Un sueño
Cuando cierro los ojos te imagino vestida de recuerdos, con tus labios velados por un sueño. Te soy ajeno, sin serlo del todo, entre tus paredes, tus libros y tus geranios. Ni siquiera mi espectro se agazapa tras las cortinas de tu cuarto, ni mi mirada se equivoca en la luz de tu lámpara.
Mientras tanto, en mi tiempo, un crujir de hojas muertas, el vacío infinito, la soledad virgen de una leve caricia.
Comentario:
Hojas que mueren para que nazcan otras... para que los vacíos se llenen y la soledad siga siendo virgen en un mundo lleno de caricias.
Besos acariciantes.