Ella

Ella se mira al espejo y se pregunta quién, cómo y por qué es como es… Nunca se lo ha planteado así, directamente, porque sabe que le cuesta.
Siente las cosas multiplicadas por mucho, demasiado entusiasta quizá, es apasionada. Lucha por cosas que le vienen grandes, por ideales idealizados. Se crea su propia realidad porque la verdadera le angustia. Hasta que cae y se da cuenta de cómo son las cosas que la rodean, pero vuelve a levantarse y lo intenta de nuevo. No sabe hasta qué punto esto es bueno, pero le llena, le motiva, le ayuda a vivir.
Es torpe y mete la pata, a lo mejor por lo joven que es y por las infinidad de cosas que le quedan por comprender, pero siempre lo intenta hacer bien y se exige ser menos desastre. A veces es demasiado dura consigo misma y se entristece pensando que el mundo no es perfecto por su culpa.
Esto no significa que no sea una persona alegre como la que más. Ríe a carcajadas y habla alto, hace payasadas e inventa cosas divertidas con los pequeños detalles con los que se cruza por la calle. Prefiere una buena conversación a un bailoteo, le gusta ir a museos y al cine, escuchar música en directo, leer y cocinar.
Un día descubrió que el tiempo era una invención absurda y le molesta depender de él porque le agobia no poder hacer todas las cosas que le quedan por delante. Suele ser impaciente por llegar a las metas que se propone, pero le gusta seguir paso a paso la evolución de un aprendizaje e ir viendo cómo se van depositando los conocimientos en las primeras páginas del libro de su vida.





