Me visitó la vida una tarde de otoño,
me miró a los ojos
y me dejé seducir por ella.
Más temprano que tarde, tempus fugit,
la abandonaré voluntariamente porque ya no la amo.
Si por mí fuera, detendría el mundo y te invitaría a viajar por el interior de nuestra madrugada en una luna con aromas de azahar. Me regalaste tu ausencia y se paró, como un reloj inerte, el pulso de mis noches. Dame tu mano para llevarme a tu universo de dichas y flores.
Comentario:
Ante todo, gracias por responder a mis preguntas. Ni siquiera sé si te molesta o no que te las haga. En cualquier caso, si alguna vez no quieres contestar yo no me molestaré por ello, faltaría más. Entiendo que en cualquier genero se escribe para uno mismo, pero también con vocación de llegar a otros. Sin embargo, la poesía es especialmente compleja porque te adentras en un universo no siempre fácil de descifrar.Imagino que cada autor pone en marcha emociones, sentimientos, experiencias y más de un infierno. Así que, a menudo, buscarse en los poemas de otros es complicado, lo que no significa que ciertos acordes, ciertas palabras, algunas imagenes no formen también parte de nuestro mundo. Y esta comunión del que escribe con el que lee me parece el mayor logro de cualquier escritor, sea o no poeta. En cuanto a la forma, es cierto eso que dices, se puede ser muy aséptico (aunque cuando hablaba de dominar las emociones no me refería a controlarlas sino a conocerlas) o escribir a tumba abierta. Las dos me asustan. La primera por lo que puede suponer de distanciamiento y la segunda porque se acerca mucho al desnudo. Y desnudez, a menudo, supone vulnerabilidad. Un beso.
Comentario:
A veces me pregunto si la poesía pertenece a quien la escribe o a quien la recibe. Ciertamente es un atrevimiento que yo opine de poesía sin ser poeta, pero algunos poemas no dicen nada más allá de unos versos ortodoxamente construídos. La verdadera poesía nace del interior apasionado, y no tiene porqué estar escrita en verso, ni siquiera escrita. Está en una mirada, en un tacto, en una pincelada o en un grito. Reconozco que al escribir podemos ser muy asépticos y dominar las emociones. O, también, lanzarnos a tumba abierta. Al escribir intentamos mantener un relativo equilibrio entre el compromiso con la palabra y el compromiso con el sentimiento. Un abrazo, Charo.
Comentario:
Déjame dormir en tu pecho, embriagarme con el azahar de tu piel. Detén entonces el tiempo...
Besos inmóviles de ausencia.
Comentario:
Los poemas no dejan de ser surcos en la tierra de alguien. Las estrofas, fértiles o baldías, guardan a menudo secretos no siempre confesables, son refugio del tiempo, un buen lugar para sobrevivir. Los versos se transforman al interpretarlos, son un jeroglifico que exige tesón, dominio de las emociones y un cierto compromiso con la palabra.
La poesía siempre dice mucho más de lo que aparenta, ¿o no? ¿tú que opinas?