Me visitó la vida una tarde de otoño,
me miró a los ojos
y me dejé seducir por ella.
Más temprano que tarde, tempus fugit,
la abandonaré voluntariamente porque ya no la amo.
Caminaba a destiempo por los jardines de la memoria. Hubiera querido abismarse en la nada, pero éso también estaba prohibido. Ella había escrito en piedra su destino y él se había resignado. Cuando la niebla dejó de gritar y se disipó, las flores yacían sin vida y sin una sonrisa. No, la vida no tiene la culpa de nada.
Comentario:
En Empuriesbrava descubrimos en una casa, un símbolo como el tuyo. Y estuvimos tentadas a llamar...
Comentario:
Ella (Vicente Huidobro)
Ella llevaba una camisa ardiente Ella tenía ojos de adormecedora de mares Ella había escondido un sueño en un armario oscuro Ella había encontrado un muerto en medio de su cabeza (...)
Los jardines de la memoria son tremendamente complejos.