Inconexa
Por aquí sigo. Estoy entre medio off del mundo palpable (off total, como podréis ver, del mundo blogosférico) e intentando no perderme detalle de nada. En una especie de nebulosa entre real y ensueño que no me deja ver las cosas con claridad. ¿Ilusión o realidad? ¿Será esa maldita hora que nos han robado para devolvérnosla con el equinoccio de Otoño?
Por un lado acabo de llegar de Cáceres como quien dice. ¡Quince años hacía que no pisaba la tierra de mi madre! Junto a mi adorado tormento trataba de hacérmelas como el que sabe algo del tema, de dónde y cómo son las cosas, pero nada, se me vio el plumero. No pude sofocar un soberbio ¡hala qué pasada! ante la portada de la catedral nueva de Plasencia, por decir uno de los múltiples ¡oh! que salté a diestro y siniestro allá por donde fui (parte de las Hurdes, el valle de Ambroz, la Vera y, cómo no en estas fechas, el Jerte). Qué poco dura la vida eterna, que diría el maestro Sabina.
Por otro lado, el cambio de trabajo. Ay, me tiene totalmente descolocada. Más bipolar que la viuda de Pedro Carrasco. Lo de ayer fue una odisea. No sólo llegar por segunda vez en mi vida -la primera fue para la entrevista- al Oeste madrileño, donde ahora estoy, sino hacerlo en transporte público, con la legaña pegada al ojo y una conductora del autobús borrrrrrrrde como ella sola. Todo nuevo, todo fresco, todo sorprendente. Tampoco me quiero poner a volar cual golondrina a la caza de quimeras que no es el caso. No quiero cometer los mismo errores que vengo cometiendo, laboralmente se entiende, en estos últimos seis años y medio (vamos, mi vida laboral). Por lo pronto estoy cometiendo uno: ponerme a escribir a lo loco con lo que esto puede significar en un sitio que es menos sospechoso el golpe de ratón que de tecla.
Existe una tercera parte que también me hace extrañar más estos días, claro está, sin contar con el rumor lejano de protestas en Francia, vaivenes políticos en España y elecciones no sé dónde de Oriente Medio. Por donde íbamos, ah sí, dudas sobre mi fuente de ingresos... No, no es que no me vayan a pagar o yo qué sé (pese a que ayer me di cuenta al ir a pagar un libro de Photoshop en la FNAC que alguien ha estado jugando con mis claves del banco. Mierda), es que me siento como el personaje de 13,99 de Frèdèric Beigbeder -os recomiendo encarecidamente su lectura si queréis saber cómo es realmente, un pelín exagerado, eso de la publicidad y el márketing-, osease, desolada y confundida.
Pero no quiero aburrir más al personal. Sólo había abierto el notepad de mi flamante y nuevo G5 de Macintosh (todito para mí sola, ña) para emborronar unos bytes antes de volver a siluetear jamones de pata negra, verdaderos delicatessen al alcance de poquísimos bolsillos, y preguntarme ¿qué diantre hace una chica como yo en un sector como éste?
Besitos para todos. Prometo visitaos en breve, antes de que mi Bloglines eche humo. Misss Calamity.
Por un lado acabo de llegar de Cáceres como quien dice. ¡Quince años hacía que no pisaba la tierra de mi madre! Junto a mi adorado tormento trataba de hacérmelas como el que sabe algo del tema, de dónde y cómo son las cosas, pero nada, se me vio el plumero. No pude sofocar un soberbio ¡hala qué pasada! ante la portada de la catedral nueva de Plasencia, por decir uno de los múltiples ¡oh! que salté a diestro y siniestro allá por donde fui (parte de las Hurdes, el valle de Ambroz, la Vera y, cómo no en estas fechas, el Jerte). Qué poco dura la vida eterna, que diría el maestro Sabina.
Por otro lado, el cambio de trabajo. Ay, me tiene totalmente descolocada. Más bipolar que la viuda de Pedro Carrasco. Lo de ayer fue una odisea. No sólo llegar por segunda vez en mi vida -la primera fue para la entrevista- al Oeste madrileño, donde ahora estoy, sino hacerlo en transporte público, con la legaña pegada al ojo y una conductora del autobús borrrrrrrrde como ella sola. Todo nuevo, todo fresco, todo sorprendente. Tampoco me quiero poner a volar cual golondrina a la caza de quimeras que no es el caso. No quiero cometer los mismo errores que vengo cometiendo, laboralmente se entiende, en estos últimos seis años y medio (vamos, mi vida laboral). Por lo pronto estoy cometiendo uno: ponerme a escribir a lo loco con lo que esto puede significar en un sitio que es menos sospechoso el golpe de ratón que de tecla.
