Me visitó la vida una tarde de otoño,
me miró a los ojos
y me dejé seducir por ella.
Más temprano que tarde, tempus fugit,
la abandonaré voluntariamente porque ya no la amo.
¡Yorick! ¡Yorick! ¿Quién te iba a decir a ti, aquella primavera, que tu pelada y reluciente calavera caería en manos de numerosos advenedizos que dilapidaban subvenciones oficiales, mientras aburrían al público y a las ovejas con salmodias y lloriqueos de infanta prepúber? Deseo que hasta el forillo de cielo se caiga a pedazos cuando menos se lo esperen
Comentario:
Del día 7 al 14,no escribías, pero ahora nos regalas cada día algo. Sigue así. Una cucharadita un día de tus palabras, otro día otra, y así más y más, para entender tu universo.
Comentario:
Buenas tardes... Me apetece dejarte un comentario, no sé muy bien porque, pero me apetece. La verdad es que no creo haber comprendido bien tus posts, y sin embargo me han hecho gracia, me han parecido curiosos, a si que ná, seguiré pasandome por tu casa a ver si lo voy comprendiendo mejor. Un besote, María.