectando su humedad, su calor, su sensibilidad.

En ese momento nos llamábamos. “Como me has puesto, estoy a mil”. Ella me pedía que describiese como la tenía y como me la estaba tocando. Entonces nos dejábamos llevar por la imaginación: “Arnand, imagina que tu mano es mi boca, rodeando y saboreando tu capullo”.

A partir de aquí valía todo. Imaginábamos como nos besábamos, como nos acariciábamos, como nos espiábamos el uno al otro masturbándonos, como lamíamos compulsiva y devotamente nuestros sexos, como explorábamos con las lenguas nuestras zonas testiculares, perineales, anales. Como pedíamos sí, o más, o penétrame, fóllame, tócame.

Imaginábamos posturas, marcábamos un ritmo a nuestras manos, a nuestros jadeos, acompasados a nuestro delicioso polvo imaginario. Nos deshacíamos del morbo de escuchar el sonido de nuestras pajas: mi mano deslizándose por mi polla y tus dedos en un coño tremendamente húmedo.

Nos acercábamos al clímax juntos y lográbamos corrernos deliciosamente, casi a la vez. Sus gemidos eran profundos, como provenientes de más allá del estómago, del mismo vientre en el que se sucedían sus contracciones orgásmicas. Mis corridas, mis jadeos, se fundían con los suyos, e, inmediatamente, me pedía que describiera cuanto había eyaculado, donde había caído, como me había quedado.

Esas conversaciones llegaron a durar más de media hora. Y la verdad, las echo de menos. El cibersexo con ella era maravilloso. Y espero que algún día podamos repetirlo.
 
Comentario:
Coincido con Ladina en que el compañero para eso es fundamental, yo por ejemplo creo que no sirvo, aunque las pocas veces que lo he hecho me han dicho que les ha gustado.... en fin, me gusta más el real, jajaja

Un besito.
 
Comentario:
Sólo habéis charlado unos minutos ??, con lo que cuesta encontrar alguien con quien conectes de esa manera......... sigo diciendo que no todo el mundo "vale" para eso, hace falta mucha imaginación y sobre todo, conectar con la otra persona y lo más importante, no ser egoísta, que a todos nos gusta que nos digan cositas, pero cuando toca decirlas, algunos son muy perezosos.
Yo también tenía un muy buen compañero de teléfono, hasta que por circunstancias, aquello tuvo que terminar. Al tiempo probé con otra persona y me llevé una gran decepción, sólo me decía monosílabos: ahh, uhh, siii, qué bien, me gusta, asiiii,..... sigue, dime cositas,..... y yo le pedía que fuese algo más expresivo, que me tenía que ir explicando lo que hacía, que se trataba de excitarnos los dos, no solo yo a él. Total, un fracaso, solo sirvió para que echase aún más de menos a mi anterior amigo.
Si alguna vez vuelve mi marido a los turnos de noche...... serás el primero en saberlo, jejejee.
Besos.
No