Existe una tercera parte que también me hace extrañar más estos días, claro está, sin contar con el rumor lejano de protestas en Francia, vaivenes políticos en España y elecciones no sé dónde de Oriente Medio. Por donde íbamos, ah sí, dudas sobre mi fuente de ingresos... No, no es que no me vayan a pagar o yo qué sé (pese a que ayer me di cuenta al ir a pagar un libro de Photoshop en la FNAC que alguien ha estado jugando con mis claves del banco. Mierda), es que me siento como el personaje de 13,99 de Frèdèric Beigbeder -os recomiendo encarecidamente su lectura si queréis saber cómo es realmente, un pelín exagerado, eso de la publicidad y el márketing-, osease, desolada y confundida.
Pero no quiero aburrir más al personal. Sólo había abierto el notepad de mi flamante y nuevo G5 de Macintosh (todito para mí sola, ña) para emborronar unos bytes antes de volver a siluetear jamones de pata negra, verdaderos delicatessen al alcance de poquísimos bolsillos, y preguntarme ¿qué diantre hace una chica como yo en un sector como éste?
Besitos para todos. Prometo visitaos en breve, antes de que mi Bloglines eche humo. Misss Calamity.
Comentario:
Mira Coolazul, me muero por una fiestecilla. Este fin de semana he estado pringada durmiendo lo que no he dormido entre semana, pero necesito veros ya.
Ay, Natxo ya me gustaría que fuera mío el G5, pero es de la empresa... Bueno, me están tentando con un G4 al que habría que hacerle algunas ampliaciones... Me lo pensaré.
Hermosa Vailima, el problema con el trabajo es que no te deja mucho tiempo para actividades paralelas. Para muestra un botón. Con lo que a mí me gusta bloguear y hace una semana que no lo hago. Pero tienes razón, el trabajo es sólo eso: trabajo.
Hala, Albanta, ¿tienes un hijo estudiando fuera? Te hacía súper joven. Bueno, que tener un hijo fuera no significa que seas mayor y tal. Mi amiga Sonia -escribí sobre ella en el antiguo blog- tiene una hija de casi 10 años y ella tiene 26. Un descuido, precioso descuido por cierto. Con el trabajo, ya me voy centrando algo, pero lo he pasado muy mal el miércoles, de verdad.
Soliloco esta semana empezaré a sacarle partido al subidón de puesto. La semana anterior no me enteraba de nada. Fiesta yaaaaaaa
Muchas gracias Señor de Portorosa.
Muchas gracias también Rytmduel. Es que tú te crees que le pregunto a la conductora con toda la cortesía que las escuelas de monjas me han dado "por favor, ¿este autobús para en Ruperto Chapí?" y me contesta "yo qué sé". Me quedé tan cortada que no fui ni capaz de decirle "pues si no sabes por donde va la ruta no sé qué coño haces al volante. Ya ves, soy poco asertiva cuando he de serlo".
Aquí estoy con el fluir de las horas, querida Amanda, escribiendo mientras pienso en un etiquetado para productos caros caros. Intentaré no cambiar demasiado. Sólo para bien.
Amore, Ernesto, yo también te quiero mucho. No os visito últimamente mucho, pero siempre estás ahí, en mi cabecita (y mi corazón). Como dices tú, son prioridades. Ahora me toca estar más pendiente del curro que de la blogocosa, con todo el dolor de mi corazón. Pero ya volverá el agua a su cauce. Seguro.
Por ahora no tengo tiempo de aburrirme, Amaya. Nada más termino con una cosa ya tengo otras dos esperandome en la bandeja de tareas pendientes. Casi no me ha dado tiempo ni a personalizar el ordenata. Te digo lo que a Ernesto, ya volverá el agua revuelta a su sitio.
Muchos besos para todos. A ver si después, a la hora de la comida, me da tiempo a colgar algo. Se me acumulan las ideas en esta cabezota mía y tienen que salir por algún lado.
Besos, besos, besos. C.
Ay, Natxo ya me gustaría que fuera mío el G5, pero es de la empresa... Bueno, me están tentando con un G4 al que habría que hacerle algunas ampliaciones... Me lo pensaré.
Hermosa Vailima, el problema con el trabajo es que no te deja mucho tiempo para actividades paralelas. Para muestra un botón. Con lo que a mí me gusta bloguear y hace una semana que no lo hago. Pero tienes razón, el trabajo es sólo eso: trabajo.
Hala, Albanta, ¿tienes un hijo estudiando fuera? Te hacía súper joven. Bueno, que tener un hijo fuera no significa que seas mayor y tal. Mi amiga Sonia -escribí sobre ella en el antiguo blog- tiene una hija de casi 10 años y ella tiene 26. Un descuido, precioso descuido por cierto. Con el trabajo, ya me voy centrando algo, pero lo he pasado muy mal el miércoles, de verdad.
Soliloco esta semana empezaré a sacarle partido al subidón de puesto. La semana anterior no me enteraba de nada. Fiesta yaaaaaaa
Muchas gracias Señor de Portorosa.
Muchas gracias también Rytmduel. Es que tú te crees que le pregunto a la conductora con toda la cortesía que las escuelas de monjas me han dado "por favor, ¿este autobús para en Ruperto Chapí?" y me contesta "yo qué sé". Me quedé tan cortada que no fui ni capaz de decirle "pues si no sabes por donde va la ruta no sé qué coño haces al volante. Ya ves, soy poco asertiva cuando he de serlo".
