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Cave Canem
Acerca de
Me visitó la vida una tarde de otoño, me miró a los ojos y me dejé seducir por ella. Más temprano que tarde, tempus fugit, la abandonaré voluntariamente porque ya no la amo. ecoestadistica.com
Sindicación
Gracias por venir. Considérate en tu casa.
 
Florecimiento primaveral
Habían desaparecido durante el invierno, como las flores, como algunos insectos. Pero esta mañana he vuelto a verlos, como a las flores, como a algunos insectos. Todos tan rotundamente iguales, como hechos en serie, con sus trajes negros, sus camisas blancas y sus corbatas negras. Han vuelto a la calle los mormones. O los feligreses de los santos y la iglesia de los últimos días, o algo así. Claro, durante el invierno, con la rasca, vuelven al estado de Utah a reciclarse y no pasar frío. Y con la primavera vuelven a la carga. Reconozco que estos misioneros urbanos me ponen de mal aire con su intento de ganar almas para su causa parándote en la calle a darte palique justamente cuando más prisa tienes. Claro que buena parte de culpa la tengo yo, pues las primeras veces me paraba a escucharles y hasta les hablaba. Luego me convertí en Antonio Ozores y les hablaba en dialecto ininteligible más que nada por tocarles las narices. Yanquis y mormones. ¿Para qué queríamos más? Ahora ya les ahuyento con la mano, como a algunos insectos. Y son educados y generosos (de hecho me regalaron su Libro de Mormón y lo tengo calzando una estantería). Y tampoco es por su religión. Les tengo manía por su afán de proselitismo. Y por que son una plasta de tíos.
Con los testigos de Jehová me ocurre algo parecido. No les aborrezco por su religión, sino por interrumpirme la siesta. Tengo la costumbre de quedarme frito durante diez o quince minutos arrullado por la voz de Hilario Pino contándome todas las desgracias imaginables que han sucedido en el día. Pues bien, que me despierten unos timbrazos insistentes para encontrarme al abrir la puerta a unos jenízaros que me preguntan que si leo la biblia y si sé lo que dicen los evangelios... francamente, me altera.
Pues nada, este florecimiento primaveral de los mormones se suma al tío que vende la Farola, al de los klínex, a la rumana con niño (sí, esa de: "porr favorr, una prregunta", y con la que siempre caigo, por despistao), al que lleva dos meses pidiendo para irse a Barcelona y siempre le faltan "unos euros para el billete". A todos estos me los encuentro cada mañana al salir de casa en un trayecto a pie de escasos cien metros. La mano se me mueve sola ya para decir que "no a todo".
 
Lago de los sueños
Cerraba los ojos y no quería dormir, sino soñar. Vivir el mundo mórbido, saltarín e intangible que sólo yo poseía, el universo claro que los defensores de la frialdad gris desprecian por considerarlo enfermizo y perturbado. Allí no se busca sexo a los colores y se admiten contradicciones labio a labio. Los naufragios son azules y se llenan botellas con pedazos de aurora.
Abriré los ojos antes de que el sol evapore el lago de los sueños.
 
Bambalinas
No te relajes. Tensa tu cuerpo, tu alma y tu voz. No temas nada. Los que esperan afuera no saben ni conocen tu fuerza. Eres el creador, vas a ser dios durante un tiempo. Todos somos dios por tiempo limitado. Tu vas a serlo ahora. No hagas caso a quien diga que sin el creador tú no existirías. Tu eres el creador y él no existiría sin ti. En el cuenco de tus manos contienes un manantial de sensaciones y sentimientos que vas a derramar sobre ellos. Vas a engañarles, sí, pero ése es el juego. Tienes las palabras, el gesto, que son tuyos, solamente tuyos. Eres dios, recuerda, el único dios creador que ellos van a ver y escuchar ahora. Llega el momento. Actor, a escena.
 
