Fluye, fluye
Un suspiro engarza en el aire mil sensaciones presentidas en un solo cuerpo unido e indivisible, bordeando las orillas del tiempo.
Una mirada recorre el espacio infinito de tus labios incandescentemente amantes que envuelven el beso imaginado.
Una caricia transita el camino entregado de piel en otra piel, y descorre el velo del deseo auténtico.
Un momento que es sólo una vida hecha de retales de cielo, de sueño, de realidad enamorada.
Comentario:
¿Te has enamorado? Si es así abandónate a los suspiros, a los besos encarnados, al auténtico deseo... déjate llevar por la vida hecha de retales de cielo.
Afortunada tu enamorada.
Besos de la 201.