Aquí estoy con el fluir de las horas, querida Amanda, escribiendo mientras pienso en un etiquetado para productos caros caros. Intentaré no cambiar demasiado. Sólo para bien.
Amore, Ernesto, yo también te quiero mucho. No os visito últimamente mucho, pero siempre estás ahí, en mi cabecita (y mi corazón). Como dices tú, son prioridades. Ahora me toca estar más pendiente del curro que de la blogocosa, con todo el dolor de mi corazón. Pero ya volverá el agua a su cauce. Seguro.
Por ahora no tengo tiempo de aburrirme, Amaya. Nada más termino con una cosa ya tengo otras dos esperandome en la bandeja de tareas pendientes. Casi no me ha dado tiempo ni a personalizar el ordenata. Te digo lo que a Ernesto, ya volverá el agua revuelta a su sitio.
Muchos besos para todos. A ver si después, a la hora de la comida, me da tiempo a colgar algo. Se me acumulan las ideas en esta cabezota mía y tienen que salir por algún lado.
Besos, besos, besos. C.
Comentario:
¡Cómo se nota que ha llegado la primavera! Se nota en tu forma de escribir, estás eufórica.
Espero que todo te vaya bien en tu nuevo trabajo y no te aburras/agobies como en el otro.
A ver si podemos quedar una tarde para tomar unas cañitas y me cuentas, que ya tengo ganas de verte.
Un beso
Espero que todo te vaya bien en tu nuevo trabajo y no te aburras/agobies como en el otro.
A ver si podemos quedar una tarde para tomar unas cañitas y me cuentas, que ya tengo ganas de verte.
Un beso
Comentario:
Siempre estás, preciosa. Incluso cuando no estás. Te metes tan adentro, que ya te lleva uno puesta como lo más natural. Suerte (la que te mereces, la que tan esforzadamente te curras). No te agobies, ¿vale?. La vida son rachas, etapas. Ahora, te toca ésta (céntrate en lo esencial, no te disperses: nadie puede con todo, pero no pasa nada; simplemente, prioriza). Te quiero, Calamidad. Besos.
Comentario:
Deja que todo cambie, Cal, que todo cambie menos tú.
Un beso, guapa.
Un beso, guapa.
Comentario:
Yo sé lo que haces en un sector como éste: aportar tu vivacidad, ojo crítico, sentido del humor y pulso vital. Quizás ahora empieces con jamones, pero tú llegarás lejos, nena. Y sino, al tiempo... Lo de los autobuseros/as es tema aparte que da para muchos, muschísimos posts. Si yo, en mi día a día, fuera tan borde, tan poco profesional y poco cívico como algunos que conozco, haría tiempo que me habrían defenestrado.
Un beso y ánimo, nena, que vales mucho...
Y me das sana envidia con tu Mac... El sueño de todo buen amante del diseño y la informática.
Un beso y ánimo, nena, que vales mucho...
Y me das sana envidia con tu Mac... El sueño de todo buen amante del diseño y la informática.
Comentario:
Suerte y besos, Calamidad.
Comentario:
Nada de quimeras pero tampoco lo veamos todo gris eh!!
Es una nueva oportunidad y a sacarle todo el provecho
A lo de la fiesta me apunto
Es una nueva oportunidad y a sacarle todo el provecho
A lo de la fiesta me apunto
Comentario:
Feliz aterrizaje, Cal, ya verás cómo todo irá bien, y este tiempo de nebulosa extraña (a mí me duró un tiempo) colocará las cosas en su sitio y pronto sentirás que controlas todo.
(Mmmm... Cáceres, vaya... Ahí tengo yo parte de mi corazón, mi hijo estudia allí y llevo desde enero sin verlo)
(Mmmm... Cáceres, vaya... Ahí tengo yo parte de mi corazón, mi hijo estudia allí y llevo desde enero sin verlo)
Comentario:
¿que qué haces tú ahí? Tú también eres "pata negra". El trabajo es lo de menos, siempre es tan malo que te pagan por ello. Lo importante es lo que haces fuera con el tiempo y el dinero que tu trabajo te permite.
un abrazo y al toro
un abrazo y al toro
Comentario:
que bien, ya me gustaria a mi desaparecer una semanita o eso, perderme por algún lugar dejado de la mano de...
que envidia con lo del G5, estas cosas no se pueden escribir. Bueno felicidades por el Mac :0)
feu bondat.
que envidia con lo del G5, estas cosas no se pueden escribir. Bueno felicidades por el Mac :0)
feu bondat.
Comentario:
Seguro que ese nuevo trabajo va a ser genial, que airearas tus neuronas y demostrarás lo mucho que vales.
Para cuando una fiestecilla u algo??
Un besote guapa
Para cuando una fiestecilla u algo??
Un besote guapa





