logotipo

img_google
Como vaca sin cencerro
¡Qué pena hija mía, tan joven y ya estás como vaca sin cencerro!
Acerca de
Me gusta hablar. Muchas veces hablo conmigo mismo con tal de escucharme y soy tan inteligente que a veces no entiendo lo que digo.
-Oscar Wilde


No sé cuál es la clave del éxito, pero la clave del fracaso es intentar agradar a todo el mundo.
-Bill Cosby


La búsqueda de la perfección suele obstaculizar la mejora.
-George F. Will



Enlaces
Rinconcillos de la cuadra descencerrada
Sindicación
 
Hartita
Aquí estoy en mi casa sintiéndome como una extraña... por enésima vez. Séptima mudanza en mi vida. Séptimo desengaño.

Ni tengo tele (pese a que no me importaría estar viendo -cómoda- el partido de España-Túnez). Ni tengo cocina. Ni tengo habitación (tampoco mis discos y mis libros, mi espacio en definitiva). Ni siquiera estoy con mi ordenador.

Conclusión: voy a echar de nuevo el currículum para la National Geographic. La vida normal no está hecha para una anormal como yo.

Adiós.
 
Comentario:
Xavie, yo tampoco podría vivir contigo :PPPP

Rythmduel, hombre, te digo lo que a Amanda, que hacer mudanzas tiene también su puntito. Sueltas lastre y te deshaces de aquello baladí, pero sí, seis ya está bien (¡y con toda la familia! al menos la mías han sido de mí misma conmigo misma). Lo peor de todo es que yo sé de buena tinta que por lo menos me queda otra mudanza que hacer y no tardando mucho, de aquí a cuatro años como máximo. Ay, señor, dame paciencia.

Jartos, ¿mande? ¿de qué agencias me habla usted, buen hombre?

Besos para todos. C.
 
Comentario:
Pues no se que decirte, la verdad. Tal vez me quedaria escuchandote, oyendote. Espero que te hayas quedado agusto y tranquila. El otro día hablamos del tema de conpartir un espacio y te gastaba bromas. Acuerdate de como vivias antes y llega a tus conclusiones, pero date un tiempo. Y por supuesto en ese espacio hay dos personas y esas dos personas estan deseando estar juntas.

Por cierto si alguna de esas agencias te llama, avisame que me voy contigo aunque sea de mozo de maletas.

Besos fea.
 
Comentario:
No sé cuantas mudanzas habrá hecho Amanda, pero si hubiera trasladado casa y familia seis veces como yo he hecho, de Norte a Sur y de Este a Oeste del país, creo que tendría otra opinión. Finalmente hemos recabado en Madrid, y creo que no nos moveremos más.

Te comprendo, pero ya verás como recuperas tu espacio propio, tus rinconcitos, tus silencios.

Un beso.
 
Comentario:
Hehehe,
Respiración estomacal y una cosa después de la otra...

Por cierto, definitivamente, creo que, por mi parte, no podría compartir casa contigo...

:D
 
Comentario:
Totalmente de acuerdo Gilda. Lo que sucede es que se supone que me voy a MI casa y me encuentro siendo dirigida por las órdenes de OTRAS personas. Harta estoy. ¡Si lo que yo quería es hacer mi vida, cojones, sin rendir cuentas a nada ni a nadie! Por supuesto incluso así estoy mejor que en la anterior casa. Al menos por el momento.

Cool, te digo lo que a Gilda. Me doy dos semanas más de adaptación. Mientras tanto empezaré a preparar mi portfolio fotográfico para la Conde Nast Traveller, la Geo y la Geographic (cruzaré los dedos).

Querida Albanta, tengo cocina, televisión prestada, el ordenador mío y el del churri, conexión a internet (lo cual me encanta porque así me despisto menos en el trabajo y dejo el ocio para casa)... ¡Tengo hasta una preciosidad de gatita que no me ocupa el poco tiempo libre que tengo con juegos de bebé y con sus hermanas cotorrillas aladas! Los libros los estoy trayendo poco a poco... ¡No debería quejarme! Mas no es material el problema, sino, digamos espiritual: me jode que me gobiernen en mi propia casa. No es más que eso. Aunque sea por una única tarde. Arg, es que me hierve la sangre.

A mí no me gustan mucho las mudanzas, Amanda, pero sí que hay una cosa que me agrada enormemente de tales desplazamientos de objetos de un lado para otro: que tiras un montón de porquería y te reencuentras con objetos que creías perdidos. Eso es lo que más mola. Lo que pasa es que llevo un mes acarreando objetos de un lado para otro, colocando y descolocando, con la nevera sin usar porque no tengo tiempo ni de ir a la compra, con un estrés estúpido que no se me va ni a la de tres, con unas ganas de, francamente, llegar a casa y pasar de todo que no te imaginas.

Para estos cuatro soles y cualquiera que se acerque, of course, una aclaración: sé que a los cambios hay que adaptarse paulatinamente. Lo sé. Estoy contenta (a ratos) en el nuevo piso, aunque sea infinitamente más feo y oscuro que el anterior. Al menos aquí no estoy de chacha ;D. Soy una tía rara: no me gusta la televisión, es más me incomoda sobre manera (de hecho yo no tendría televisión, si viviera sola). Prefiero estar escuchando la radio o leyendo que haciendo cualquier otra cosa. No me gusta "tener que" desayunar, comer y cenar a las horas estipuladas por leyes no escritas. Y por supuesto no me gusta tener que recoger la mesa con el carrillo aún lleno. Me apasionan las sobremesas laaaaaaaaaaaaaargas, largas. Si estoy cansada, como era ayer el caso, prefiero tirarme en el sofá y dios dirá a "tener que" recoger ropa, planchar cortinas, limpiar tooooodo y etc. Lo bueno (y lo malo) de la mierda es que no se mueve del sitio; te levantas a la mañana siguiente y sigue en el mismo lugar en que la dejaste anoche. Y por supuesto ODIO que me induzcan a hacer la cosas porque hay que hacerlas, porque así lo estipulan ciertas normas no escritas pero que, por lo visto, todos debemos conocer. Me cabrea, me pone de mala leche y me desgasta mentalmente sobre manera porque no puedo hacer otra cosa más que estar llamándome internamente gilipollas y tontadelculo.

Uf, lo tenía que decir. Y me da igual que lo lea mi adorado tormento (¡hola Ro!). Él me conoce y sabe que pienso todo esto y mucho más que no viene a cuento escupir aquí y ahora. Pero ¡qué agustito me he quedado, coño!

Besos para las cuatro y perdón por la chapa. C.

 
Comentario:
A mí, por el contrario, me encantan las mudanzas...cuando ya está cada cosa en su sitio, cuando ya me he acostumbrado a los nuevos espacios, a los nuevos sonidos. Que siempre llega, no te quepa duda.
Déjadme un huequito en ese abrazo, por favor.
 
Comentario:
Odio las mudanzas, y por tanto te entiendo. Desconozco también las circunstancias de tu cambio, pero, imagino, todo ese maremagnum de ahora mismo, (sin cocina, sin libros, sin dormitorio) es puramente temporal. Durará poco, y enseguida estarás en tu espacio de verdad, el tuyo, el único. Ya verás.
El abrazo enorme, porque entiendo esa desazón que parece que no va a terminarse nunca...
 
Comentario:
niñaaaaa, pero bueno, como dice Gilda, disfruta que todo necesita un periodo de adaptación...
 
Comentario:
deja de quejarteeeeee pedorra y disfruta lo q tienes en vez de lo que tenias!!
No