Casas virtuales, Casas reales
Esta pasada semana las casas estuvieron en todos los medios de comunicación, o casi. Casas virtuales de 2,5 m2, en las que se duerme de pie, se ducha en cuclillas y se come al tresbolillo. Casas en las que se programa la lavadora, las persianas, el papel higiénico (de color negro, que mola cantidad aunque no sirva para comprobar como anda tu tránsito intestinal), el grifo del bidé... en fin, programa todo menos el calor de hogar. Y es que el cariño en algunas casas es tan virtual...
Y también las casas reales, agitadas ellas. El tío Hannover que por soplar más que la banda del Hospicio tiene el hígado como un foie-gras. Él, acostumbrado a mearse en jarrones y maceteros, ¿qué no hará en una UCI? Miedo da preguntarlo.
Y el Orejas, que se nos casó. ¡Virgen del Divino Verbo, si es tonto este hombre! Es un tonto esférico, o sea, por todos los lados. Y su graciosa madre majestad, que compara a la neonuera con el Grand National. Bueno, un aire de percherón sí que tiene la mujer.
Y el Mohamed VI, que organiza unos fastos de no te menees durante tres días porque han circuncidado a su vástago de dos años. El recorte del principesco prepucio ha servido para que dicha operación les salga de baracalofi a miles de niños marroquíes de la misma edad que el hijo del rey.
Y para terminarlo de arreglar, Rodríguez Zapatero dice el 14 de abril que el rey (de España) es muy republicano. Vamos, no me jodas. Los que aún somos republicanos no tenemos interés en que haya rey, pero, bueno.
Entre casas virtuales y casas reales, creo que me quedaré con las cuevas de Altamira. ¿Ah, que las han cerrado? Siempre llego tarde.
 
Paisaje
Los pinos clavan sus agujas en el cielo, contra los ojos, abiertos y en blanco, de las nubes. El pétalo perdido de una flor aún conserva su aroma. Tengo frío. Será quizá porque dejé el abrigo de mi piel en el camino. Me iré a los secretos aposentos de la piel donde sopla el viento cálido sin cesar.
 
Mapas y miradas
Los labios de una ciudad llevan en su pliegue de voz, el silencio de tu nombre. El corazón sigue en obras, lleno de andamiajes, mientras la vida y la muerte se besan en la nada.
No me verses despacio, hazlo a golpe de palabra, rompiendo la sílaba en cada labio.
 
Teorema de Pitágoras
Escribía poemas en clase de matemáticas, quizá porque no le encontraba la magia al teorema de Pitágoras. Me pregunto si ahora sí se la encontraría y a pesar de ello, seguiría escribiendo poemas en clase de matemáticas. ¿Qué decían aquellas palabras? No lo sé. Nunca me permitió leer sus poemas.
 
Reflexiones vaticanas
Las alabanzas al extinto Papa Juan Pablo II, se reproducen en progresión geométrica. Nada opino sobre su labor política como estadista. Cierto que apoyó al sindicato Solidaridad, y que ello fue un impulso importante para que la católica Polonia comenzara a desmembrarse del Pacto de Varsovia satélite soviético. ¿Hubiera actuado igual en caso de tratarse de Bulgaria, o Hungría? Decir que el muro de Berlín cayera solo por su mediación me parece aventurado. Cierto también que clamó porque los países pobres fuesen escuchados y que luchó verbalmente con dureza contra cualquier guerra o acto terrorista. Posiblemente ayudó a enterrar al comunismo, pero se dejó atar las manos por el capitalismo.
Como católico sí que opino, y mantengo que el pontificado de Juan Pablo II ha sido un retroceso en el avance de la Iglesia católica. Teológicamente no se avanzó nada, sino bien al contrario, y se torpedearon las renovaciones impulsadas por Juan XXIII y Pablo VI. La Doctrina Social de la Iglesia feneció por aburrimiento. Y la teología de la liberación ha sido perseguida con saña inquisitorial. El cardenal alemán Joseph Ratzinger (que viste sotana de Armani) es el prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fé, que es el nombre exacto de lo que siempre se ha conocido como Inquisición. La inquisición en manos germánicas, es para ponerse a temblar.
"¡Santo subito!", gritaban los fieles en Plaza de San Pedro. Cuando recuerdo lo rápidamente que se canonizó a un ser tan impresentable como Escrivá de Balaguer, pienso que deberían hacerse las canonizaciones algo más pausadamente. Claro que el dinero de la Obra sí que hace milagros...
Karol Wojtyla fue un hombre bueno, nadie lo pone en duda. Juan Pablo II fue un Papa centroeuropeo que volvió a la Iglesia al siglo XIX. Pero de éso también tenemos mucha culpa los católicos.
 
