Llamada a escena
Te he visto en los rincones de papel arrugado, te recojo en los dedos de la mano que te desvela. No temas. Tu remoto corazón que busca, indefinido, su, tal vez imposible, razón de existencia, sólo va a latir con mi voz y mi gesto. Será mío, de alguna manera. No temas. Al caer el telón te devolveré a tu mundo de personajes dormidos. Sólo soy tu actor en esta representación, aunque sea tu vida durante esos instantes.
Comentario:
Los personajes nunca mueren, son eternos. Deja que la vida vaya escribiendo y sigue viviendo.