Primer encuentro
Te persigo.
He comenzado a perseguirte cuando te he visto en el restaurante. Te he perseguido con la mirada. Te he perseguido cuando te levantaste y me seduciste con tus movimientos, con tus curvas, con una mirada furtiva de cuidada indiferencia en la que se leía "sígueme".
Te he perseguido por calles que jamás recorrí, de cerca, manteniendo una distancia prudente. Te he perseguido cuando después de doblar la esquina, he sentido tu boca abalanzarse sobre la mia, hemos apretado nuestros cuerpos, te has separado de mi y has seguido caminando.
Te he perseguido cuando has entrado en un portal de luz tenue, has dejado la puerta entreabierta y me has vuelto a asaltar en su interior.
A partir de allí no nos hemos separado. Siempre contacto. Labios labios. Lengua piel. Lengua lengua. Manos piel. Manos manos. Labios manos. Siempre sentido, tacto. En el ascensor con mis manos bajo tu blusa. En el rellano con tus labios en mi cuello. En el recibidor con tus manos en mi entrepierna. En el pasillo con mis manos levantando tu falda a la par que recorren tus muslos. En el dormitorio cuando cuatro manos te desnudan, me desnudan. Dos manos, unos labios y una lengua que te recorren y me recorren.
Desnudos enredados en caricias, nos recorremos con nuestros labios, con nuestra lengua. Busco tus pezones para mordisquearlos. Buscas mi vientre, busco tu clitoris, buscas mi glande, nos buscamos, nos lamemos, nos comemos, suspiramos palabras obscenas al sexo del otro, palabras de deseo, de pasión, de lujuria.
Te incorporo para penetrarte, tu sobre mi, mis manos clavadas en tus nalgas, tus pezones llenando mi boca, mis dedos buscando paso en tu culo húmedo, mi polla entrando en tí.

Jadeos, más palabras entrecortadas, deseos de poseernos, dominarnos. Movimiento, sudor, placer. Palabras que hablan de mi sexo, de mis jadeos, de tu incipiente orgasmo, de corridas, de semen, de entrañas, de follar, de no acabar, de acabar para volver a empezar. Acabar y empezar.
Así nos acabábamos de conocer, aunque hacía tiempo que nos conocíamos.
He comenzado a perseguirte cuando te he visto en el restaurante. Te he perseguido con la mirada. Te he perseguido cuando te levantaste y me seduciste con tus movimientos, con tus curvas, con una mirada furtiva de cuidada indiferencia en la que se leía "sígueme".
Te he perseguido por calles que jamás recorrí, de cerca, manteniendo una distancia prudente. Te he perseguido cuando después de doblar la esquina, he sentido tu boca abalanzarse sobre la mia, hemos apretado nuestros cuerpos, te has separado de mi y has seguido caminando.
Te he perseguido cuando has entrado en un portal de luz tenue, has dejado la puerta entreabierta y me has vuelto a asaltar en su interior.
A partir de allí no nos hemos separado. Siempre contacto. Labios labios. Lengua piel. Lengua lengua. Manos piel. Manos manos. Labios manos. Siempre sentido, tacto. En el ascensor con mis manos bajo tu blusa. En el rellano con tus labios en mi cuello. En el recibidor con tus manos en mi entrepierna. En el pasillo con mis manos levantando tu falda a la par que recorren tus muslos. En el dormitorio cuando cuatro manos te desnudan, me desnudan. Dos manos, unos labios y una lengua que te recorren y me recorren.
Desnudos enredados en caricias, nos recorremos con nuestros labios, con nuestra lengua. Busco tus pezones para mordisquearlos. Buscas mi vientre, busco tu clitoris, buscas mi glande, nos buscamos, nos lamemos, nos comemos, suspiramos palabras obscenas al sexo del otro, palabras de deseo, de pasión, de lujuria.
Te incorporo para penetrarte, tu sobre mi, mis manos clavadas en tus nalgas, tus pezones llenando mi boca, mis dedos buscando paso en tu culo húmedo, mi polla entrando en tí.

Jadeos, más palabras entrecortadas, deseos de poseernos, dominarnos. Movimiento, sudor, placer. Palabras que hablan de mi sexo, de mis jadeos, de tu incipiente orgasmo, de corridas, de semen, de entrañas, de follar, de no acabar, de acabar para volver a empezar. Acabar y empezar.
Así nos acabábamos de conocer, aunque hacía tiempo que nos conocíamos.
Comentario:
Comentario:
Genial... como siempre, niño.... tu quieres acabar conmigo???????
Un besito.
Un besito.
Comentario:
osstia tio!! que bueno estuvo eso... y esas fotos son unicas.... me dejas con muchas ganas siempre...
Comentario:
Da gusto,(por supuesto en todos los sentidos posibles),leerte Arnand.La foto,una pasada.Un beso.
Comentario:
soy una viciosa. siempre me dejas un regustillo en la entrepierna que me tienta a volver con mi ex amante, casado, 30 años, te lleva dos hijos de ventaja... jaja... pero mejor sigo tirandote a la distancia.
Comentario:
La foto y tu relato......PURO VICIO!
Comentario:
Magnífico, sumamente erótico y deliciosamente excitante.
Besitos...
Besitos...
Comentario:
Gracias por pasar por mi blog un beso
Comentario:
acabo de descubrir tu blog y me gusta pasare de vez encuando a verte.
besos de niña mala
besos de niña mala
Comentario:
me encanto definitivamente es muy bueno