Francotirador
Tengo la sensación de estar demasiado contracorriente. Recuerdo aquella historieta del pobre señor que conduciendo por la autopista A-123 escucha por la radio de su coche el siguiente aviso:
- Atención a los conductores que transitan por la A-123, un vehículo circula en dirección contraria.
Y el pobre hombre, que no paraba de esquivar los coches que se le venían de frente, exclamó:
- ¡Coño, uno! Si van todos...
Pues éso, que me siento el loco de la autopista yendo en dirección contraria y con deseos de bajarme del coche. Como un francotirador que se ha quedado solo entre las ruinas y dispara contra todo lo que se mueve. De vez en cuando tengo un atisbo de lucidez social y creo que es perfecto no pensar como el resto de la humanidad. Pero cuando veo, o leo, un aire individualista en alguien, me encanta volver a sentirme francotirador, porque de alguna manera creo que no estoy solo, que alguien más piensa de modo diferente a los colectivos que engullen la voluntad y la personalidad de tantas personas. El otro día mi querida amateur me volvió a hacerme sentir solitario francotirador con sonrisa en los labios.
 
¿Casualidad?
Esta mañana, cuando fui a ponerme el reloj en la muñeca descubrí que estaba parado. "Se agotó la pila" -pensé. Todos mis relojes estaban con su batería agotada, y suelo pararlos para que ésto no suceda. Sólo quedaba un antiguo reloj de mi padre que funciona a cuerda, pero no me atreví a utilizarlo por temor a que se parase también. Salí a la calle sin reloj.
¿Se acaba hoy mi tiempo? No creo, pues no tengo previsto palmar ni hoy, ni en fecha próxima; no porque tenga problemas en diñarla, sino que antes me gustaría terminar un par de cosas. En fin, suelo creer más en la causalidad que en la casualidad, aunque hoy deberé hacer una excepción ¿o no?
 
Relámpago
El fulgor de unos ojos que cada noche se derraman como una lluvia de estrellas, estremeciendo el sentido anhelante de una piel que llama con voz voz anochecida suplicando el roce incandescente de los labios amados, amantes, posesivamente ajenos.
 
El huevo
Hace un par de días, en el Foro Gastronómico de Madrid, se rindió un homenaje al huevo. No había especificación alguna, pero era al huevo de gallina. Tres afamados cocineros demostraron "in situ" cómo se freía un huevo. Hay que fastidiarse... hasta ahora la mejor definición de cualquier impericia culinaria era "no sabes ni freír un huevo". Pues, no. Freír un huevo ya no es lo más fácil, sino todo un arte, una licenciatura, un doctorado. Sospecho que esta exaltación huevera estará en directa relación con los precios astronómicos que, verbigratia Lucio (uno de los cocineros presentes en el homenaje), cobra en su establecimiento por "algo tan sencillo" como los huevos rotos con patatas. Roncero -otro docto cocinero- explicó a la concurrencia cómo se hace un huevo "deconstruído": por un lado se fríe la clara para que quede cuajadita y con puntillitas, y por otro la yema para que quede liquidita. Se monta la yema en la clara y ya está el huevito deconstruído. Hice anoche el experimento y quedó bastante bien. Claro que yo hace muchos años que frío los huevos divinamente.