Imagina
"La imaginación es el primer privilegio que tenemos." _ Luis Buñuel

Y así es... ¿Qué más se puede pedir? Con esto que dijo Buñuel nos podemos dar cuenta de que disponemos de toda la libertad que siempre hemos deseado con la imaginación. Si te das cuenta, con ella podemos hacer lo que queramos, los límites que puedan existir sólo nos los podemos poner nosotros mismos. ¡Usémosla!
Desde imaginar que volamos hasta hacer que toda la gente, una mañana cualquiera, se ponga a bailar en el metro; que alguien nos abrace por la calle o que con todo el morro del mundo te levantes en medio de clase y le chilles al catedrático de turno que lo que dice no te importa nada. Sobrepasar los límites de la moralidad, de la coherencia o de la gravedad misma, ¡qué más dará!
¿No te ha pasado nunca lo de reir sin querer al imaginarte algo divertido por la calle?
Imaginarte que de repente, cuando estás en el cine y tienes a una persona delante que no para de hablar y hablar, y ¡zas! le ilumina un foco delatando su pesadez.
Que vas en un cercanías y en vez de sonar esa musiquita aburrida empieza a sonar el sonido de la peli porno que lleva el conductor en su cabina al conectarse sin querer al sistema de su micrófono... y así miles de cosas, las más absurdas o las más deseadas.
Con esto, Momo, hago un llamamiento a las imaginaciones de todo el mundo y les digo: ¡Seguid imaginando! ¡Despertad vuestras mentes y hacedlas trabajar! ¡Reid, llorad, temblad todos con vuestros pensamientos! En fin, vivid, dejando de lado de vez en cuando el mundo "real" y dando paso a todo aquello que no se os pueda arrebatar, pues sólo es vuestro.

Y así es... ¿Qué más se puede pedir? Con esto que dijo Buñuel nos podemos dar cuenta de que disponemos de toda la libertad que siempre hemos deseado con la imaginación. Si te das cuenta, con ella podemos hacer lo que queramos, los límites que puedan existir sólo nos los podemos poner nosotros mismos. ¡Usémosla!
Desde imaginar que volamos hasta hacer que toda la gente, una mañana cualquiera, se ponga a bailar en el metro; que alguien nos abrace por la calle o que con todo el morro del mundo te levantes en medio de clase y le chilles al catedrático de turno que lo que dice no te importa nada. Sobrepasar los límites de la moralidad, de la coherencia o de la gravedad misma, ¡qué más dará!
¿No te ha pasado nunca lo de reir sin querer al imaginarte algo divertido por la calle?
Imaginarte que de repente, cuando estás en el cine y tienes a una persona delante que no para de hablar y hablar, y ¡zas! le ilumina un foco delatando su pesadez.
Que vas en un cercanías y en vez de sonar esa musiquita aburrida empieza a sonar el sonido de la peli porno que lleva el conductor en su cabina al conectarse sin querer al sistema de su micrófono... y así miles de cosas, las más absurdas o las más deseadas.
Con esto, Momo, hago un llamamiento a las imaginaciones de todo el mundo y les digo: ¡Seguid imaginando! ¡Despertad vuestras mentes y hacedlas trabajar! ¡Reid, llorad, temblad todos con vuestros pensamientos! En fin, vivid, dejando de lado de vez en cuando el mundo "real" y dando paso a todo aquello que no se os pueda arrebatar, pues sólo es vuestro.





