Tu Imagen
En la espesura del vacío,
cuando sólo se escucha
el latir de un reloj
que corre hacia atrás,
tu imagen se filtra sigilosa
entre nubes de palabra
besándome con sabor imposible,
y la miro en silencio...
Tus labios, de cereza temprana,
prendidos de estremecimiento.
Tu pecho, del aroma con
que se fabrican los sueños,
me envuelve en su laberinto.
Tu vientre, de gozo y miel,
me acoge en su aliento iluminado.
Y mi pobre ser se transfigura
en ocaso redimido de soles imposibles,
y sólo ansía engarzar
en la sortija de tu pelo
una brizna de deseo,
un tacto, una mirada,
un fuego.
Comentario:
Ojalá lloviese y yo viese algo después de esta ceguera que me han producido los soles imposibles.
Besos sobre besos.